Qué cerrará y qué seguirá funcionando en la nueva etapa de cuarentena
El Gobierno provincial termina de delinear un decreto en el que las prometidas restricciones para frenar los contagios de coronavirus serán menos traumáticas de lo que se sospechaba.
Las medidas harán hincapié en los bares que reúnen a jóvenes, en especial las cervecerías, que serían cerradas. En cambio, no ocurriría lo mismo con los restoranes, que funcionarían con mesas de hasta cuatro personas al aire libre.
El resto del comercio podría seguir abierto, incluso los shoppings. Tampoco habrá una suspensión del turismo interno, salvo en los departamentos que ya lo anularon.
En el rubro de los deportes, todo indica que habría un impacto en los clubes: sólo se permitirían los deportes individuales. Los gimnasios, en tanto, podrían seguir abiertos, pero más acotados aún: la ocupación máxima se reduciría al 25 por ciento.
Respecto de los templos y ceremonias religiosas, no se suspenderían, aunque las misas y celebraciones tendrían un máximo de 10 personas.
Debido a que el gobernador Rodolfo Suarez viajó este lunes a Buenos Aires, el anuncio oficial pasó para mañana. Sin embargo, en el Poder Ejecutivo están trabajando en el decreto, que se publicará este martes después de que lo firme Suarez.
Suarez tuvo una dura teleconferencia con el presidente Alberto Fernández el jueves, en la que Fernández alertó sobre el nivel de contagios en Mendoza y sugirió volver a una cuarentena estricta. Sin embargo, el DNU presidencial mantuvo a Mendoza en fase de distanciamiento social en lugar de dictar el aislamiento, con lo cual demostró que la Nación no tiene interés en quitarle el control sanitario de la provincia a Suarez.
El gobernador se mantuvo en contacto con los intendentes desde el viernes. Las primeras conversaciones sugerían que habría medidas más duras: se habló de una fase 3 para la próxima etapa de cuarentena. Pero esa severidad se fue reduciendo, más allá de la gravedad del cuadro.
Suarez no cree que los cierres de comercios sirvan para bajar los casos. Desde su entorno y entre los intendentes siguen recalcando que el problema es la falta de responsabilidad social y las reuniones clandestinas.
Cualquiera sea la razón, la ocupación de camas de terapia intensiva superaba este fin de semana el 90 por ciento y los hospitales de Gran Mendoza estaban saturados por la demanda.
No obstante, el permiso nacional para seguir en distanciamiento social le ha dado a Suarez alguna flexibilidad para tomar decisiones. Desde ayer, el gobernador se está comunicando con los intendentes para compartir parte de las medidas que tiene en mente. También para pedirles a los jefes comunales que informen si quieren aplicar alguna restricción particular en sus departamentos, para sumarla a la letra del decreto que se conocerá mañana.
Ha sido el caso de Emir Félix, de San Rafael, quien en contraste con lo decidido por sus colegas del Valle de Uco que defienden el turismo interno, quiere mantener su departamento cerrado a los visitantes.

