Ya aumentó la nafta: qué puede pasar con las tarifas
Aumentaron los combustibles, uno de los precios clave para la economía. Y ahora las dudas están en qué pasará con las tarifas. En Mendoza están congeladas como forma de menguar los efectos de la crisis. Sin embargo, las empresas concesionarias de servicios públicos reclaman los incrementos que corresponderían.
En ese plano, el Gobierno habilitó el mecanismo para revisar el costo del servicio eléctrico para evaluar cuánto deberían aumentar. Pero la decisión política del Gobernador es no aplicar ese aumento y que la tarifa siga congelada por ahora.
En particular se trata de la revisión del "valor agregado de distribución", la porción de la tarifa que es netamente provincial y tiene que ver con lo que le cuesta a las empresas la prestación de servicios, incluido el margen de rentabilidad. La Secretaría de Servicios Públicos autorizó el mecanismo para adecuar el VAD, luego de que el Ente Regulador lo solicitara. La duda es cuándo se aplicará el aumento que surja de ese proceso, aunque probablemente sea más cerca de fin de año.
El VAD es aproximadamente un tercio de la tarifa que pagan los usuarios. Y es lo que recaudan las distribuidoras. A ello se le suman los costos de generación y transporte y los impuestos.
Los costos y precios de insumos básicos comenzaron a descongelarse en Argentina. Ocurrió con los combustibles, donde la empresa estatal YPF fue la primera en aumentar. Con el mecanismo detonado en el servicio eléctrico, se evalúa cuánto deberían subir.
Qué pasará
Ante la consulta de MDZ, desde el Ejecutivo explicaron que habilitaron el mecanismo de actualización de la tarifa porque corresponde. Pero que la intención es mantener el congelamiento hasta fin de año. El problema es que aunque no se traslade a los usuarios, el aumento queda flotando y le genera a las empresas "ingresos no percibidos". Es decir un volumen de dinero que deberían recibir si se aplicara la tarifa que correspondería luego del estudio de costos. El problema se patea para adelante, pues de alguna manera las distribuidoras lo querrán cobrar.
Eso ya pasó. Es que durante años el valor del servicio eléctrico estuvo congelada (como ocurrió con la convergencia). Esa deuda se negoció y el pago se prorrateó en cuotas.
Ahora las empresas deben presentar un estudio de costos y una solicitud de aumento. El EPRE evalúa esos datos y sugiere una actualización teórica. El Poder Ejecutivo es quien decide. Por ahora no habrá suba.
Durante la gestión anterior se pusieron en "tablas" los conflictos entre el Estado y las distribuidoras, particularmente EDEMSA. Es que había juicios cruzados, reclamos y mora en la actualización. El Gobierno le otorgó la tarifa plena, al tiempo que le obligó a pagar multas y otras deudas sin quitarle la concesión a pesar de una lista de irregularidades detectadas. Con el VAD actualizado, se bajó la conflictividad. Ahora aseguran que se cumplirán todos los pasos legales para actualizar los valores y evitar así la judicialización. Pero lo que deben decidir es cómo se pagará esa deuda que se acumula.
"Habilitese al Ente Provincial Regulador Eléctrico (E.P.R.E.) a realizar el procedimiento Adecuación del Valor Agregado de Distribución (VAD), previsto por el Artículo 8° del Decreto N° 2.573/15 modificado por Decreto N° 48/17, respetando el principio de tarifa justa, razonable y homogénea en toda la Provincia y preservando el equilibrio y sustentabilidad del Fondo Provincial Compensador de Tarifas", dice la resolución firmada por Natalio Mema.
El proceso incluye estudios de costos de cada empresa, evaluación del EPRE y una audiencia pública. En febrero ocurrió lo mismo, pero no aumentó el valor para los usuarios. El único servicio que no está congelado es el de agua y saneamiento. En cuanto al transporte público, puede hay un mecanismo de análisis similar al de la electricidad, pero eso no implica que el boleto aumente.