No hay dos sin tres: otro préstamo del BID está a punto de caerse

No hay dos sin tres: otro préstamo del BID está a punto de caerse

Es una línea de financiamiento para construir 87 kilómetros de ciclovías en el área metropolitana y Lavalle. El proyecto se inició en la gestión anterior y estaba listo para ser licitado. Pero los intendentes del PJ, ahora, quieren más kilómetros. Maipú y Lavalle dicen que el reparto fue desigual.

Juan Carlos Albornoz

Juan Carlos Albornoz

Primero fue un préstamo para la construcción de una millonaria planta de residuos. Después, financiamiento internacional para una obra de Irrigación. Pero parece que, en Mendoza, no hay dos sin tres: en épocas de enorme escasez, otro crédito del BID corre peligro de caerse.

Una sorda disputa política ha dejado en suspenso la construcción de 87 kilómetros de ciclovías para ampliar la red existente en los departamentos del área metropolitana. La obra se iba a financiar a través de una de las líneas del BID y contaba con un financiamiento aprobado de 7,5 millones de dólares. Casi 750 millones de pesos, según la cotlzación actual del dólar más el impuesto país.

El crédito se venía gestando desde la administración anterior y ya ha sido aprobado por el BID. Según indicó el secretario de Ambiente, Humberto Mingorance, está listo el proyecto ejecutivo y las obras se podrían licitar en unos 45 días. Pero no se sabe si será posible. Si no se activa una negociación de último momento entre intendentes radicales y peronistas para salvar el crédito, todo podría quedar en la nada.

El financiamiento favorece con la construcción de ciclovías a siete comunas: Capital, Godoy Cruz, Las Heras, Guaymallén, Luján, Maipú y Lavalle. Los intendentes de estos departamentos prestaban conformidad al proyecto hasta fin de año. Pero en el medio hubo un cambio...de gobierno a nivel nacional.

La ida de Mauricio Macri y la llegada de Alberto Fernández modificaron las perspectivas de unos y otros. A pesar de que el crédito es internacional, debe contar con la firma del Gobierno Nacional. Y las nuevas autoridades nacionales exigen que los dos departamentos del PJ den un nuevo visto bueno a lo que quiere hacer la mayoría para que el proyecto avance.

El trámite, en consecuencia, ha quedado trabado en el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación, que conduce María Eugenia Bielsa. Las comunas del PJ que tienen la última palabra son Maipú y Lavalle. Sus intendentes ya habían firmado todos los papeles para avanzar con las ciclovías, pero atentos a que la Nación les está dando una nueva oportunidad, se han puesto duros y piden más kilómetros de los que les habían dado inicialmente.

En los documentos figura que a Lavalle iban a tocarle casi cuatro kilómetros de ciclovías y a Maipú, un poco más de seis. Se trata de 87 kilómetros en total, con lo cual, evidentemente, los intendentes radicales iban a ligar muchos más.

Matías Stevanato, de Maipú, aprovecha que él no rubricó el acuerdo (lo hizo su antecesor en la intendencia, Alejandro Bermejo) y asegura que el reparto desigual de los kilómetros de ciclovías fue un sapo que se tuvo que tragar su antecesor en la era macrista.

El intendente de Maipú dice que a Godoy Cruz le han tocado alrededor de 17 kilómetros y a Las Heras una cifra similar, y que no entiende por qué a su comuna le corresponden muchos menos. Sostiene que esta diferencia no se explica ni por extensión territorial ni por cantidad de población, y exige entre cinco y ocho kilómetros más, para aprobar el proyecto.

Mingorance, por su lado, desmiente que haya habido favoritismo político en la distribución de bicisendas. "No le dimos más a un radical, este proyecto lo hicieron los técnicos y el equipo del BID", asegura. Y dice que las comunas menos favorecidas tienen que esperar una segunda fase: "La primera etapa consiste en unir las ciclovias que ya se hicieron, en la segunda se va a ampliar la red", promete.

También dicen en Ambiente que es "un papelón" esta pelea y que el proyecto que se presentó al BID no puede ser modificado. Pero los departamentos peronistas exigen que haya cambios o que al menos el Gobierno provincial comprometa fondos propios para pagar los kilómetros de ciclovía en departamentos peronistas que no financiará el BID en esta etapa.

El Gobierno responde, por lo menos hasta ahora, que no tiene plata para asumir ese compromiso. Y dice que los intendentes del PJ están colaborando con un juego político para centralizar las obras en la Nación, que ahora tiene signo peronista. "Hacen el juego trabando, para decir después que esto se destrabó gracias a Anabel", intuyen,

Y así sigue la polémica. Unos dicen y los otros retrucan. El riesgo es, como ya pasó, que el BID levante el financiamiento de la obra, por el ruido político que se ha generado.

El proyecto para la construcción de las nuevas ciclovías, según Ambiente, está listo desde hace tres meses. En el medio se hicieron ajustes al presupuesto original que bajaron los costos en unos cuantos millones de pesos.

Las bicisendas tendrán, por ejemplo, una pintura nacional que no figuraba en las condiciones iniciales. Pero con el ajuste económico no alcanza. Ahora falta una conversación política, en épocas en que casi no hay, para evitar que los nuevos carriles para ciclistas se pinchen.

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