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Sigue el distanciamiento pero habrá ajustes: cambian criterios y preocupa que no baja la circulación de personas

La Nación mantuvo a Mendoza dentro del Distanciamiento Social Obligatorio. Pero falta la letra chica. Esperan hasta último momento para decidir. Cambiarán algunos criterios para diagnosticar. Preocupa que con las medidas anteriores no bajó la circulación de personas.
Foto: ALF PONCE / MDZ
Foto: ALF PONCE / MDZ

La confirmación oficial de que Mendoza sigue en "distanciamiento social obligatorio" trajo algo de alivio al Gobierno de la provincia, porque quedó escrito en el nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia lo que habían acordado el presidente Alberto Fernández y el gobernador Rodolfo Suarez. Sin embargo aún falta definir la letra chica sobre cómo será la nueva etapa en Mendoza. Habrá cambios, pero sobre todo en el sistema de Salud: cambiarán el criterio para establecer los diagnósticos y podrían comenzar a prescindir de testeos en algunos casos, tal como sugiere la Nación. Lo mismo con la internación y el aislamiento domiciliario y en lugares alternativos.

El Gobernador esperará hasta último momento para decidir. Tiene tiempo hasta mañana martes, día en que vence el Decreto provincial que mantuvo el distanciamiento con restricción a las reuniones familiares y a los bares. Antes analizarán el estado de situación con datos actualizados. Un concepto que tiene en la cabeza el Gobernador es clave: en estas dos semanas no bajó la circulación de personas. La restricción impuesta en los bares fue inocua. Incluso creen que es alta la cantidad de reuniones familiares y entre amigos clandestinas. El Gobierno sigue apelando a la conciencia general y por eso ayer publicaron una carta en ese sentido. Y siguen analizando cómo resolver una ecuación compleja: bajar la cantidad de personas sin restringir actividades económicas. 

El dato "bruto" de la cantidad de personas que circulan no sirve sin analizar lo que Suarez busca descifrar: si con toda la población casi "liberada" aumentan o no los contagios. El presidente Alberto Fernández aseguró que sí en la "interpelación" que hubo el jueves. El Gobernador sostiene lo contrario, pero no se casa con la idea. "No somos necios. La situación está siendo controlada, pero si hay que retroceder se hace", aseguran. 

Nuevamente el DNU nacional deja en manos del gobernador la responsabilidad y la clave es la respuesta del sistema de salud. El acuerdo al que llegaron Suarez y Fernández es que las decisiones se tomarían en conjunto para poner al bienestar general como "bien superior" sobre las diferencias políticas y de criterio que ambos tienen. "Siempre estamos en contacto con la Nación", aseguraban escuetamente ayer, como gesto de distensión. 

La provincia tiene dos realidades distintas y que eran esperables. La pandemia del nuevo coronavirus es un fenómeno urbano y el Gran Mendoza es el que concentra el problema y donde hay circulación comunitaria. Incluso los contagios son cada vez más difíciles de seguir, a diferencia de lo que se sostenía hace 15 días.

La prórroga del distanciamiento tendrá un seguimiento más exhaustivo, aunque se ponga fecha de vencimiento en dos semanas. Es que el sistema de salud podría entrar en una situación tensa antes de esa fecha, si la curva de contagios no baja. O al menos la afectación de personas sensibles a tener complicaciones.

El umbral que asegura el Gobierno que no quieren cruzar es una ocupación del 85% de camas de terapia intensiva en el Gran Mendoza. Hasta el jueves el 70% de las 175 camas de UTI del área metropolitana estaban ocupadas. Incluso había hospitales que estaban en el límite para no poder recibir más pacientes. Allí entra en juego la gestión precisa de esos recursos.

Cambios y enfoques

La Nación y Mendoza "se tiraron" con datos por la cabeza y las interpretaciones eran contradictorias. Por un lado Alberto destacó negativamente el aumento de casos, pero Suarez lo retrucó asegurando que la Provincia está por debajo de la mayoría de los distritos grandes en cuanto a incidencia y proporción de casos según la cantidad de habitantes. Desde la Nación reprochan que el aumento es mayor acá. 

Como sea, toman como dato que la duplicación de casos en Mendoza es de 12,1 días y que el factor R, ronda el 1,3. Mendoza está en el lote de provincias que tienen "un sistema de salud, que, a juicio de sus autoridades, tiene capacidad de dar respuesta al aumento de casos". Al menos por ahora. Allí se incluye el diagnóstico y un tema cada vez más complejo:el control de contactos. "En atención a la evaluación positiva de la situación realizada por las autoridades provinciales, teniendo en cuenta el expreso compromiso asumido de informar cualquier situación de alerta epidemiológico a las autoridades sanitarias nacionales", destaca el DNU nacional al justificar por qué Mendoza, Córdoba, Entre Ríos, Río Negro y Santa Fe, siguen con el "privilegio" del distanciamiento, con la condición de "redoblar los esfuerzos en estas jurisdicciones para evitar la expansión de los contagios y las consecuencias que la propagación de la enfermedad conlleva".

Mendoza tiene 3.553 casos de Covid 19 diagnosticados. En los últimos día se rompió la barrera de los 200 casos. Sin embargo hay otro tema: volvió a haber una demora entre que un paciente denuncia la aparición de síntomas, se hace el hisopado y se entrega el resultado. Esa demora también genera alguna distorsión en el análisis del "día a día".