En primera fila: el rol de los tres mendocinos en la reforma judicial

En primera fila: el rol de los tres mendocinos en la reforma judicial

En la presentación del proyecto de Reforma Judicial había tres mendocinos. Cada uno ocupa un rol clave y todos con apoyo al oficialismo.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

El presidente Alberto Fernández anunció uno de los proyectos de reforma que eran prioritarios para su gestión y que, de hecho, había sino uno de los ejes de su primer discurso ante la Asamblea Legislativa. La reforma tiene el foco puesto en los tribunales federales radicados en la Ciudad de Buenos Aires, pero también apuntan a cambiar parte de la matriz: cambiar la Corte, el Consejo de la Magistratura, enfocar la justicia penal desde el sistema acusatorio y, según las palabras del Presidente, construir nuevamente confianza en la justicia. 

La reforma de la justicia tiene dos frentes. El paquete de leyes que el Poder Ejecutivo enviará y la creación del comité de expertos y expertas para analizar los cambios en las instituciones que engloban a la justicia. En la presentación hubo tres mendocinos presentes rodeando al Presidente que, con matices distintos, avalan la reforma y además cumplen cada uno un rol distinto. 

Anabel

La senadora Anabel Fernández Sagasti es parte de la mesa chica del poder. Es una "espada" de la vicepresienta Cristina Fernández y ha sido la ejecutora de muchas de las iniciativas del kirchnerismo. Además de ser vicepresidenta del bloque, la senadora mendocina es titular de la comisión de acuerdos del senado, un espacio estratégico para la designación de jueces, y fue parte del Consejo de la Magistratura.

En su haber tiene un acuerdo político que, dado el contexto, parece extraordinario: logró impulsar junto a Alfredo Cornejo el proyecto para implementar en Mendoza los juicios por jurado; una experiencia que podría exportarse para cumplir con lo que indica la Constitución Nacional. Anabel estuvo entre el público de primera fila en la presentación de la reforma judicial y estará más cerca de la ejecución de los cambios.  

Palermo

El juez de la Suprema Corte de Mendoza Omar Palermo fue parte de la "corte" de notables que acompañó al Presidente. Es parte del comité de expertos que convocó el Presidente para analizar el funcionamiento de la justicia. El propio Presidente destacó que los juristas convocados tienen antecedentes intachables y puso a Palermo en ese grupo.

De hecho el penalista mendocino tiene una formación académica sólida y también un recorrido dilatado en la justicia provincial y federal. También tiene arraigo político a través de Justicia Legítima, la organización creada dentro de Tribunales para "democratizar la justicia" y que es filo kirchnerista. Palermo llega con el aval de la propia Anabel Fernández Sagasti, pero también de otros referentes de la justicia que también son cercanos al PJ, como el propio Raúl  Zafaroni. Palermo también es parte del grupo de penalistas que eligió el Presidente y además de esa especialidad se formó en Alemania específicamente en políticas de transparencia. El contexto no lo ayuda, pues es parte de una guerra interna en la Corte de Mendoza que tendrá un nuevo clímax mañana en la audiencia pública gestada para evaluar si Teresa Day puede o no ser jueza de la Corte. 

Ramón

Entre el mismo público había una cada o, mejor dicho, una "melena" que cada vez es más frecuente en la estructura "para oficialista". Se trata del diputado José Luis Ramón, que llegó al Congreso desde el partido Protectora y con una construcción política gestada desde la sociedad civil, pero que cada vez está más cerca de las estructuras clásicas de poder. Ramón es presidente de un interbloque que tiene pocos integrantes pero que "valen más" por su funcionalidad. De hecho su voto, su presencia  y su firma han sido claves para dar quórum, avalar dictámenes y aprobar leyes pedidas por el oficialismo. Quien le abre las puertas de ese mundo también es Anabel Fernández Sagasti

Ramón es abogado "callejero", conoce tribunales y en particular el fuero federal de Mendoza. Allí tomó experiencia en la época del corralito y luego con las peleas contra las empresas de servicios, tema que le sirvió para legitimarse socialmente y ganar popularidad. 

El presidente anunció que habrá una especialización de los juzgados federales. En Mendoza se esperan noticias porque había un camino trazado en ese sentido, pero todo quedó trunco. De hecho hace más de un año se frenó la designación de dos jueces federales que iban a cubrir las vacantes del Juzgados Federal 2, que es subrrogado, y del Juzgado Federal 4, que fue creado pero no entró en funciones. Ese freno lo apretó el empoderamiento de Cristina Fernández de Kirchner en mayo del año pasado, cuando anunció que "elegía" como candidato a presidente a Alberto Fernández. 

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