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Cristina y Larreta, unidos por el espionaje ilegal

La vicepresidenta y el jefe de gobierno porteño solicitaron ser querellantes en la causa en la que se investiga si ambos fueron víctimas de espionaje ilegal durante la presidencia de Mauricio Macri.

Las diferencias irreconciliables entre la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, podrían encontrar un punto de superación en el que ambos dirigentes podrían formar una suerte de "alianza" en pos de luchar juntos por sus metas. Pero lo que debería ser una acción de convivencia democrática en el ámbito de la gestión política, tendría lugar en un entorno más ríspido e intrincado: las oficinas judiciales.

Cristina y Larreta solicitaron ser querellantes en la causa que investiga si ambos fueron víctimas de espionaje ilegal durante la presidencia de Mauricio Macri, escándalo que estalló en los últimos días al abrirse varias líneas de investigación sobre la siempre cuestionada red de vigilancia clandestina montada por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) en los últimos cuatro años.

Los planteos formulados el lunes por la ex presidenta y hoy por el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires configuraron un escenario de virtual acercamiento entre rivales políticos dado que coloca a ambos en el lugar de víctimas, con la intención de poder ejercer sus derechos en el desarrollo de la causa.

Fernández de Kirchner estuvo el lunes en los tribunales federales de Lomas de Zamora junto a su abogado Carlos Beraldi y durante dos horas observó las pruebas que le expuso el juez Federico Villena sobre cómo habría sido el espionaje en su contra.

Ante la presencia de la fiscal Cecilia Incardona, el magistrado le mostró en dos pizarrones a la vicepresidenta elementos secuestrados durante la investigación entre los cuales había fotos de ella ingresando y saliendo del edificio en el que vive, informes sobre algunas de sus reuniones políticas y conversaciones entre espías que daban cuenta de los seguimientos.

Un material similar le fue exhibido hoy a Rodríguez Larreta quien adelantó su visita a Lomas de Zamora (originalmente había sido convocado para el viernes), acompañado por su abogado Mariano Mendilaharzu. Según se supo, el jefe de gobierno porteño consintió continuar con la investigación para dilucidar si fue verdaderamente un blanco de espionaje por la estructura paralela de la AFI.

Como querellantes, Fernández de Kirchner y Rodríguez Larreta podrían impulsar el proceso, proporcionar elementos de convicción, argumentar sobre ellos y recurrir las decisiones que se tomen en el marco del proceso.

En la causa radicada en Lomas de Zamora se investiga a una organización criminal con inserción en el Estado Nacional cuyos integrantes habrían llevado a cabo tareas de espionaje ilegal. La supuesta organización criminal estaba integrada por agentes de inteligencia y policías que “se habrían valido de su calidad de empleados públicos y agentes y/o dependientes de las Fuerzas de Seguridad y/o de la Agencia Federal de Inteligencia”, según indicaron fuentes de la investigación.