El peor papelón de nuestros honorables legisladores

El peor papelón de nuestros honorables legisladores

Molestos por la difusión que se le ha dado a los furcios que cometen durante las sesiones, han decidido editar los registros que suben a YouTube y otras plataformas. Mientras tanto, siguen debatiendo proyectos irrelevantes y se encierran en discusiones partidarias que no aportan.

Mariano Bustos

Mariano Bustos

No se puede tapar el sol con las manos. Aunque decidan recortar los audios, editar los bloopers, eliminar los furcios, el Circo de la Legislatura seguirá abierto. Aunque parezca mentira, molestos por la difusión que se ha dado a lo que sucede dentro del recinto durante cada sesión, los legisladores mendocinos han decidido maquillar los registros que se suben a Youtube y otras plataformas digitales. 

Desde hace semanas se ha comenzado a aplicar un filtro a la hora de cargar en la web el registro de las sesiones. De esa manera pretenden evitar quedar expuestos, sin darse cuenta de que la crítica, las risas y la indignación van mucho más allá de un problema de conexión o un micrófono que queda abierto. 

No toman conciencia de que son ellos los que alimentan esos sentimientos. Mientras sigan presentando proyectos que no suman, enfrascándose en peleas partidarias compitiendo para ver quién habla más fuerte o dedicándose chicanas irrelevantes, el Circo de la Legislatura va a seguir existiendo.

Porque no se los ha votado para eso. Senadores y diputados intentan figurar presentando iniciativas repetidas, proponen cosas que ya existen y discuten horas sobre internas políticas que en nada contribuyen a una mejora para la ciudadanía.

Son los representantes de los ciudadanos pero se dedican a perder el tiempo que pagan todos los mendocinos. Y cuando quedan expuestos, eligen el camino más corto. Restringir el acceso a lo que ocurrió en cada sesión. Recortar. Editar. Cuidarse.

Pero la solución no es esa. Si editan, iremos al crudo y encontraremos los recortes. Si es necesario pediremos las versiones taquigráficas para encontrar lo que quedó fuera del registro  e incluso iremos a la Legislatura a grabar, por nuestros medios, cada una de las sesiones. Aunque intenten complicarnos el trabajo, los periodistas lo seguiremos haciendo.

Lo que no comprenden nuestros honorables legisladores es que el objetivo del circo es elevar el nivel del debate. El día que las discusiones sean serias, que se acaben los proyectos de relleno y los representantes del pueblo estén a la altura de las circunstancias, no habrá más segmento.

Y nosotros seremos los primeros en celebrarlo.

Repasá todas las ediciones del Circo de la Legislatura.

 

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