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Los ajustes del Gobierno para prolongar una racha que sorprende

Un intendente vaticinó esta semana qué problema se debía atender para seguir evitando los contagios del virus: la llegada de personas de Chile. La aparición de un caso positivo proveniente de ese país generó alertas y una nueva restricción. También controlarán más el transporte de carga.
La llegada de personas desde Chile se transformó en una preocupación para el Gobierno mendocino. Foto: ALF PONCE / MDZ
La llegada de personas desde Chile se transformó en una preocupación para el Gobierno mendocino. Foto: ALF PONCE / MDZ

El miércoles publicamos en MDZ cuáles eran los miedos del intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias, sobre la incidencia del coronavirus en la provincia: "Mi único temor importante acerca de la entrada del virus es la gente que está queriendo ingresar de Chile. Hay rumores de que algunos se están viniendo a barrios de acá, fraguando las residencias o porque alguna vez vivieron aquí".

Esas palabras fueron un vaticinio. Un día después, alguien que llegaba de Chile se convertía en el primer caso positivo del virus en más de una semana para Mendoza.

La novedad provocó un ajuste en el protocolo de aislamiento preventivo, para cuidar el panorama de Mendoza, que contrasta con el de otras ciudades del país y, más que nada, con la zona metropolitana de Buenos Aires: allá los casos se multiplican y aquí se han reducido al mínimo.

La resolución provincial vio la luz este viernes y establece que, entre Uspallata y el paso internacional, no puede circular ningún tipo de transporte.

El secretario de Servicios Públicos, Natalio Mema, estuvo este sábado en Uspallata coordinando tareas en el marco de la nueva resolución. "Se había generado una especie de negocio", explicó. Y señaló que "llegaba un chileno hasta Horcones e iba un argentino para bajarlo. Había gente que cruzaba caminando la frontera".

El funcionario aseguró que la maniobra que realizaban alrededor de siete personas por semana no era ilegal. Aunque evidentemente se podía transformar en un riesgo para Mendoza en el marco del control estricto que se intenta ejercer. 

Uno de los cinco pasos internacionales habilitados está en la provincia. Y la cercanía con las áreas urbanas de Chile, donde la pandemia afecta muchísimo, preocupó de repente al Gobierno esta semana. "Hemos encontrado varios casos de personas que no han salido de la Argentina por turismo y que tienen residencia en ambos países", blanqueó Mema.

En este sentido, el caso positivo de esta semana incluía un tercer país. Se trataba de una persona de nacionalidad boliviana, que venía de Chile y que tenía residencia en San Rafael.

Según dicen en el Gobierno, no se va a prohibir el retorno de quienes vienen de Chile y tienen residencia en Mendoza o en el resto del país. Pero la nueva restricción del Gobierno mendocino obliga a que toda persona que llegue desde Chile ingrese solamente a través de los operativos de repatrio de la Cancillería Argentina.

Será un aporte del Gobierno provincial a que la ruta internacional sea un "corredor seguro" desde el punto de vista sanitario, pero más que nada, una medida para protegerse.

El otro consiste en afinar los controles del transporte de carga en la provincia, con al menos dos "paradores seguros" (Uspallata y la zona de la Destilería), con servicios que impidan que los camioneros se muevan fuera del circuito delimitado por la ruta que deben seguir. 

Algunos intendentes también le han advertido al gobernador Rodolfo Suarez que el tránsito de los camiones es la otra actividad que hay que controlar al máximo para tratar de prolongar la sorprendente racha mendocina, lugar donde la pandemia todavía no agobia.