Suarez apuesta a poder flexibilizar la cuarentena, pero Alberto decide

Suarez apuesta a poder flexibilizar la cuarentena, pero Alberto decide

El gobernador mendocino y varios de sus colegas le plantearon al presidente liberar algunas actividades económicas en las zonas en donde el coronavirus no golpea fuerte todavía. Fernández pidió informes y, aunque no se mostró permeable a regionalizar la cuarentena, tomará una decisión.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

Rodolfo Suarez percibió en directo los síntomas del malestar de la Casa Rosada con algunas decisiones tomadas por Mendoza en el combate contra el coronavirus. No era un secreto para nada que a Alberto Fernández le disgustó la forma en que la provincia decidió supuestamente cerrar sus fronteras en el arranque de la crisis, porque así lo expresó públicamente el presidente en una nota periodística.

“Hay muchas provincias que han cerrado sus fronteras, como si las provincias tuvieran fronteras. Estamos en un estado federal en donde hay límites, no hay fronteras. Pero Mendoza cerró las fronteras, Corrientes cerró las fronteras y Jujuy cerró las fronteras, ¿qué es esa locura?”, se preguntó el mandatario nacional en una larga entrevista que le brindó al periodista Horacio Verbitsky en su portal El Cohete a la Luna.

Varios funcionarios provinciales salieron a responder esas críticas. El vicegobernador, Mario Abed, fue uno de ellos y también el ministro de Gobierno, Víctor Ibañez, quien se mostró “sorprendido” por el ataque presidencial y desestimó el cuestionamiento a los bloqueos fronterizos porque . según sostuvo, no fueron tales.

A decir verdad, más allá de que Suarez planteó en un primer momento cerrar el Aeropuerto, nunca blindó los accesos a la provincia. Ahora bien: el malestar que llega desde Buenos Aires no está vinculado a este punto precisamente, sino a la determinación del gobernador de imponer una cuarentena obligatoria para todos aquellos que ingresaran de otras provincias. Y eso sí pasó.

El lunes, durante la videoconferencia en la que Alberto Fernández consultó a los mandatarios provinciales acerca de qué manera seguir con la cuarentena, ese enojo seguía. Fue muy distante la forma en que el primer mandatario trató a Suarez, a quien durante todo el tiempo lo llamó “gobernador” mientras al resto, por no decir casi a todos, los llamó por su nombre de pila. Incluido a Gerardo Morales, el mandatario jujeño que también había sido destinatario de las críticas ante Verbitsky. La anécdota es menor en el contexto de lo que está ocurriendo, pero marca el tono de la relación.

Más allá de esto, lo que sí importa es la forma en que el gobierno nacional y las provincias están decidiendo de qué manera seguirán las restricciones a partir del 13 de abril.

Los gobernadores, y Suarez es uno de los que más preocupado está de ellos, plantearon cuarentenas más flexibles en aquellas regiones del país en dónde el coronavirus todavía no golpeó duro para permitir así el regreso de algunas actividades económicas que hoy están vedadas.

Como caso concreto, en el contacto virtual con el presidente a comienzos de semana, el mendocino ejemplificó con lo que estaba sucediendo en una región de Mendoza. ¿Cómo hacemos en el Sur de la provincia, en dónde no tenemos ni un solo caso”, le dijo al presidente. Mala suerte, solo dos días después se confirmó el primer contagiado de Covid-19 en Malargüe.

Desde hace al menos diez días, el gobierno está trabajando en diversos protocolos de seguridad sanitaria para aplicar en actividades que apuesta a liberar. Un par de rubros son los que moverían algo la economía que está prácticamente parada desde hace más de veinte días. Allí el objetivo está puesto en la construcción privada y en permitir el regreso de algunas actividades del comercio, por caso. A todos esos trabajadores, se les podría llegar a aplicar el protocolo de tener que realizar una declaración jurada de salud que determine que no tienen síntomas de coronavirus.

Un punto que preocupaba (y mucho) en Mendoza era que se volvieran a abrir los bancos, hecho que ocurrirá a partir del lunes. Eso permitirá cierta reactivación de la cadena de pagos aunque dejará al descubierto otra dura realidad: hasta que punto quedó afectada esta misma cadena por el cierre total de las entidades de las últimas tres semanas.

Mendoza no es la única provincia que está trabajando en la aplicación de una cuarentena “light”, es decir, algo más flexible de la que se aplicará en la zona metropolitana de Buenos Aires que concentra el 70% de los casos registrados de coronavirus en el país. Jorge Capitanich. de Chaco, y Sergio Uñac, San Juan, fueron otros de los mandatarios que le hicieron el mismo planteo al presidente. El sanjuanino, desde hace una semana se viene reuniendo con las cámaras empresariales de su provincia para determinar de qué manera se pueden comenzar a encender otra vez luces verdes en la economía de la zona.

Fernández tomó el pedido de los gobernadores y les pidió más detalles y un informe que cada uno deberá enviar en estos días. Aunque quedó en claro una posición. Independientemente de los reclamos por la economía que recibió desde el interior del país, decidirá en base a la cuestión sanitaria y no se mostró muy permeable en esas charlas simultáneas con los gobernadores a proceder con la regionalización de la cuarentena.

Lo que sí, la decisión final la tomará él. Y así se precisó, incluso, con la pregunta que le hizo el propio Suarez en esa videoconferencia.

-Para que nos quede claro: ¿La decisión de flexibilizar la cuarentena en las provincias será de los gobernadores o será suya, presidente?.

- La decisión será mía, respondió, lacónico, Alberto.

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