Cuarentena: por ahora no habrá estado de sitio en la Argentina

Cuarentena: por ahora no habrá estado de sitio en la Argentina

El presidente Alberto Fernández planea reforzar los controles de seguridad para hacer cumplir la cuarentena obligatoria que rige hasta el 31 de marzo en la Argentina, por lo que trataría de no llegar a la medida extrema de decretar un estado de sitio, medida que fue barajando en los últimos días.

Redacción MDZ

Redacción MDZ

El presidente Alberto Fernández planea reforzar los controles de seguridad para hacer cumplir la cuarentena obligatoria que rige hasta el 31 de marzo en la Argentina, por lo que trataría de no llegar a la medida extrema de decretar un estado de sitio, medida que se vino barajando en los últimos días y que incluso fue sugerida por algunos gobernadores.

La posibilidad de instaurar un estado de sitio en el territorio nacional, una medida que entre otras cosas implica la suspensión de las garantías constitucionales y el otorgamiento de poderes especiales al presidente, fue reconocida públicamente por la ministra de Seguridad, Sabrina Frederic, aunque aclaró que el Gobierno argentino no busca llegar a ese punto. De todos modos, el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 297/2020 firmado por Fernández amplía las facultades presidenciales al ordenar sanciones penales para aquellos que rompan con el aislamiento.

En el mismo sentido, Fernández buscará imponer todo el poder del DNU contra el Covid-19 para no tener que llegar al estado de sitio. “El que incumple va a ser castigado como está previsto. Será perseguido penalmente”, aseguró el mandatario al diario Clarín.

Sin embargo, es una estrategia que en caso de no funcionar la cuarentena obligatoria, aún está entre las posibilidades que analizan los asesores del presidente. De hecho, según publicó el mencionado diario porteño, en la reunión que Fernández mantuvo con los gobernadores el jueves pasado en Olivos para analizar los alcances del decreto, dos mandatarios provinciales sugirieron la aplicación del estado de sitio: el santafesino Omar Perotti y el santiagueño Gerardo Zamora.

Además, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, fue blanco de todas las miradas cuando le pidió a Fernández que no pague la deuda externa y derive esos fondos a la lucha contra la pandemia. Parece que el default es la herramienta preferida de la dinastía gobernante puntana: su hermano Adolfo, con quien ahora está enfrentado, decretó a principios de 2002, en medio de la profunda crisis económica, el no pago de los compromisos internacionales del país durante su efímera presidencia provisoria, lo que en su momento provocó ovación en toda la sociedad pero luego trajo grandes costos al Estado en materia financiera.

Respecto a las medidas actuales, Fernández endurecerá la seguridad en las calles con más efectivos policiales, de las fuerzas federales y provinciales, e incluso con uniformados de las Fuerzas Armadas. Se instalarán retenes de control en los puntos más fluidos y no tanto de todo el territorio nacional, y los policías tendrán las facultades para detener a los que no cumplan la cuarentena. Por su lado, las FF.AA. se ocuparán de las tareas de logística, de control y también sanitarias, como el armado de hospitales similares a los que se usan en campañas militares.

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