La oposición estalló por el "premio" del Gobierno a un polémico juez

La oposición estalló por el "premio" del Gobierno a un polémico juez

El presidente Alberto Fernández promovió al Senado el pliego del polémico juez Alejo Ramos Padilla para ocupar la titularidad del Juzgado Federal 1 de La Plata, que tiene competencia electoral en toda la provincia de Buenos Aires y se trata de un puesto clave de cara a las elecciones del próximo año

MDZ Política

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Mientras se desarrollaba el velatorio de Diego Maradona, el presidente Alberto Fernández promovió al Senado el pliego del polémico juez Alejo Ramos Padilla para ocupar la titularidad del Juzgado Federal 1 de La Plata, que tiene competencia electoral en toda la provincia de Buenos Aires y se trata de un puesto clave de cara a las elecciones del próximo año.

Por esa decisión, desde Juntos por el Cambio criticaron al Presidente y deslizaron que la posible designación de Ramos Padilla, que tramita la causa D’Alessio y se lo señala como cercano al Frente de Todos, obedece a una estrategia del Gobierno para controlar todo el proceso electoral en el principal distrito del país.

Ramos Padilla había salido primero en el concurso para ocupar el Juzgado Federal 1 de La Plata durante el gobierno de Mauricio Macri y encabezaba la terna que aprobó el Consejo de la Magistratura en abril de 2019. Sin embargo, el entonces mandatario no envió el pliego al Senado y en su lugar había optado por Laureano Durán, que había salido tercero en el mismo certamen, recordaron medios nacionales.

Para ese momento, el magistrado a cargo del juzgado federal de Dolores ya se había convertido en un juez enemigo del macrismo por su intervención en la causa D’Alessio, que fue el puntapié inicial para la sucesión de investigaciones judiciales sobre el presunto sistema de espionaje ilegal montado durante la gestión de Juntos por el Cambio.

Sin embargo, con la asunción de la administración de Fernández se retiraron todos los pliegos de la Cámara alta y comenzaron a designarse los nuevos candidatos, siempre bajo la atenta vigilancia de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, acusada por la oposición de querer controlar al Poder Judicial para garantizar su impunidad.

De hecho, Ramos Padilla había concursado para dos puestos: el juzgado de La Plata y la Sala II de la Cámara Federal porteña, donde había quedado en tercer lugar. Pero el Ejecutivo decidió descartar esa alternativa e impulsarlo a la provincia de Buenos Aires, que será un terreno clave para los comicios legislativos del año próximo.

Cuando se conoció el envío del pliego de Ramos Padilla al Senado, sectores de la oposición salieron a cuestionar esta decisión.

 

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