Deuda y tensión: qué hay detrás de la chicana de Fernández a Cornejo

Deuda y tensión: qué hay detrás de la chicana de Fernández a Cornejo

El Presidente cuestionó a Cornejo por la deuda de Mendoza, aunque con algunos errores. La tensión por el pago de las deudas y la pelea por los recursos.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Chicanas, peleas, nervios. Lo que los pone mal y vulnerables es la deuda. La Nación y las provincias tienen como urgencia el pago de sus obligaciones. En el caso del Gobierno nacional el plazo que puso para renegociar fue marzo y por eso el reloj corre. Y lo ocurrido con la provincia de Buenos Aires, anunciando un virtual default, es una señal. 

En ese contexto el presidente Alberto Fernández apuntó ayer contra Cornejo tomando justamente a la deuda como eje al asegurar que Mendoza estaba entre las provincias que se habían endeudado de manera "inexplicable" para pagar gastos corrientes. "Hay provincias que se han endeudado de manera inexplicable, como Mendoza. Yo lo escuché a Cornejo hablar y es notable…impresionante; 300 millones de dólares endeudada la provincia para gastos corrientes", dijo el Presidente en una entrevista realizada en el canal C5N.

La chicana de Fernández agita y reproduce la pelea política que hay en Mendoza por el Presupuesto, la búsqueda de endeudamiento y las cuentas públicas. Pero también tiene varios errores conceptuales.

En realidad Cornejo no endeudó a Mendoza en 300 millones de dólares, sino en 500 millones de dólares. Y fue una de las primeras medidas de gobierno tras la debacle financiera que heredó. Con ese dinero ejecutó una especie de convocatoria de acreedores y saldó las cuentas que estaban en rojo. Esa deuda fue contraída con un bono que paga amortización semestralmente y cuyo capital aún no vence

Detrás de la chicana

La chicana de Alberto Fernández no es casual. Allegados al Presidente susurran a su oído cuáles son las debilidades que tiene el Gobierno opositor de Suarez en Mendoza. Es decir, Suarez Gobierna, pero Cornejo es el enemigo elegido. El presidente de la UCR también cuestiona a Fernández; pero eligió la seguridad como eje. La dependencia de votos de la oposición para sancionar el presupuesto es uno de los flancos a atacar desde el PJ. 

Los 300 millones de dólares a los que se refiere Fernández pueden ser los que busca el gobernador Rodolfo Suarez que son no para gastos corrientes sino para financiar obras públicas. Y es lo que se discute en el Presupuesto. La gestión política del Gobierno está en esa trabazón: tratar de conseguir el apoyo necesario para que en febrero se apruebe la pauta de gastos con la autorización para contraer deuda nueva y también poder refinanciar los pagos que vencen este año. 

La provincia es soberana para administrar sus recursos, pero con limitaciones. Necesita, por ejemplo, un aval nacional para pedir créditos. Se supone que son meras formalidades, pero no deja de ser un trámite necesario. También es evaluada de manera independiente por las calificadoras de riesgo, pero sin poder cortar el cordón con la Nación. Mendoza, por ejemplo, tiene mejor calificación que Argentina porque a diferencia del gobierno nacional, nunca entró en default. Aún en el peor momento, pagó las deudas. Ese plus genera un valor agregado.

Desde el Gobierno local también prestan atención a lo que ocurre con las transferencias de recursos. La intención de recortar los fondos a la Ciudad de Buenos Aires generó alguna alerta, no por cuidar a ese distrito sino por temor al retorno de la mayor discrecionalidad en la relación federal. Igual, advierten, difícilmente puedan afectar a Mendoza porque está entre las que peor les va en materia de coparticipación y recursos nacionales. 

Según un informe del IDESAel año pasado la distribución automática de impuestos entre la Nación y las provincias fue de $2,7 billones. De este monto, "el 40% fue a la Nación (que adicionalmente recibe el impuesto al cheque y los recursos de seguridad social y aduaneros) y el 60% se distribuyó entre las provincias". Mendoza está en la cola. "Córdoba, Santa Fe y Mendoza reciben unos $35 mil per cápita, cuando Santa Cruz recibe $66 mil y Tierra del Fuego $108 mil. Provincias con similar nivel de atraso, como Jujuy y Formosa, reciben $55 mil y $90 mil, respectivamente", explica ese informe. Allí mismo hay una salvedad importante. Si bien la Ciudad de Buenos Aires también recibe relativamente menos coparticipación y le pueden quitar recursos, tiene otros privilegios. "Si bien la Ciudad de Buenos Aires recibe relativamente poca coparticipación, es la más beneficiada con el gasto público nacional. La Nación a la Ciudad de Buenos Aires le paga la Justicia, la seguridad (con Gendarmería y Prefectura nacionales), obras de infraestructura (agua, cloacas y calles) y el subsidio al transporte público (trenes y colectivos)...Con la Ley de Solidaridad se revirtió el avance del anterior gobierno, que había eliminado los subsidios nacionales a la electricidad, gas y agua en la Ciudad de Buenos Aires, y sumó un beneficio adicional más para la Ciudad", aclaran desde el Instituto para el Desarrollo Social Argentino.

La tensión no cesa. "Yo pienso que sería bueno que todos nos calmemos", pidió Fernández, acostumbrado a las chicanas, tras apuntar contra Mendoza. Esa calma es la que aún no tienen tampoco en su gobierno. 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?