Ganadores y perdedores: la teoría del "triunfo de los oficialismos"

Ganadores y perdedores: la teoría del "triunfo de los oficialismos"

A quienes gobiernan les reconforta que en las pruebas electorales recientes se hayan impuesto los oficialismos e intentan generar una teoría en tal sentido. En Mendoza, eso implicaría para Cambia Mendoza dar por naturalizado un posible triunfo peronista en las cuatro comunas que anticiparon sus comicios.

Ni Mauricio Macri ni Cristina Kirchner parecen poder hacer pie de lleno en las definiciones provinciales, a la luz de los resultados de la catarata de comicios que se han desarrollado hasta ahora en el país.

Macri aprendió a apoderarse de triunfos ajenos, en donde el kirchnerismo fue derrotado y festejar la desgracia ajena para encubrir la propia.

Cristina, por su parte, aprendió del error neuquino y ya no se hizo más videos juntoa  candidatos provinciales sin posibilidad real de triunfo.  Este último dato pone de relieve la continuidad de su apoyo (ya con dos audios realizados y viralizados) en apoyo a la mendocina Anabel Fernández Sagasti. En este punto hay que hacer un alto: Cristina no podrá ser muy querida, pero es la única referente nacional propia del peronismo y en Mendoza eligió a un sector y no a los otros, lo cual puede estar tensando la cuerda para que no haya acuerdo sino PASO provincial, a pesar de los acuerdos a los que Unidad Ciudadana sí llegó en San Rafael, Tunuyán, Lavalle y San Martín. 

Lo sucedido en las últimas elecciones provinciales dan cuenta de:

Ganadores

El oficialismo se impuso el domingo de la semana anterior en San Juan, en las PASO que le abrieron un nuevo camino al Clan Uñac y había sucedido antes en Neuquén, con el triunfo del gobernador Omar Gutiérrez. Pasó en La Pampa, y este fin de semana volvió a pasar en Río Negro.

El peronismo kirchnerista, sin embargo, parece esta vez haber tenido un mayor caudal de votos a la hora de elegir a sus candidatos en las Primarias de Chubut, en una ventaja leve sobre el peronismo tradicional.

Perdedores

El factor común en todas las provincias, menos en San Juan y La Pampa es la desintegración de los peronismos locales, lo que llevó al Frente para la Victoria o su otra marca electoral, Unidad Ciudadana, a perder.  En Neuquén se alentó un posible triunfo que resultó un pronóstico falso y en el resto, hubo escasas expectativas al respecto, pero el gobierno nacional -cuya fuerza viene perdiendo sistemáticamente en todos lados- lo capitaliza como un triunfo.

Schadenfreude

El término es apropiado y ya lo hemos usado antes en MDZ porque podría marcar una tendencia en la política argentina. Es una palabra rara, que proviene del alemán pero que también es usada en el idioma inglés y en algunas versiones del español. El término en español se traduce como "regodearse" o "regodeo", definido por la RAE como: "Complacerse maliciosamente con un percance, apuro, etc., que le ocurre a otra persona". Es posiblemente eso lo que viva en la Casa Rosada cuando se ven perder y se aferran al concepto de "triunfo de los oficialismos", como si fuera un respaldo colateral a su propia gestión. Pero en término estricto, lo que comunica el Gobierno y sus componentes político partidarios es Schadenfreuide ("shadenfroide" se pronuncia), vale decir, alegría por la desgracia de su principal tensión: el cristinismo.

El presidente Macri, cuya fuerza obtuvo en Río Negro el 5,6% llamó a la gobernadora electa, Arabela Carreras, para felicitarla por su 52,49%. Y ella se mostró muy agradecida al coincidir con sus críticas al FPV de MartíN Soria por no reconocer la derrota ni saludarla.

Mendoza

Aquí nadie ha dicho "esta boca es mía" con respecto a las elecciones, por más que el gobernador de Mendoza preside una UCR a la que le ha estado yendo bastante mal en Río Negro y Chubut.

Sí cunde la teoría del "triunfo de los oficialismos". Le sirve a todos: la pueden esgrimir los intendentes Emir Félix, Martín Aveiro, Jorge Omar Gimenez y Roberto Righi para pedir la continuidad de la confianza de sus electorados municipales, pero no le servirá al peronismo todo a la hora de la elección provincial. La podrá capitalizar Rodolfo Suarez y accesoriamente Omar de Marchi, si es que no profundiza su perfil opositor al oficialismo provincial.

Y hay algo más: la naturalización del "triunfo de los oficialismos" podría dejar indemne a Cambia Mendoza en caso de perder los cuatro municipios que ganaron la pulseada por la "reelección eterna" de sus intendentes peronistas. Pero además, ya hay voces dentro del cornejismo que sostienen que si se diera la posibilidad de un solo triunfo en el cuarteto municipal, sería un efecto dominó triunfalista para Cambia Mendoza que consideran "imparable" y no una fisura a la teoría en boga.

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