Montero explicó cómo fue el pacto de poder con el Ejecutivo durante la gestión
A lo largo de cuatro años la vicegobernadora Laura Montero consiguió darle una impronta propia al manejo del Poder Legislativo. A días de dejar el cargo, realizó un balance del legado que dejará e hizo referencia a la "tensión" que muchas veces existió con el responsable del Poder Ejecutivo, Alfredo Cornejo. De todas maneras, subrayó que la relación fue buena porque ambos respetaron el rol que les tocaba. "Entendimos que cada uno está a cargo de un poder del Estado. Yo no tuve vocación de interferir en su área de poder", subrayó.
Montero fue sincera y recordó que en 2015 no estaba convencida de ser candidata a la vicegobernación. Ambicionaba competir en las primarias para convertirse en la primera gobernadora de la provincia de Mendoza. "Ustedes saben que yo no estaba muy convencida de ser vicegobernadora. Cuando me decían que iba a ser la primera mujer en el cargo no alcanzaba a dimensionarlo hasta que entré a ese salón y vi todos cuadros de hombres. Dije 'tal vez tenga algún sentido que yo esté acá porque va a marcar una presencia femenina y esa mujer no voy a ser yo, van a ser todas las mujeres'", recordó. Hoy su paso por la Legislatura ha quedado eternizado con su cuadro en el Salón de los Gobernadores de la Casa de las Leyes.
Esa fue la base sobre la cual se construyó la curiosa relación que se vio entre el responsable del Ejecutivo y la titular del Poder Legislativo. "Yo no tuve vocación de interferir en su área de poder y se lo dije claramente cuando nos sentamos la primera vez después de las elecciones del 2015. A veces yo tenía una visión de organización del Ejecutivo en función de lo que veníamos hablando en campaña y los ejes estratégicos pero él tenía una visión distinta. Yo recuerdo que le dije 'mirá Alfredo, vos sos el gobernador y tenés que tener la máxima autoridad, designá como te parezca. Y él hizo lo propio conmigo respecto al nivel legislativo. Hay vinculación y coordinación porque el Ejecutivo manda leyes, pero no interferencia", expresó Montero en MDZ Radio.
De todas formas, reconoció que puede haber existido tensión por el debate de poder, pero destacó que siempre se priorizó la institucionalidad y el respeto. "Nosotros fuimos ministros juntos (durante el gobierno de Cobos) y nos llevábamos tan bien que nos dejábamos las carteras porque nos teníamos confianza. El problema llegó cuando nos enfrentamos a la situación del debate de poder", admitió la vicegobernadora.
"Cada uno tiene que ejercer su rol dentro del poder institucional que le toca. La figura del vicegobernador se ha discutido mucho -como la del vicepresidente- sobre si es un apéndice o un delegado, etc. Pero yo creo que es la cabeza de un poder del Estado que tiene que legitimarse y cumplir un rol esencial en esto de que el Poder Legislativo está llamado a la captación de la deliberación ciudadana. Me parece que ha sido interesante la experiencia, aunque se viera como si se estuviesen rompiendo los circuitos. Cada uno ejerce su rol institucional donde le corresponde y eso es lo que hemos hecho con Alfredo (Cornejo) dentro del marco de respeto mutuo", sentenció.
Para que no queden dudas de esa confianza sostuvo que cuando Cornejo toma licencia la deja a cargo y los ministros la llaman para consultarla. "Hace poco Paula Allasino me llamó para que llame al ministro Lacunza (Hernán) por el tema del anticipo de las Letes y esas cosas de coordinación no salen a la luz porque las tenemos naturalizadas. Cornejo sabe que puede confiar en mí en ese sentido", zanjó.
A lo largo de estos cuatro años, Montero se convirtió en una abanderada de la necesidad de contar con perspectiva de género en los espacios de representación y llamó a las mujeres a ponerse en alerta de cara al futuro. "Hay que estar en alerta para que las mujeres estén en los espacios de representación. Se abre una nueva página de la historia en la representación en la vida institucional de la provincia y los cambios culturales son los que más tiempo llevan. Por eso es tan importante la presencia de mujeres con perspectiva de género", subrayó.
Fiel a sus principios, recordó su postura ante la designación de Mauricio Juan como juez. "Ha sido difícil para el resto interpretar la visión de una mujer frente a un poder del Estado y respetar la perspectiva. Cuando a mi me decían que en estas cosas hay que ser orgánica yo contestaba que las reivindicaciones de derechos no se hacen dentro de la organicidad, sobre todo en estos temas. Lo que estamos llevando adelante es la reivindicación de derechos frente a la violencia de género", explicó. Juan era cuestionado por haber formado parte del tribunal que consideró que la muerte de Julieta González a manos de Andrés Di Césare fue un homicidio simple y no un femicidio.
"Cuando a uno le toca la decisión es binaria: estoy comprometida o no. La posición tenía que ser clara.Trabajé el tema desde que era diputada nacional y senadora nacional y vine acá no para hacer caso omiso ante la interpretación de la Justicia sobre las leyes que trabajamos en el Congreso. La Justicia también tiene un rol pedagógico en sus fallos. Creo que la Justicia tiene que tener perspectiva de género y por eso reaccioné", narró en Vos Sabrás.
Además, hizo referencia a los ejes sobre los que basó su trabajo al frente del Poder Legislativo: transparencia, calidad y participación ciudadana. En este plano, admitió que desde un principio fue una "obsesión" contar con un nuevo edificio legislativo que sea apropiado para abrir el debate a la ciudadanía. "El edificio fue una obsesión mía. Tenía una legislatura de 1869 sin espacios y la gente no podía venir. La transparencia me llevó al ahorro. Bajamos precios de compras, eliminamos 89% de contratos de locación y con el ahorro hicimos el edificio. Ahora tiene los espacios adecuados para que se de el espacio de participación de la ciudadanía", argumentó.
A la hora de hablar de transparencia fue muy crítica de su antecesor en el cargo, Carlos Ciurca. "Ciurca nos dejó un regalo de legajos de personal que no habían armado. Nos encontramos con nueve personas de cargo político nombradas en Clase 13 con reserva de un cargo que nunca habían ocupado", cuestionó Montero y lamentó que la Corte haya determinado la reincorporación de esas personas. "El fallo de la Corte fue muy duro (...) Fuimos a la Justicia y la Justicia considero que eran trabajadores. Yo lo discutí personalmente con los magistrados porque entiendo que es un pésimo precedente", lamentó.
En este sentido, reiteró la importancia de cambiar el escalafón de los empleados legislativos "para que no pase más eso de que los cargos políticos terminen en una clase 13 aplastando otros cargos y generando desánimo en el resto de los trabajadores". "El escalafón permite tener un régimen específico con régimen de ascenso e ingreso por concurso" sostuvo y dijo que hay empleados que llevan 40 años sin ser ascendidos. "Encontramos resistencia porque hay gente que empieza a perder privilegios. Es más fácil la arbitrariedad y la discrecionalidad para que existan esos privilegios. Es muy duro avanzar sobre eso", remarcó Montero y se quejó de la campaña de difamación que montaron en su contra. "Dijeron que yo iba a dejar a mi gente y eso es falso porque yo nombré a nadie sin concurso. Todas mis designaciones están firmadas hasta el 9 de diciembre", advirtió.
Por último se metió en un tema de actualidad y se mostró a favor de modificar la ley 7722. "Yo me quejé de la redacción de la ley cuando era ministra de Economía de Cobos", recordó Montero. "Era una ley sacada del reclamo de la calle de forma apurada. No era algo integral. Además, hoy hay un plan de ordenamiento territorial que es ley y dice que hay que respetar la vocación de cada territorio", sostuvo y no descartó que la minería pueda avanzar en algunos municipios "respetando los presupuestos mínimos de cuidado y preservación del recurso hídrico".
"No es cuestión de cancelar la oportunidad de diversificar la matriz productiva y optimizar el uso de todos los recursos. Mendoza tiene un 30% de pobreza. Hay que tener como premisa el cuidado del ambiente y sobre todo el recurso hídrico pero no debemos fanatizarnos ni ir a debates binarios que no nos permiten avanzar como sociedad", finalizó.
Colaboraron en la nota Victoria Chales y Nicolás Attias.



