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Se habrían pagado US$344 millones en coimas por los subsidios a trenes

Al monto se arriba tomando como base la confesión de Aldo Roggio, quien reconoció que devolvía 5% de los subsidios en sobornos.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

El testimonio del constructor Aldo Roggio (dueño de Metrovías, concesionaria del subte porteño y del ferrocarril Urquiza) ha revolucionado al sector del transporte. Roggio declaró que le entregaba periódicamente a la Secretaría de Transporte el 5% de los subsidios que recibía. 

Entre 2003 y 2015, la empresa de Roggio recibió $211,9 millones. De acuerdo a su testimonio, habría aportado unos 49,59 millones de dólares en esos extraños "retornos", tomando como base la cotización del último día de cada año de los pagos. Si el esquema se repitió con cada empresa ferroviaria, esa cifra llega a 344,4 millones de dólares, de acuerdo a los cálculos realizados por La Nación.

Gabriel Romero, número uno del grupo que lleva su nombre y que explota el ramal Belgrano Norte, es otro de los arrepentidos. En su confesión como arrepentido reconoció haber pagado 600.000 dólares para que saliera un decreto y también hizo referencia a los subsidios de los trenes. Su empresa Ferrovías tuvo compensaciones del Estado en esos 12 años por 216 millones de pesos, lo que representa el 14,75% del total.

Si se hace un cálculo similar al de Metrovías, el empresario que también tiene a su cargo la Hidrovía, la firma de peajes fluviales en el río Paraná, le entregó al poder de entonces 50,8 millones de dólares.

Metrovías y Ferrovías no fueron las únicas empresas de transporte ferroviario que recibieron subsidios durante el kirchnerismo . Lo mismo sucedió con Trenes de Buenos Aires (TBA), Sociedad Operadora de Emergencia (SOE) por el Belgrano Cargas, Transporte Metropolitano Roca (TMR), Ferrovías, Transporte Metropolitano Belgrano Sur (TMB), Ferrocentral, Transporte Metropolitano San Martín (TMS) y Unidad de Gestión Operativa Mitre Sarmiento (Ugoms).

Si el esquema que detalló Roggio se aplicó de igual manera para cada una de las empresas ferroviarias, lo recaudado por el kirchnerismo -en dólares y sólo por los subsidios a los trenes- ascendió a 344,4 millones en "retornos".

La caja ferroviaria fue una de las que más crecieron con el paso de los años en el kirchnerismo, que optó por pisar las tarifas para que los usuarios pagasen lo mismo y subsidiar a las empresas que brindaban el servicio.

Metrovías y Ferrovías siempre fueron las concesionarias que tenían sus ramales en mejores condiciones. Claro que eran los más chicos y los menos masivos, pero siempre hubo mucha diferencia en el mantenimiento y no se registraron grandes siniestros en esas líneas.

Trenes de Buenos Aires (TBA), la concesionaria con más llegada al entorno kirchnerista gracias a la relación cercana que tenían los hermanos Cirigliano con Ricardo Jaime, se manejaba de otra manera. Era la preferida por Jaime para cocinar otros negocios. Hasta que se retiró como concesionaria ferroviaria, si solo aportó el 5% de lo que recibió, le entregó a los recaudadores 42 millones de dólares.