Las respuestas imposibles: del fútbol y la política, a la crisis socioeconómica y los desaparecidos del ARA San Juan
Vivir o sobrevivir en Argentina no tiene precio ni pronóstico, es la tierra de las pasiones, las crisis eternas y normales y el fracaso cotidiano como distopía siempre cumplida.
Sin embargo este joven siglo es mucho más intenso en novedades; la vergüenza deportiva de la selección argentina en Rusia, con un entrenador y dirigencia patética sumado a jugadores millonarios sin estrategias ni futuro; la política como nunca tan desnuda a partir de los cuadernos Gloria; una situación económica y social a la que nadie acierta una solución a corto plazo con un Gobierno que prueba la ruleta y los desaparecidos negados del submarino Ara San Juan. Todos y cada uno de ellos nos exhibe y nos enfrenta al espejo. ¿ Que respuestas damos?
Las dos máximas pasiones nacionales hoy se han visto afectadas gravemente; el fútbol y la política que han tocado fondo como quizás nunca antes haya sucedido.
El cuadernogate desnuda también a la clase empresaria, que se enriqueció por decenas de años a la sombra de un Estado venal, que ahora desfila por los tribunales federales golpeándose el pecho con el "yo pecador" después de haber retornado los diezmos.
Desfilan los arrepentidos de primera clase de manera exprés, sin más sanción hasta ahora que un simple tirón de orejas, ante una clase política que no acepta la realidad.
En esta sociedad donde nadie pide perdón ni asume culpas, el futuro como paradoja sólo es una fotocopia de su pasado.
Argentina ha descendido sus pasiones a las profundidades desconocidas sin encontrar aún a los tripulantes del submarino ARA San Juan. Declarados muertos, no hay apuro, por lo que pueden esperar su funeral, porque esta ficción legal les niega su real condición de desaparecidos en democracia.
Sin rumbo, sin proyecto, se sobrevive en esta nueva crisis sólo pensando en el otro día sin saber lo que vendrá. De manual.
¿Cuál será entonces el relato a producir para que el fútbol y la política como los empresarios prebendarios aparezcan como simples sucesos temporales y no como un problema cultural, insertados sus vicios en lo más hondo de nuestra forma de ser?.-
No será una sentencia judicial ni la invención de un nuevo campeonato o liga la que modifique nuestro patrón o adn.
Una sociedad que cree que con palabras nuevas es posible el olvido sólo compra tiempo para la repetición de los mismos escenarios.
La enorme crisis económica, bautizada como "tormenta de frente", la farandulización de los arrepentidos sin una verdadera sanción y el cese de sus conductas, la negación de los políticos asociados a esas prácticas denunciando conspiraciones, el próximo partido de fútbol en el mismo césped trágico, son los cócteles que permiten que la muerte, o las desapariciones, sigan siendo anécdotas y no las consecuencias de un lugar llamado Argentina que se hunde dentro de una grieta que se lleva a todos; celestes y verdes, amarillos y rojos.
No es sólo la crisis económica la que exige una respuesta urgente, también todos los hechos que negados nos acercan más a la incógnita como la de los submarinistas que ya nadie busca.
La muerte oficial de ellos no puede ser aceptada como tampoco si se pretende que ese tipo de respuesta sea la misma para estos otros graves problemas, que hoy atraviesa a todos.
No se puede vivir sin pasiones pero es peor es transformarlas en vicios. Es ahí cuando justificamos todo.