Colombo, el nuevo arzobispo: "Estamos en una hermosa crisis"
Recién acomodándose en el despacho que heredó de su antecesor Carlos María Franzini, el flamante arzobispo de Mendoza, Marcelo Daniel Colombo (57), recibió a MDZ en la sede diocesana provincial y se animó a una charla a fondo: desde su lectura sobre la temible causa Próvolo, pasando por el aún caliente debate del aborto y terminando en la realidad sociopolítico y económica actual.
Dueño de una abstracción y un modo políticamente correcto envidiable, el "padre" Colombo -como prefiere que lo llamen- reconoció que la Iglesia "está en una hermosa crisis" y si bien evitó dar información sobre Próvolo admitió "que la sociedad se enoja con este tipo de cosas y con toda razón le pide luz y claridad a la Iglesia".
En las líneas siguientes, opinó que hubo algo de "cortina de humo" en el debate sobre el aborto y negando cualquier tipo de presión eclesial para con los legisladores, aseguró que sí hubo cierto "hostigamiento mediático" sobre los legisladores indecisos.
Más adelante, le dedicó un segmento a la actualidad socioeconómica y aparte de observar que "la gente no llega a fin de mes", le sugirió a Cornejo conseguir "licencia social" a propósito del desarrollo hidrocarburífero mediante fracking.
"Como dice Francisco, 'hay que recibir la vida como viene'", el nuevo obispo, Colombo, a fondo con MDZ.
Colombo nació en Buenos Aires allá por 1.961; se ordenó como sacerdote en 1.988 en el partido de Quilmes y se recibió como abogado un año después en la UBA. Entres sus pasiones intelectuales aparecen el derecho canónico y la historia argentina.
Nunca imaginó que llegaría a obispo (se estrenó en este cargo en Salta y luego siguió en La Rioja hasta su nombramiento actual en Mendoza). Asegura que su sueño era ser sacerdote y entre risas se niega rotundamente a la posibilidad remota de convertirse en Papa.
-¿Alguna vez imaginó llegar a obispo?
-No. En general todos cuando entramos al seminario queremos llegar a sacerdote. El ministerio está en función de la atención pastoral de las comunidades; en algún momento se te puede pedir un servicio de esta naturaleza e inclusive podés decir que no. En mi caso fue un desafío misionero muy hermoso.
-¿Le gustaría llegar a Papa más allá de que no dependa de usted?
-Para nada. Tengo mucho con la Arquidiócesis de Mendoza (sonríe).
-¿Algo a lo que le haya costado renunciar?
-Cuando entrás al seminario te impulsa una gran entrega y sabés de los renunciamientos. A medida que avanzan los años, se resignifican las renuncias y uno más que nada agradece lo que ha recibido a cambio de su renuncia a formar una familia, a tener una carrera, a tener una determinada profesión exitosa o a tener un lugar de prestigio.
-Las instituciones pasan por etapas, ¿la Iglesia está en crisis y tambaleante en la actualidad?
-Si la palabra crisis la aplicamos en su etimología estamos en crisis, en una hermosa crisis, que pone al descubierto la necesidad de ir al encuentro de las personas como vienen, dice Francisco "recibir la vida como viene". En este sentido, no ponernos en el lugar del laboratorio, sino en el lugar del pastor.
-En este crecimiento... ¿se han perdido fieles?
-Me gusta mucho una frase de mi primer obispo (Jorge) Novak al respecto: "Optar preferencialmente por los pobres es sinónimo de perder prestigio y amistades". Creo que las opciones tienen un precio y tienen un costo. Hoy, por ejemplo, acceder a la comprensión de la familia implica una mirada de misericordia pero también de mucho realismo porque hay distintos tipos de familias y distintos tipos de posibilidades de vinculación de las personas y la gente normalmente lo que quiere es ser feliz y nosotros tenemos que ayudar a que esa felicidad sea compatible con el proyecto de Dios.
-¿Cuánto ha influido en esta crisis de la Iglesia la judicialización de sacerdotes acusados de abuso y violación de niños y niñas?
-Creo que hay una mayor comprensión de parte de la Iglesia de la necesidad de ir a fondo en estos temas. En este sentido, aplicar criterios y normas bien precisas para evitar que esto suceda.
-Claro, pero digo, desde la mirada de la sociedad... ¿puede haber generado esto un distanciamiento con la Iglesia?
-Probablemente... sobre todo en sociedades que han tenido una mayor exposición a problemas concretos; evidentemente sí.
"La sociedad se enoja con la Iglesia (por el caso Pròvolo) y con razón le pide luz y claridad a la Iglesia. Si no damos eso, corremos el riesgo de que se profundice la crisis", Colombo a MDZ.
-Como aquí en Mendoza con el reciente caso Próvolo...
-En ese caso, como en otros, la sociedad se enoja con la Iglesia y con razón nos pide luz y claridad, si no lo hacemos corremos el riesgo de profundizar la crisis.
-¿Tiene noticias del estado de salud de los curas detenidos Nicola Corradi (domiciliaria) y Horacio Corbacho (Boulogne Sur Mer)?
-Todo el tema Próvolo entra en la órbita del comisario apostólico designado por el papa Francisco que es Monseñor Bochatey. Aquí la institución ha sido intervenida por la Santa Sede y se ha puesto bajo la responsabilidad de Bochatey. Lo mismo que toda la causa canónica.
-La querella siempre ha cuestionado la falta de colaboración en la causa de parte de la Iglesia; estando al frente de la Iglesia... ¿está dispuesto a ayudar si lo citara la Justicia?
-Todo lo que se debió aportar, ya se aportó. De cualquier manera, la actitud es siempre la de colaborar con la Justicia por supuesto.
"Todo lo que se debió aportar (a la causa Próvolo), ya se aportó", aseguró Colombo.
-¿Las víctimas y sus familias tienen abiertas las puertas del Arzobispado?
-Todo está en manos de Bochatey. La especificidad ayuda a la mejor atención de la situación.
-¿Le duele el caso Próvolo?
-Por supuesto. Es un dolor profundo que queda. Es sentir estas víctimas como parte de la familia de la Iglesia.
-¿Qué se puede hacer para evitar más Próvolos?
-El discernimiento de las vocaciones, la formación de los sacerdotes y la clarificación a través de protocolos y líneas guías del modo de actuar frente a denuncias o situaciones planteadas.
-¿Se podría hacer alguna reforma más profunda y concreta en este camino de renuncias que significa la vida eclesial para lograr una institución más sana?
-Los planes de estudio y formación y el seguimiento de las vocaciones van en este sentido; se procura esta dimensión de salud mental, espiritual, de salud psíquica de los candidatos; ahora bien, ya vemos que estos problemas se viven en un montón de sectores de la sociedad.
-Si claro... pero justamente indigna más que ocurran en el seno de la Iglesia que predica todo lo contrario...
-Sí bueno pero pensemos también en las familias que deberían ser ámbitos de plenitud de sus miembros en las que, por el contrario, se dan situaciones de este tipo. Creo que la contradicción está en el propio corazón humano y lo que nos toca como Iglesia es acompañar estos procesos.
Se ha cuestionado el silencio del Papa respecto del caso Próvolo...
El Papa ha dado pasos concretos en este caso como el nombramiento rápido de este comisario específico y la formación de un tribunal para aportar a la investigación. De todos modos, este es un tema de la Iglesia argentina y creo que es como mucho pedirle al Papa que hoy esté al tanto de todos los temas de la Iglesia argentina.: Es un dolor profundo que queda. Es sentir estas víctimas como parte de la familia de la Iglesia.
-¿Qué opinión le merece esta campaña de un Estado laico, en la que básicamente se sostiene que Iglesia y Estado deben ser asuntos separados?
-A ver, la Iglesia y el Estado están separados en la Argentina. No obstante, el artículo 2 de la Constitución otorga cierta importancia a la Iglesia y desde ahí se determina que haya apoyo y sostén, es decir ayuda económica, pero no hacia las personas de los ministros sino a la actividad de la Iglesia en cuanto a promoción de desarrollo de la comunidad humana. Por otro lado, si cuando hablamos de separación hablamos de confrontación no puedo sino estar en desacuerdo; en cambio, si hablamos de diferenciación, autonomía y una mayor eficiencia de cada campo creo que sí, que hacia eso tenemos que encaminarnos.
-¿Por qué el Estado debe destinar recursos a la Iglesia y haciendo un paralelismo no debe hacerlo en el caso de mujeres que abortan en la clandestinidad?
-Creo que el debate no es optar por una u otra forma de presencia del Estado. No pienso en términos disyuntivos sino en todo caso conjuntivos. Cómo asegurar una y otra presencia en la medida en que una y otra presencia son multiplicadoras de posibilidades. En el caso de la Iglesia no lo veo como un privilegio o una posibilidad de enriquecimiento sino como una posibilidad de presencia en tantos campos como el social, hoy decís Cáritas y sigue teniendo mucha presencia y prestigio que la hacen necesaria como institución y eso es Iglesia.
-¿Y en el caso de esa mujer?
-Creo que el Estado tiene que garantizar su presencia en el mundo del dolor y del sufrimiento y esto significa asistir pero claro, desde nuestra perspectiva, se trata de asistir en los términos que tienen que ver con cuidar la vida.
"El Estado tiene que garantizar su presencia en el mundo del dolor", Colombo a propósito de que el Estado brinde recursos a la Iglesia y no a la mujer que se practica un aborto clandestino.
-¿Por qué cree que existe el aborto clandestino y qué cree que habría que hacer para evitar este flagelo?
-No se ha hecho lo suficiente. Creo que se ha aceptado como un dato de la realidad y esto es terrible. En este sentido, el trabajo de los curas villeros en Buenos Aires es para nosotros un modelo a seguir, un programa de acción concreta.
-¿Qué le pareció el debate en el Congreso?
-Hubiera preferido que el debate surgiera a partir de programas electorales en donde yo votara a mi candidato en función de querer o no debatir este tema.
-¿Le pareció entonces que el Gobierno lo utilizó como cortina de humo?
-Creo que hubo una buena parte de ello. De todas formas el debate tuvo su curso y posibilidades.
-¿Qué hubo de cierto en que la Iglesia metió presión para que se truncara este proyecto?
-Vi más presión mediática sobre los legisladores en torno a quién se decidía y quién no, vi hasta cierto hostigamiento a muchos legisladores, buscándolos en la casa y tomándoles declaración. También a través de las redes sociales. Decir que la Iglesia presionó es una forma de explicar un voto que se esperaba fuera de otra manera.
-¿Qué piensa sobre la posibilidad de despenalizar el aborto?
-No tengo una opinión formada. Me ha tomado de sorpresa en el contexto de mi llegada a Mendoza. Igualmente el espíritu es no culpar moralmente ni perseguir a las personas sino compadecernos empáticamente de estas situaciones.
Consultado por despenalizar el aborto, Colombo sentenció: "El espíritu es no culpar moralmente ni perseguir a las personas".
-Tres críticas a la gestión de Macri...
-Una mayor sensibilidad lo que trae aparejado una segunda referencia que es dialogar más con la realidad y la tercera, revisar lo que significa la articulación de los grandes consenso nacionales.
-¿Le preocupa la crítica situación socio económica?
-Me preocupa. Veo cómo la gente no llega a fin de mes o la eliminación de algunos trabajos, pienso en el sector de la agricultura familiar y me duele enormemente porque algunos pueblos profundos de la patria dependen de ello.
-¿Es de los que creen que "todo tiempo pasado fue mejor"?
-No hablaría con nostalgia porque creo que siempre hay cosas positivas y cosas negativas. Inclusive todas las discusiones sobre corrupción con estos casos resonantes nos ponen en la perspectiva de buscar la verdad sin oportunismos. Creo que hay que enlazar con lo mejor que se hizo en el pasado y profundizarlo. Cuando era chico me acuerdo que después de Perón, la revolución libertadora destruyó un montón de cosas y se atrasó. Si pudiéramos, 60 años después, aprender a trabajar sobre lo bueno que hay nos ahorraríamos muchos daños sociales.
"La gente no llega a fin de mes", disparó Colombo.
-Tres críticas a Cornejo
-No podría hablar de su gestión. Estoy recién llegando a la provincia. No obstante, entiendo que el tema del fracking es un tema delicado que merece un gran consenso social. Es importante garantizar la licencia social a partir de medidas que se tienen que dar sobre bienes como la tierra el aire y el agua
-En su carácter personal, ¿su fortaleza y su debilidad?
-Entre mis fortalezas: cercanía, espontaneidad y ser frontal. Como debilidad, soy impulsivo.
Teléfono para Cornejo: "El tema del fracking merece un gran consenso social".