ver más

Chaves recusó a Palermo y profundizó la grieta de la Justicia

La fiscal afirmó que el ministro de la Corte no es independiente y resaltó su pertenencia a la organización kirchnerista "Justicia Legítima". Criticó, además, sus vínculos con dos integrantes de la Octava Cámara del Crimen, responsable del fallo que hundió su investigación. En el medio hubo una cena que sirvió de extraña tregua para los bandos en pugna.

La grieta judicial se tomó un respiro el sábado pasado. Esa noche cenaron juntos el procurador de la Corte, Alejandro Gullé; el ministro de la Corte, Omar Palermo; y el subsecretario de Justicia, Marcelo D´Agostino.

Gullé y D´Agostino son referentes de la "mano dura", o "firme", de Alfredo Cornejo. Palermo, en cambio, representa más que nadie en Mendoza al progresismo filo kirchnerista. La cena anual del Colegio de Abogados de la Tercera Circunscripción Judicial, que se hizo en San Martín, produjo el milagro de reunirlos.

Por esas cosas del protocolo, los tres fueron a dar a la misma mesa. Los organizadores no prestaron atención a la grieta y ubicaron a las autoridades, todas juntas. 

El encuentro, contra toda presunción, habría sido cordial: "Tenemos ideologías jurídicas distintas, pero eso no significa que no podamos hablar", aseguró uno de los protagonistas. Todos se conocen desde hace mucho tiempo: Palermo fue profesor de D´Agostino en la facultad, por ejemplo.

Pero la vida laboral es otra cosa. En esa dimensión, los compañeros de la mesa del sábado, son enemigos. Y la tensión no ha cedido, ni mucho menos. 

Contra Palermo

El recurso de casación que la fiscal Gabriela Chaves presentó esta semana ante la Octava Cámara del Crimen para intentar salvar su investigación sobre la Tupac Amaru fue otra prueba del quiebre profundo de la Justicia mendocina.

Chaves es una subordinada de Gullé en el Ministerio Público, y el Procurador, como se dijo, un adversario de Palermo. Por eso, aunque Gullé y Palermo hayan cenado amistosamente el sábado, apenas comenzó la semana, se terminaron los buenos modales: la fiscal del caso Tupac presentó un escrito con duros ataques al ministro de la Corte.

Uno de los objetivos de Chaves con este recurso es que Palermo no tome cartas en la causa que involucra a Nélida Rojas y su familia. Subyace la presunción de que Palermo fue el verdadero responsable del polémico fallo de la Octava Cámara del Crimen, que hundió la investigación de la fiscal.

La intervención de Palermo será concreta en la próxima etapa del proceso, ya que el recurso de casación de Chaves terminará, tarde o temprano, en la Sala Penal de la Corte, que está integrada por este ministro, José Valerio y Mario Adaro.

Por ello, la fiscal recusó a Palermo, y de paso, abundó en detalles sobre los lazos que existen entre quienes conforman el bando contrario de la grieta.

Chaves argumentó que el ministro de la Corte no puede ser imparcial en este caso. En este sentido, recalcó que Palermo es "vocal titular de la asociación Justicia Legítima", organización de magistrados que, como la Tupac Amaru, está ligada al kirchnerismo.

"Es de público y notorio conocimiento la filiación política de ambas instituciones", señaló la fiscal en el escrito.

Más adelante, el texto menciona al ex juez Horacio Báez y destaca su carácter de asesor de la defensa de Nélida Rojas. Báez, como Palermo, forma parte también de Justicia Legítima. En su caso, se trata del "vocero" de la organización. Además, se remarca la actividad de Báez en el comité "Liberación de Milagro Sala", la referente jujeña de la Tupac.

"La comunión ideológica entre los doctores Báez y Palermo coloca en serio riesgo la actuación independiente e imparcial del segundo", dice el texto. 

Pero hay más: Chaves también cuestiona los vínculos entre Báez y Ramiro Salinas, uno de los miembros de la Octava Cámara del Crimen.

En este caso, se trata de un lazo académico: Báez es "superior" del camarista Salinas en la cátedra de "Derecho Penal-Parte General", que ambos integran en la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Mendoza.

Otro motivo de "sospecha de parcialidad" es, según Chaves, "la relación de amistad de larga data" entre el presidente de la Octava Cámara del Crimen, Luis Correa Llano, y el ministro Palermo.

Este vínculo también tiene su lado académico: "El señor ministro recusado es titular de la cátedra de Derecho Penal I en la Universidad Nacional de Cuyo y el señor juez de cámara es el jefe de trabajos prácticos de la misma cátedra", ventila el recurso de la fiscal Chaves.

Para terminar de cerrar el círculo que encierra a Palermo, Salinas y Correa Llano, la fiscal no se priva de recordar que Salinas fue, en el pasado, secretario del Octavo Juzgado de Instrucción, cuando Palermo era su titular.

No hace mucho tiempo se viralizó la vieja foto de otra cena. En este caso, los que compartían la mesa eran Palermo, Salinas y Correa Llano. Esa foto escandalizó al Gobierno: era la prueba del vínculo cuestionado. 

Chaves, ahora, ha convertido aquellas sospechas y críticas en argumentos jurídicos concretos.

Hay que recordar que el gobierno de Cornejo criticaba a la Octava Cámara del Crimen y señalaba que el ministro Palermo la comandaba, mucho antes de que sus integrantes incidieran con un fallo a favor la Tupac Amaru. 

De hecho, a fines del año pasado, el Gobierno ordenó que la Legislatura sancionara una ley de reorganización del Poder Judicial cuyo único objetivo era quitarle poder al llamado "Camarón" de tribunales.

¿Quiénes decidirán en la Corte?

No hay garantías de que vaya a funcionar el operativo para salvar la causa de la Tupac, en la que hasta hace poco se investigaba una supuesta asociación ilícita para la construcción de viviendas sociales con sede en Lavalle.

De hecho, la defensa de Nélida Rojas no deja de anotarse porotos a su favor: ayer consiguió la prisión domiciliaria para Federico Torrengo, hijo de Rojas. Así, el único miembro del clan que seguía detenido, pudo dejar la cárcel y volver a su casa de Lavalle.

Eso sí, un juego particular se abrirá en la Sala Penal de la Corte cuando el recurso de casación de la fiscal Chaves llegue a ese ámbito. 

El principal interrogante girará en torno a quiénes serán los encargados de resolver el expediente.

Sucede que, al pedido de recusación de Chaves contra Palermo, se suma la posible salida de otro ministro: Adaro. Este supremo ha sugerido esa posibilidad, debido a que compartió militancia kirchnerista con Nélida Rojas en el pasado.

De correrse del medio dos de los tres ministros, solo quedaría un integrante original de la sala: Valerio. Los remplazantes serían, en este orden, Julio Gómez y Jorge Nanclares.

Se puede presumir que, en ese caso, habría dos votos cantados: uno a favor del planteo de Chaves, el de Valerio; y otro en contra, el de Gómez. 

Pero el final tendría suspenso: sería Nanclares, el ministro menos previsible de los tres, el encargado de inclinar la balanza hacia un lado o el otro.