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Mendoza se seguirá endeudando, por lo menos, hasta 2020

En el gobierno de Cornejo calculan que recién dentro de tres años, con viento a favor, se podrá financiar el plan de obras con recursos corrientes. El peronismo, por su lado, lanza críticas y advierte que se están comprometiendo las gestiones futuras. La deuda total ya representa la mitad de lo que gasta la Provincia en un año.

Aún los cálculos más optimistas del Gobierno advierten que Mendoza deberá seguir tomando deuda, cada año, por lo menos hasta 2020.

La política local se empeña, de todos modos, en poner el endeudamiento en el centro de la escena. Fue el gran motivo de pelea durante la gestión de Francisco Pérez. Siguió siendo tema de discusión al comienzo de la era de Alfredo Cornejo y promete aumentar su protagonismo en medio de la campaña electoral para los comicios del mes que viene.

El justicialismo ya se plantó contra el endeudamiento en el documento que sus candidatos presentaron hace poco. Dos puntos de este texto hicieron foco en el problema de la deuda, al advertir el rechazo del partido opositor ante "cualquier endeudamiento destinado a financiar gastos corrientes" y al propiciar "una ley que establezca un régimen de responsabilidad fiscal y de reglamentación del endeudamiento en cuanto a plazos, tasas, finalidad, jurisdicción y destino".

El PJ llegó a acusar a la gestión actual de "oscurantismo presupuestario fiscal" en esa carta. Pero la realidad indica que Mendoza no puede llevar adelante un plan de obra pública si se resigna a no endeudarse. Por lo menos eso afirma el titular de la Agencia de Financiamiento para el Desarrollo, Víctor Fayad (hijo).

"Estimamos que, si la economía crece y mejora la recaudación, en 2020 podremos financiar nuestro plan de obras con recursos corrientes", explicó Fayad, con mirada positiva. El vaso medio vacío indica que, hasta entonces, los pedidos de deuda anuales van a continuar.

Es allí donde el peronismo se pone en guardia ante el arribo del próximo presupuesto a la Legislatura, con cifras que, a primera vista, producen preocupación. "La deuda de la Provincia ha llegado a los 32 mil millones de pesos y no queremos generar más deuda para gestiones posteriores", expresó al respecto el jefe del bloque de diputados del PJ, Javier Cofano.

Nadie discutió ese número en el Gobierno. Esto implica que, en términos presupuestarios, la deuda total ya equivale a la mitad de lo que está previsto que gaste la Provincia este año.

La defensa oficial

Para el Gobierno, esta comparación entre presupuesto y deuda es equivocada, porque los 32 mil millones de pesos de la deuda total no son fondos que la Provincia vaya a tener que afrontar en el lapso de un año.

En cambio, según explicó Fayad, el impacto de la deuda se mide respecto de lo que establece la ley de Responsabilidad Fiscal. Ese patrón relaciona el pago de servicios, intereses y amortización de la deuda con los recursos corrientes, descontada la coparticipación, que es plata de los municipios.

La cuenta que sacan en el Poder Ejecutivo indica que Mendoza debe afrontar este año compromisos de la deuda equivalentes a entre el 13 y el 14 por ciento de los recursos corrientes. El límite de la ley de Responsabilidad Fiscal es de 15 por ciento.

Una relación también cercana al 15 por ciento existe entre los gastos de la deuda y el Producto Bruto Geográfico de la provincia. El Gobierno señala que ese porcentaje es inferior al de provincias como Neuquén y Buenos Aires. 

En síntesis, no hay razones para preocuparse por la deuda, según los funcionarios de Cornejo.

En cifras concretas, Mendoza debe afrontar este año pagos cercanos a los 6.500 millones de pesos. Y en 2018, el monto será un poco superior.

"Ese stock de deuda va a seguir aumentando", reconoció el titular de la Agencia de Financiamiento. Aunque aclaró también el destino de los fondos: "Subirá porque la política es incrementar gastos en infraestructura".

La referencia lleva necesariamente a revisar otra vez el ocaso de la última gestión justicialista, que paralizó la obra pública y llegó a no poder cumplir con el pago de los sueldos estatales.

Fuerza también, una conclusión por parte del Gobierno: no es mala la deuda en sí, lo que es malo es tener deudas de "mala calidad".

"La deuda estuvo muy bastardeada, pero el financiamiento es malo según en manos de quien caiga. No sirve si es para pagar sueldos. Ahí es mala la herramienta", explicó al respecto Fayad.

En este sentido, Fayad sostuvo que alrededor de 1.000 millones de dólares, es decir, más de la mitad de la deuda total de la Provincia, es deuda que el Gobierno actual adquirió "para pagar deuda anterior y afrontar el déficit de 2016".

El endeudamiento "caro y sin papeles" de la última etapa del gobierno de Francisco Pérez implicó la generación de deuda flotante por 5.000 millones de pesos, más descubiertos bancarios en cuenta corriente por 2.200 millones de pesos y adelantos de coparticipación federal.

Así se llegó a un ahogo máximo a fines de 2015: "Había que conseguir 5 mil millones de pesos en 15 días", recordó Fayad. Y agregó: "El monto de la deuda ha subido mucho, pero se hizo para sincerar las cuentas".

Que pague el que sigue

"Como sea que se lo compare, el nivel de deuda no preocupa. Hemos corregido bastante el déficit corriente y podemos decir que la deuda que se va a tomar es para financiar gastos de capital", explican en el Gobierno.

Fruto de esta política, hace poco se lograron refinanciar obligaciones y achicar los intereses correspondientes a los casi 6000 millones de pesos que se tomaron con el Banco Nación en el peor momento.

Conceptualmente, las críticas del PJ no hacen mella en el Gobierno. Señalan en el Poder Ejecutivo que el peronismo no puede atacar a la vez el ajuste y el endeudamiento, ya que, en realidad, endeudarse es lo que se hace para evitar ajustes.

Ahora, también es una realidad que los créditos que ha tomado la gestión de Cornejo vencerán bastante tiempo después de que este gobernador se haya ido.

Por ejemplo, el bono por 500 millones de dólares que emitió el Gobierno el año pasado vence entre 2022 y 2024. El próximo gobernador, y aún el que le seguirá, deberán pagar esa deuda a razón de un tercio por año.

El sucesor de Cornejo también tendrá que hacerse cargo de liquidar un bono en pesos por 5.200 millones que emitió el Gobierno en junio. El vencimiento, en este caso, operará en 2021.

"Hay gobiernos que van a tener que pagar nuestras deudas, como nosotros pagamos las de gobiernos anteriores. Eso nunca fue una restricción. Hoy no podemos dedicarnos a pagar deuda debido al atraso que tiene la Provincia en infraestructura", razonan en el gobierno de Cornejo, a pesar de las muecas de descontento de la oposición.