Siempre al revés: antes la trampa, después la ley
{ Maridaje } Para musicalizar la lectura de esta columna, el autor propone Lago de forma mía, por Hernán Jacinto
#A rendir cuentas. Debería ser la ley madre, la nave nodriza de todas las reglas que garanticen la sanidad de las instituciones. Sin embargo tuvieron que pasar 33 años del regreso a la vida democrática para que el Congreso nacional sancionara la Ley 25.275 de Acceso a la Información Pública. Promulgada por el presidente Macri en setiembre del 2016, recién tendrá plena vigencia desde el 29 de este mes.
La mentada norma busca garantizar el efectivo ejercicio del derecho de acceso a la información que se genera en el sector público, promover la participación ciudadana y la transparencia de la gestión estatal. Se trata de una herramienta clave para el correcto funcionamiento de un régimen republicano de gobierno ya que se somete a la lupa ciudadana y, en teoría, pone coto a la corrupción y mejora sustancialmente la calidad de las instituciones.
Para que esto no quede en el plano de las buenas intenciones, las provincias deben adherir a la norma nacional. A un año de haberse aprobado, Mendoza sigue haciendo la plancha. Por eso organizaciones como el Centro Latinoamericano de Derechos Humanos y Fundación Nuestra Mendoza trabajan activamente para difundir la importancia que tiene para toda la sociedad contar con una ley que obligue, entre otros puntos, a que los funcionarios brinden a los ciudadanos la información que soliciten, siempre que sea de interés público.

Si bien la Argentina mejoró su índice de percepción de corrupción, aún sigue con niveles críticos. Según el ránking elaborado por Transparencia Internacional se ubica en el puesto 95 a nivel mundial. En 2016 escaló 12 posiciones (en 2015 estaba en el puesto 107). Esa percepción del afuera habla mucho de un adentro al que le cuesta demasiado hacer bien los deberes.
Cuando los medios, el "maldito mensajero", informan acerca de cómo se dibujan las declaraciones juradas o ventilan casos de corrupción, son algunas de las pocas ocasiones en que sudan la gota gorda aquellos que están flojitos de papeles. Contar con una ley que ponga a todos bajo la lupa ciudadana es básico para acercarnos a un país un poco más sano. ¿Normal?
Un paso fundamental en esa senda es que a principios de agosto de este año se aprobó en la legislatura provincial la Ley de Ética Pública que obliga a rendir cuenta no sólo a funcionarios públicos sino también a sindicalistas y a proveedores del Estado. Falta dar el salto que demuestre que nuestros representantes están dispuestos, aunque sea por la presión de las organizaciones, a rendir cuentas. Al fin.
#El pueblo quiere saber. Los candidatos a diputados nacionales para las Legislativas del 22 de octubre, Elisa Carrió, Daniel Filmus y Martín Lousteau fueron los primeros en dar el sí para el debate del 11 de octubre en los estudios de TN. En cuanto a los aspirantes al Senado ("la madre de las batallas" para el gobierno de Macri y el Kirchnerismo), Esteban Bullrich dijo que sería un "lujo" compartir un debate con sus rivales, siempre y cuando participe la expresidenta Cristina Fernández. "Si gobernaste durante 12 años y dejaste un país como lo dejaste, por lo menos contestate 2 o 3 preguntas", provocó el exministro de educación días antes de que CFK fuera entrevistada por Luis Novaresio en Infobae. En territorio mendocino, sólo hubo un amague que aún no se traduce en un desafío real: lo disparó la candidada a diputada nacional y actual ministra de Salud, Claudia Najul. cuando lo invitó a Omar Félix a expedirse por el fallo de la Tupac local y el líder de Somos Mendoza le prometió "pronto vamos a tener varias oportunidades para debatir cara a cara". Sin fecha definida, el convite quedó flotando. Para evitar el fuego cruzado por las redes, que sólo alimenta al microclima político, nada mejor que quienes votan puedan escuchar qué piensan los candidatos de los temas que importan, no el habitual ping pong de chicanas. Asesores, tomen nota.
#Las Leñas, paso a Paso. Mientras en la Mendoza citadina la mirada (y las críticas) están puestas en el paso Cristo Redentor, sobre todo cada vez que se producen esas eternas amansadoras para pasar a Chile, en el sur todas las expectativas se centran en el avance del Paso Las Leñas. Allí hizo cumbre el Comité de Integración, con rol protagónico del sanrafaelino Emir Félix y el embajador argentino en territorio trasandino, José Pilo Bordón. Félix se entusiasma porque en un año y medio se avanzó -dice- más que en una década de otros entes binacionales. El gobierno chileno financia los estudios, por lo que en enero arrancarían las tareas en alta montaña. "Si es así, vamos a ganar un año de trabajo", vaticina el cacique sureño. En sintonía, el ex gobernador evaluó que si todo continúa en los tiempos previstos "en dos o tres años se puede estar llamando a la licitación internacional del túnel". El optimismo de Bordón se basa en que hay una política de Estado que impulsa este cruce binacional al que todos los técnicos destacan como "el más importante y dinámico del país".
#Al pan, pan. Un tal Francis se cansó del uso y abuso de expresiones como "fake news" (por noticias falsas) y "posverdad" cuando el castellano, reflexiona él en Twitter, "tiene una palabra hermosa para eso: Paparrucha". A los lectores que peinan canas quizás les suene más familiar "paparruchada", que tiene igual significado según nos confirma el siempre leal y poco considerado diccionario.
#Los que restan. A 47 días de la desaparición de Santiago Maldonado (28) creíamos haber visto y escuchado todo. O casi. Esta imagen confirma que un caso que sensibiliza a muchos argentinos, a otros tantos les sirve para la carroña electoral y a un sector no le mueve un pelo, también da margen para la estupidez.
#Resaltador
"Una democracia es sólida si logra garantizar, al mismo tiempo, una doble exigencia: la toma de decisiones y el control de quien las toma. De hecho, una buena democracia exige un líder eficaz, pero también instituciones eficaces para controlarlo".
{ Sergio Fabbrini, polítologo italiano, en El ascenso del Príncipe democrático }
#Librería

La mala educación. ¿Qué pasó con la escuela en la Argentina?, por Helena Rovner y Eugenio Monjeau. Sudamericana. 272 págs. $349.
Recordar los años dorados de la escuela pública argentina produce un efecto de nostalgia difícil de mitigar. La dirigencia política desperdició una herencia fabulosa de riqueza pedagógica y escolar. Se ha perdido la noción de educación como símbolo de la igualdad de oportunidades e incluso como precondición de la vida democrática. El supuesto progresismo educativo durante la "década ganada" generó un fenómeno curioso: la baja de alumnos en las escuelas primarias públicas, mientras que las privadas crecieron en matrícula. Hoy el conflicto docente está más vigente que nunca.






