Los políticos mendocinos ni siquiera se animan a dar el clic en casa
Los políticos mendocinos juegan desde hace cuatro años con la idea de implementar un nuevo sistema electoral: el voto electrónico. Pero nadie está muy convencido de hacerlo, en realidad. Para comprobarlo, basta con ver qué pasa en el propio origen de las leyes, o sea, la Legislatura.
En ese mundo de contrastes, muchas veces inexplicables, el Senado y la Cámara de Diputados tienen dos posturas muy diferentes sobre el asunto. La Cámara Alta, bajo las órdenes de la vicegobernadora Laura Montero, se puso a trabajar desde el comienzo de esta gestión en un sistema de voto electrónico propio, similar al del Congreso Nacional, para votar las leyes a través de un simple clic.
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Los técnicos del Senado elaboraron un software propio, que costó 3,2 millones de pesos. Se enorgullecen hoy de haber producido e instalado un sistema que costó un cuarto del valor que implicaba adquirir uno "enlatado". Lo usan desde hace más de un año. O sea que los senadores aprietan un botón en la banca y de ese modo sancionan o desaprueban las leyes en minutos. Al ratito también queda a la vista en las pantallas cómo voto cada uno.
Pero la rutina de todos los martes en el Senado, no se repite al otro día, en el mismo lugar, cuando sesionan los diputados. Los miércoles, la Legislatura retrocede décadas. No hay ningún clic, porque las pantallas se apagan, los aparatos se desconectan y todo el mundo vuelve al viejo método: el voto se expresa a mano alzada.
El fenómeno puede tener muchas razones. Pero la más concreta es que nadie ha considerado necesario en Diputados realizar una modificación del reglamento interno que permita introducir el voto electrónico. Para que eso fuera posible, debería aprobarse una generalización del voto nominal. O sea, que sea obligatorio que los diputados voten todas las leyes con nombre y apellido.
¿Qué sentido tiene que los diputados no muestren qué votan en cada ocasión? ¿Es preferible que algunas leyes las sigan resolviendo en masa, para no individualizar a nadie? No se dan explicaciones. En el Senado, en cambio, la modificación del reglamento para generalizar el voto nominal se realizó hace más de 10 años, en 2005.
"La única explicación es que el reglamento no lo permite. Votamos a mano alzada y hay que cambiar el reglamento", confirmó el presidente del bloque del radicalismo en Diputados, César Biffi.
Y agregó: "Cuando estuve en el Senado, todas las leyes se votaban nominalmente. Pero cuando llegué a Diputados, el sistema era otro. Es una cuestión de costumbres, pero está claro que el voto electrónico simplifica".
Pueden valorar el voto electrónico, pero nadie en Diputados ha pensado en hacer el cambio reglamentario, que podría ser un trámite menor. Mejor dejar todo como está.
Los legisladores, no obstante, votaron en 2013, en forma unánime, la aplicación del voto electrónico en todas las elecciones. Se debía implementar en el cincuenta por ciento del electorado este año.
Alfredo Cornejo redujo esa obligación al 30 por ciento, pero como no aparecieron los recursos y al Gobierno provincial le convenía que se votara sin desdoblamiento, no habrá voto electrónico alguno. Apenas podrían aplicarlo en el caso de las mesas de extranjeros, después de la única experiencia piloto, que fue la elección de Santa Rosa.
Pretender algo más es ilusorio, dado que los políticos mendocinos ni siquiera pueden dar el clic en casa.