La servilleta de Carlos Saúl nunca se arrugó
{ Maridaje } Para musicalizar la lectura de esta columna, el autor propone Waltz for J. B., de Brad Mehldau
#Ni justa, ni rápida, ni eficaz. Un lector de MDZ lamentaba en el Wok! anterior "¿por qué cuando se tratan temas de ética o transparencia, casi no hay opiniones? Pareciera que a los lectores no les importara tanto". Pareciera. Comparto esa visión, pero también la comparten muchísimos argentinos que no son precisamente los que en las encuestas llevan el rubro corrupción a los últimos puestos.
Otro que comparte esa sensación de banque a la impunidad es Luis Moreno Ocampo, quien no se anda con eufemismos para sostener que la connivencia entre política y justicia goza de buena salud. O para cuestionar la falta de compromiso del oficialismo y la oposición para investigar a fondo el narcotráfico y la corrupción. El exfiscal de la Corte Internacional dijo en La Nación que "en Argentina la clase política compró la idea de que los jueces tienen que ser amigos. Es sorprendente que el peronismo proteja a Eduardo Freiler. Falta el consenso de que la Justicia es independiente". Para los candidatos a las legislativas, sólo hay buenas noticias.
Mientras Cristina recién declarará el 9 de noviembre en la causa Hotesur, por la cual está imputada junto a sus hijos Máximo y Florencia, Carlos Saúl Menem tendrá vía libre para buscar su tercera reelección como senador riojano. La Corte nacional le había pedido a la Cámara Nacional Electoral un nuevo dictamen y esta consideró que no hay impedimentos para que el expresidente y actual senador compita el 22 de octubre por una banca a la que ni siquiera llega a calentar: en seis años en la Cámara Alta sólo asistió al 25% de las sesiones. Para los amnistiadores poco importa que el expresidente esté condenado a 7 años de prisión por el contrabando de armas de guerra a Ecuador y Croacia. Menem había sido sentenciado en el 2013, pero la mayoría kirchnerista del Senado rechazó sacarle los fueros para que cumpliera la condena.
Mientras en Mendoza nos planteamos la imperiosa necesidad de ampliar la matriz productiva si es que queremos crecer y generar más puestos de trabajo y mejores oportunidades para la economía de la provincia, en el país urge cambiar la matriz judicial.
Una justicia como la actual, y vale generalizar ante los groseros errores, omisiones y negociados, es el principal impedimento para que cualquier proyecto de país en serio prospere.
La siguiente frase de Moreno Ocampo, actualmente reclutado por la OEA para fiscalizar si Nicolás Maduro viola los derechos humanos en Venezuela, seguro no será el tema del día ni trending topic, pero sí debería preocuparnos, quitarnos un poco el sueño: "El sistema político procura jueces amigos. Los jueces de la servilleta todavía están".
#La resaca electoral. Las capas geológicas no están sólo en el empleo público, donde cada gestión -sea peronista o radical- va dejando su cuantioso aporte, sino también en puentes, columnas, paredes y todo espacio donde un candidato deja graciosamente su nombre, partido y lista, con o sin foto, sin o con pintura. A dos semanas de las PASO, todo sigue como entonces. Como siempre. No se ven militantes, ni contratados ad hoc, ni empleados municipales limpiando lo que enchastraron. Ni ganadores ni perdedores están preocupados (nunca lo estuvieron) en limpiar el espacio público. Sin embargo, no reciben multas y si las reciben no las pagan, pero tampoco hay un castigo social. Saben que no perderán votos por esto. Una más para el hashtag #asínosva.
#Cleto.doc. Según el Índice de Calidad Legislativa que publica Parlamentario.com, hasta julio el legislador mendocino que más proyectos de ley presentó fue Julio Cobos, senador de Cambiemos. El resto de sus comprovincianos no aparece al menos entre los 20 primeros. En la Cámara Baja, no figura ningún diputado de Mendoza por debajo del puesto 20.
#Por las ramas. Sergio Bergman, "rabino conservador, activista social, farmacéutico, escritor y político argentino", es el funcionario de Mauricio Macri que sigue sin conocer al referente mendocino en su área, Humberto Mingorance, pero también quien no consigue ser noticia por acreditar logros de gestión al frente del ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. En cambio, le bastó una foto bizarra en las redes sociales para ganarse tanto la viralidad como las críticas. Disfrazado de planta para "concientizar sobre el cambio climático" (sic), el rabino participó de la inauguración de un festival de cine ambiental Green Film Fest. Camuflado en un jardín vertical, el ministro se sacó una foto bajo la leyenda 'Para el ambiente nada mejor que pasemos desapercibidos". O sea: todo lo contrario al efecto buscado por Begman. Si ya hace tiempo que en la mesa chica del macrismo se comentaba que tenía los días contados por semejar, precisamente, a una planta, probablemente ahora esté en una lógica cuenta regresiva para irse por las ramas. Dato no menor: en sólo dos días, el Presidente echó a tres funcionarios de áreas importantes.
#La despedida: Eduardo Angeloz 1931-2017
El resaltador
#Olvidate de la política. "Ha habido algunos momentos políticos difíciles, oscuros, tristes o decepcionantes, pero la política es solo una parte de nuestra vida y no es la más importante. Me parece que la política está sobrevalorada. Porque en definitiva los seres humanos viven de otras cosas... Creo que tenemos que hacer el siguiente ejercicio: olvídate de la política, o intentalo, y mirá el mundo. Y entonces podremos pensar si estamos en el momento del apocalipsis o no. A lo mejor me equivoco, pero creo que la política no es tan importante. Además cambia con mucha facilidad. cuando nos conviene usarla, sacar conclusiones, la usamos y cuando no nos conviene, no la usamos. Y eso te da la pista de que no es tan determinante...Lo que podés hacer entonces es olvidar la política, mirar el mundo, pensar en cómo era el mundo cuando tenías veinte años y luego decime qué pensás que ha mejorado, qué empeoró o si se acerca el apocalipsis".
{ Alessandro Baricco, escritor y periodista italiano, en Jot Dow }