Demorarán seis meses para saber por qué se estrelló el avión en el Delta
Al menos seis meses se necesitarán para determinar las razones por las cuales el avión Mitsubishi LV-MCV terminó en un cráter pantanoso.
Además de tratarse de un proceso complejo, se suma la minuciosa tarea de recuperar la mayor cantidad de partes de la nave siniestrada.
Las partes del avión que se retiran se envían al destacamento Guazú Guazucito, de la Prefectura Naval, a 17 kilómetros de distancia. Al área del accidente sólo se puede acceder por agua. La topografía pantanosa no permiten el aterrizaje de naves.
En el aeropuerto desde donde partió el avión piloteado por Matías Ronzano, acompañado por Emanuel Vega, que transportaba a Matías Aristi, el hijo del dueño de una bodega mendocina se empezará a rearmar otra vez el Mitsubishi LV-MCV.
Los expertos señalan que el estado de las hélices será crucial para saber si el avión cayó en picada o si intentó un aterrizaje de emergencia. Indican que si las palas de las hélices están torcidas, entonces la nave se habrá quedado sin potencia. Si están clavadas en el suelo, es que el avión entró a la tierra con toda su potencia.

