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Por qué el Gobierno apuró la aprobación para realizar fracking en Mendoza

En menos de 10 días se autorizó la realización de fractura hidráulica y el tema se mantuvo en reserva. La prueba piloto que puede sentar las bases de las nuevas licitaciones. Fiscalía de Estado pedirá informes.
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Las pruebas de fractura hidráulica comenzaron en jueves pasado en Malargüe, pero las repercusiones de esa práctica recién comienzan. Es que no solo es una novedad para la industria petrolera mendocina, sino también para las reglamentaciones y el andamiaje ambiental. Pero también generó sorpresa la forma en que se aprobó y ejecutó, incluso sorprendiendo a algunos organismos de control, como Fiscalía de Estado.

El Gobierno mantuvo en reserva las acciones hasta que fueron publicadas las resoluciones que daban inicio y final al proceso de evaluación y autorización del fracking en el área petrolera Puesto Rojas. Las dos resoluciones, que incluían los estudios técnicos y las exigencias que la empresa El Trébol debía cumplir, se hicieron públicas 5 días después de que los trabajos comenzaran. La autorización fue publicada el lunes en el Boletín Oficial y los trabajos ya habían comenzado el jueves anterior, con las máximas autoridades energéticas y ambientales como testigos. Pero además esas resoluciones están fechadas en el 26 de julio, es decir un día antes de que comenzaran los trabajos. El despliegue que implica realizar un proceso de fractura hidráulica es enorme. 

Los encargados de seguir el tema reconocen que se hizo todo de manera exprés y lo justifican en la necesidad de atraer inversiones y aprovechar la oportunidad que se presentaba. La empresa El Trébol tenía un plan de inversión a ejecutar en Mendoza o Neuquén y solo un equipo disponible. La inversión comprometida es de 70 millones de dólares en algo más de un mes y la tentación de aprovechar por primera vez el lado mendocino de Vaca Muerta. Pero también admiten que hay otro argumento para haber hecho todo con bajo perfil: el temor a que aparezcan protestas o trabas contra el método usado. Es que el fracking, o fractura hidráulica, genera rechazos en distintas partes del mundo y en Mendoza hay municipios que ya se han manifestado en contra. Y hay un antecedente: la empresa Oil, de Cristóbal López,  incluyó el fracking dentro del proyecto para explorar el área Río Diamante y el tema desató una fuerte polémica. Incluso hay quienes especulan que el tema fue incluido a propósito en la convocatoria a audiencia pública para generar ruido. 

Frente a ello, la intención ahora es mostrar los resultados cuando esté concluida la primera prueba piloto. Por eso pidieron a la empresa y a la Fundación Cricyt que realicen monitoreos del agua y hasta de la actividad sísmica, con la idea de armar un informe completo que también incluirá los resultados petroleros: estiman que la producción subirá fuertemente en el área, pues ya hay zonas donde hubo "fractura natural" de Vaca Muerta y se generó un aumento en la cantidad de petróleo extraído.

Bypass

Para ejecutar rápido el análisis ambiental y autorizar los trabajos, se usó un bypass legal. Los pozos petroleros en cuestión estaban en producción convencional. Dos de ellos habían sido explotados desde hace años y otros dos tenían autorizaciones más recientes. Pero en todos los casos las autorizaciones ambientales habían sido para extracción convencional. Con información geológica en la mano y con los pozos perforados sobre la "roca madre", El Trébol pidió autorización para usar métodos no convencionales para explorar en Vaca Muerta. El Gobierno no realizó un nuevo proceso de evaluación ambiental, sino que usó el bypass de la "actualización de infraestructura", que permite obviar el circuito "largo" establecido por la ley 5961.

La Secretaría de Ambiente inició un Procedimiento de Evaluación Ambiental, para actualizar la información sobre los nuevos procesos el 18 de julio, es decir 8 días antes de que finalmente lo autorizada. En el medio la Fundación Cricyt, Irrigación y la Municipalidad de Malargüe avanzaron en esos trabajos. "El proyecto evaluado consiste solo en la estimulación hidráulica ya que la perforación y terminación de los pozos ya fue evaluada y aprobada por la autoridad competente", indica la resolución de aprobación. Justamente el debate está puesto en el camino tomado: si el fracking puede ser tomado como una ampliación de la actividad que ya se realizaba o si es una nueva actividad que requiere una evaluación completa.

El agua

Las dudas que hay sobre el sistema son dos: una, más relacionada con un mito que con una realidad, sobre la supuesta actividad sísmica que genera. Para ello se instalaron sismógrafos que registran si hay repercusiones o no. Las "fracturas" se hacen a una profundidad de más de 2 mil metros y la presión con que se inyecta el fluido de agua, arena y químicos es 4000 pdi. La otra duda es más concreta: qué se hace con el agua. Para realizar el proceso se usa en su mayoría de agua de producción, es decir agua de los mismos yacimientos petroleros. Esa medida no es habitual y apunta a bajar la cantidad de recursos naturales. Unos 1000 metros cúbicos para todo el proceso, proviene del río Salado. Pero los técnicos también ponen el ojo sobre lo que ocurrirá con el agua surgente, es decir del flujo de retorno del agua inyectada. Según explicaron, el agua será reutilizada en los distintos pozos y se ha previsto la un "dique de contención, membrana aislante del suelo y con linner flotante con un sistema de fijación que permite mantenerlos en su posición correcta, y así mantener el espejo de agua aislado del medio exterior".

Uno de los organismos sorprendidos fue Fiscalía de Estado. Según explicaron desde el ente extrapoder, se enteraron por la publicación en el Boletín Oficial. Ahora, con los hechos consumados, aseguran que pedirán información y realizarán un seguimiento de los estudios técnicos que se solicitaron como parte del análisis ambiental. "Tomamos conocimiento por el Boletín Oficial, vamos a pedir la información sobre todas las medidas de mitigación que pidió Irrigación y el Cricyt, así como el encuadre legal que se ha realizado", dijo a MDZ el fiscal de Estado Fernando Simón (foto).

Los cuatro pozos estimulados con fracking son verticales, pero existe la posibilidad de que en alguno de ellos realicen pruebas de perforación horizontal. Toda la información recolectada será usada para dos cosas: para crear una reglamentación ambiental específica, que no existe, y para incluir en las licitaciones petroleras futuras la posibilidad de explorar recursos no convencionales. En ese sentido pedirán a todas las petroleras que cuando exploren lleguen a la roca madre.