La frase que inquieta a la mitad de los intendentes
Mario Abed hizo una pregunta curiosa durante la reunión que mantuvieron ayer los jefes comunales de "Cambiemos" con el gobernador Alfredo Cornejo: consultó si era posible promulgar sólo en forma parcial la enmienda constitucional del 2009.
A Abed le hacía ruido la última oración de aquella normativa, que propuso frenar la reelección de los intendentes: "Si han sido reelectos, no pueden ser elegidos sino con el intervalo de un período", dice esa parte.
Rápidamente le aclararon al intendente de Junín que las enmiendas no se pueden recortar. El gobernador tiene que incorporar la nueva redacción del artículo 198 de la Constitución provincial o, en su defecto, dejar la que está.
Abed, probablemente, había fantaseado con un mix hecho a su medida. Que corriera el límite para las reelecciones de los intendentes, pero sólo a partir de ahora. O sea, que el cambio le diera la oportunidad de acceder a un nuevo periodo, en caso de interesarle.
Lo cierto es que la inquietud de Abed seguramente es compartida por muchos colegas suyos. Casi la mitad de los intendentes mendocinos deberá buscar nuevos destinos políticos dentro de dos años, si Cornejo toma la decisión de promulgar la redacción nueva de ese artículo.
No hay resolución, por ahora, para este punto. Desde el lunes se estudia en el Poder Ejecutivo la petición para que la enmienda del 2009 sea promulgada. Pero seguirá el misterio: fuentes oficiales indicaron ayer que la definición podría demorar varias semanas más.
Algunas voces radicales aseguran que Cornejo ya decidió respaldar el pedido, pero que se tomará su tiempo para acompañar la promulgación con una argumentación legal sólida.
Las precauciones legales se basan en el famoso fallo de la Corte de 1989, que frenó una reforma constitucional impulsada por el entonces gobernador José Octavio Bordón. La razón de esa sentencia fue una interpretación del artículo 221 de la Carta Magna, según la cual, para reformar la Constitución mendocina, más de la mitad de padrón general de electores debe apoyarla, votando por el "Sí" en el plebiscito respectivo.
La enmienda de 2009, a través de la cual se buscó limitar a una las reelecciones consecutivas de los intendentes, obtuvo un amplio respaldo de los votantes (más del 80 por ciento votó por el "Si"). Pero como todos los que no fueron a votar ese día se contaban como sufragios por el "No", la propuesta no logró la mayoría requerida por el fallo de 1989.
De todos modos, los intendentes más alineados con Cornejo aseguran que la enmienda de 2009 es constitucional y sostienen que el fallo de 1989 no es aplicable en otro caso.
Eso sí, la maniobra demanda un sacrificio que a muchos intendentes históricos les cuesta terminar de digerir. De los propios, Abed, quien gobierna Junín desde hace 14 años, aparece entre los más afectados. Aunque para el intendente del Este, parece estar cerca la posibilidad de candidatearse a diputado nacional en las elecciones de este año.
Otros no tienen un horizonte tan claro. Si hay promulgación de la enmienda, tampoco podrían competir por otro periodo Jorge Difonso, el massista de San Carlos; y Gustavo Pinto, el radical de La Paz, el único que ya tiene decidido, de antemano, que no peleará por quedarse cuatro años más en el trono de la comuna.
Hay un dato no menor. La lista de "víctimas" de la enmienda se completaría con la totalidad de los intendentes peronistas en funciones, quienes han conseguido varias reelecciones. Entre ellos, el más antiguo de todos los actuales: Roberto Righi lleva 16 años al frente de Lavalle, en forma ininterumpida.
Este elemento quizás termina de explicar por qué fue el propio Cornejo quien empujó a los caciques de su sector a presentar la nota pidiendo la promulgación de la enmienda. La idea surgió, precisamente, cuando el peronismo en pleno le había negado al gobernador el acceso a la reforma constitucional que buscaba.
En el PJ confían en otro fallo salvador de la Corte, mientras el propio Cornejo juega con el suspenso y estira la definición sobre la promulgación de la enmienda.
Como buen dueño de la pelota, ayer solamente anunció que las elecciones de este año se harán en forma unificada con las nacionales.
El próximo desafío será resolver con la Justicia Electoral (a cargo en Mendoza del juez federal Walter Bento) si es posible implementar parcialmente el voto electrónico este año.
Más adelante llegará el momento de que el calculador político radical defina las candidaturas de su partido y la suerte de la enmienda de 2009, que de repente ha pasado a jugar un rol relevante en la rosca electoral de este año.