Del Libro Verde a la Tupac: la involución habitacional de Mendoza
La Nación difundió el primer relevamiento de "Barrios Populares", el eufemismo usado para denominar a las villas. El dato de Mendoza llamó la atención, pues hay 205 barrios de emergencia y está por encima de otras provincias similares, como Entre Ríos o incluso Córdoba. Pero hay más: Mendoza tuvo una involución habitacional en la última década. En 2003 en Mendoza había 131 villas según los datos que registraba entonces el Instituto Provincial de la Vivienda. A pesar del crecimiento económico, no hubo, según esos datos, una mejora para las familias más vulnerables.
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El "conurbano" mendocino concentra la mayoría de las villas, respondiendo al fenómeno conocido en todo el país. En Las Heras se relevaron 30; en Guaymallén 28, en Maipú 26 y en Luján con 25. En esos dos departamentos se da otro fenómeno. Son también los departamentos en los que mayor cantidad de barrios privados hay, según el relevamiento realizado por la Universidad Nacional de Cuyo. Justamente en la última década se dieron los dos movimientos urbanos en simultáneo: crecimiento de las villas y de los barrios privados. Oficialmente hay en el Gran Mendoza 180 barrios privados, aunque la cifra crece si se tienen en cuenta los loteos no habilitados. Siguiendo con los datos sobre barrios precarios, Capital tiene 23 villas.
Los datos generaron polémica en Mendoza, sobre todo en las municipalidades. Es que muchos intendentes aseguran que la Nación ha errado el foco del tema y consideraron como villas a barrios que están en proceso de urbanización o incluso emprendimientos de uniones vecinales. En ese sentido, el Ejecutivo nacional tuvo en cuenta no solo los materiales de las viviendas, sino el acceso a servicios básicos.
Libro verde y Mendoza sin villas
Según la información oficial, la cantidad de villas en Mendoza se duplicó entre 1984 y el 2004. En ese año el 3,42% de los hogares correspondían a ese tipo de asentamientos. Eso ocurría, por ejemplo, tras el "libro verde" de José Octavio Bordón, que había prometido 100 mil "soluciones habitacionales" ; plan que no se cumplió. En 2003 aparece otro dato político. Ese año asumió Julio Cobos como gobernador y una de sus principales promesas era erradicar o urbanizar todas las villas de Mendoza. El plan "Mendoza sin villas" apuntaba a destinar la mayor cantidad de recursos del IPV y de recursos provenientes de organismos internacionales a la construcción de casas para sectores más vulnerables.
Esa política comenzó a ejecutarse, pero el objetivo "villas cero" no se cumplió. Sin embargo sí bajó sensiblemente la cantidad de hogares que vivían en zonas sin servicios. Esa caída fue de casi el 40%. "Desde el año 2004 y hasta el 2007 se produjo una importante disminución del porcentaje de hogares en villas y asentamientos (2,8% de hogares en villas y asentamientos en el año 2007, marcando una disminución del 36% en relación al 2004", dice un informe oficial al que accedió MDZ.
En la gestión anterior también se publicitaron promesas de viviendas: Francisco Pérez prometió 12 mil casas. Su herencia fue una enorme cantidad de barrios licitados sin recursos y casas a medio hacer.
En cada plan aparece un barrio como ícono para marcar las promesas de mejora: el Campo Papa de Godoy Cruz. Desde la década del 80 hasta la actualidad tomaron a ese sector como eje para anuncios. El barrio ha mejorado, pero sigue con fuertes carencias.
La Tupac
En la última década hubo un cambio en la forma de gestionar recursos para urbanizar y permitir el acceso a viviendas sociales. Allí aparecen organizaciones sociales y políticas como gestoras, a través del programa Intergración Socio Comunitaria.
En Mendoza la mayor parte de los recursos de ese programa fueron capitalizado por la agrupación Tupac Amaru y su red de cooperativas. La forma de gestión funcionaba a través de la transferencia casi directa de recursos: los gestionaban sin intermediarios a través del gobierno Nacional y los municipios transferían los recursos. El problema es que muchos de esos barrios se iniciaban sin trabajos de infraestructura básica, como obras aluvionales, de cloacas y agua. Por eso hay casas de material, pero con serios problemas de servicios.
La Tupac concentró más de la mitad de los recursos del programa, con cerca de 1100 casas asignadas en los últimos años. Ahora esa organización es investigada por dos vías. En tribunales provinciales acusan a la Tupac y su líder Nélida Rojas por extorsión y asociación ilícita. Según la fiscal Gabriela Chaves, Rojas "operaba" a través de la red de cooperativas para cometer ilícitos. La justicia federal comenzó a investigar el destino de los cientos de millones de pesos que fueron transferidos desde la Nación, con la Municipalidad de Lavalle como intermediaria, para ver si hubo malversación.
Más datos
Más allá del relevamiento nacional, hay datos que ya se conocían sobre la precariedad de las viviendas y el fuerte déficit habitacional que tiene Mendoza, que supera las 100 mil viviendas (entre las que hay que construir y las que necesitan mejoras).
Según los datos revelados por la DEIE, el 11,2% de los hogares de Mendoza tienen paredes de adobe, madera, chapa o nylon. Además el 13% tiene techos de chapa sin cubierta y el 5% de caña o barro.
La misma Dirección de Estadísticas menciona que hay el 12,5% de los hogares de Mendoza tienen un déficit cualitativo, es decir que tienen precariedad en su construcción o acceso a los servicios.



