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El massismo debate si rompe o no con Cornejo

El gobernador le propuso al referente del Frente Renovador, Jorge Difonso, que sea candidato a diputado nacional. La frase de Sergio Massa que podría desencadenar la salida de uno de los socios de Cambia Mendoza.
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Poco a poco se va develando la forma en que Alfredo Cornejo viene armando, desde hace un par de semanas nada más, la estrategia para enfrentar sus elecciones de medio término.

En medio de un "silenzo stampa", el gobernador ya dio hacia afuera un puñado de señales claras. Una de ellas era sabida: nadie, solo él, es quien define el armado de las listas de candidatos a diputados nacionales.

La otra, vinculada a esta primera, es que eso incluye a la Casa Rosada y al intento por colar como candidato al Congreso nuevamente a Luis Petri.

La aparente negativa de Cornejo a dejar pasar al actual diputado nacional rebotó en los medios nacionales. Ni el propio intendente de Junín, Mario Abed, se explica por qué el gobernador le propuso una candidatura.

Abed es un buey viejo, conoce a Cornejo y a sus mañas y entre ellos nunca han tenido una buena relación política. Por eso duda.

Una hipótesis está descartada. El ofrecimiento no servirá para bloquear a Julio Cobos. Abed y el actual senador nacional ya no tienen el vínculo de otros años.

De los intendentes del este, el juninense es quien mejor mide. Quizás la apuesta esté en capturar los votos del Segundo Distrito Electoral históricamente dominado por el intendente peronista de San Martín, Jorge Giménez.

Pero Abed vislumbra una trampa. Y por eso no responderá por ahora. Esperará hasta la fecha del cierre de listas para tomar una decisión.

Hubo más por estos días. En la mente del gobernador prima la misma idea de 2015. Esto es, aglutinar nuevamente a todas las fuerzas políticas de Cambia Mendoza para evitar la fuga de algunos puntos hacia el peronismo.

No existe hoy temor dentro del Gobierno de Mendoza de perder las elecciones. Si bien las encuestas todavía son muy difusas porque no hay candidatos firmes, el escenario electoral le es favorable a Cornejo.

Su imagen positiva es alta, su gestión tiene niveles aceptables y cuenta con aliados clave: los intendentes oficialistas del Gran Mendoza (Guaymallén, Godoy Cruz, Luján, Capital y Las Heras) traccionan más que restan. Ante este panorama, salvo un voto castigo de carácter nacional, no se vislumbran nubarrones en el horizonte.

En medio del hermetismo, el gobierno desmintió ayer una jugada. Cornejo le ofreció al intendente de San Carlos, Jorge Difonso, ser candidato a diputado nacional en un armado en el que, el referente del Frente Renovador (FR) aquí encabezaría la lista junto a otros dirigentes de Cambia Mendoza

Lo que se supo es que el plan contempla estructurar dos listas para el Congreso. Una con candidatos del PRO, del PD y de la UCR y la otra con los aliados del massismo, el socialismo y Libres del Sur.

Hacia abajo, se mantiene todo como hace dos años. Cambia Mendoza intercalaría candidatos de todos sus integrantes en las listas para la Legislatura y para los Concejos Deliberantes.

"No hay nada de eso. Él (por Difonso) quiere ser diputado. Pero el Alfredo quiere mantener el frente Cambiemos a nivel nacional así que no se puede", desestimó una voz cercana a Cornejo este sábado por la tarde. 

Ambos estuvieron juntos. Cornejo y Difonso. Fue el lunes de la última semana y allí surgió la propuesta.  

El Frente Renovador debatió la propuesta el viernes y ayer en distintas reuniones partidarias que se realizaron en el Sur.

Es cierto lo que argumenta el cornejismo. Si bien la idea de Cornejo es contener al FR, será imposible promocionar a alguno de sus dirigentes mendocinos para llevarlos al Congreso.

Marcos Peña y Emilio Monzó, los referentes del PRO que se ocupan del tema, no se lo permitirán al gobernador. Como no le toleraron, más allá de las palabras edulcoradas del equipo político del gabinete nacional, el desdoblamiento de las elecciones.

Qué hará el massismo en Mendoza es la gran incógnita por ahora. Su decisión no volcará el resultado en octubre, pero hará variar los números.

Las encuestas que hace el Gobierno le dan al massismo un nivel de intención de voto del 12%, una cifra similar a la que cosechó Massa en las presidenciales hace dos años.

Esa cifra puede variar, básicamente, porque todavía no arrancó la campaña.

Pero ese caudal de votos, o los que pueda captar de ellos, son apetecibles para el Justicialismo, que este fin de semana abrió sus puertas en un congreso partidario a la posibilidad de un nuevo frente.

El partido está en debate interno y las señales son contradictorias de acuerdo al departamento.

En el Sur, fundamentalmente San Rafael, el enojo massista con Cornejo es fuerte y lo mismo ocurre en Tunuyán. El futuro se resolverá en unas semanas, luego de que se sepa que sucede en el Este y en el Gran Mendoza con los representantes de esa fuerza.

Si bien todavía no lo hace en la provincia de Buenos Aires, Massa ya cerró acuerdos con el peronismo en provincias como Entre Ríos, Chaco y Misiones.

Acá, la consigna parece ir en el mismo sentido. "Si se van con el PJ en Mendoza, a mí me hacen un favor", cuentan que les dijo a quienes todavía dudan si quedarse o irse de la alianza con Cornejo.