Expectativa por la licitación de la Variante Palmira
Crece la expectativa oficial, a tal punto que las autoridades consideran inminente la licitación de la Variante Palmira, una obra vial planeada para descongestionar el tránsito de cargas en la capital mendocina e iniciar el mejoramiento del corredor internacional a Chile.
La obra es un desvío en el este mendocino para camiones. Constituye un trazado importante que atraviesa tres departamentos y que empalma con las rutas nacionales 40 y 7. Incluye la construcción de 38 kilómetros de "ruta de bandera" (o sea, ruta nueva) y varios puentes. Su valor es muy alto: alrededor de 120 millones de dólares.
El financiamiento no es del Estado Nacional, sino que corresponde al Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Esta semana, precisamente, una misión del BID vino a Mendoza para revisar el recorrido de la ruta y verificar que no hubiera problemas ambientales.
Según fuentes de Vialidad Nacional, la evaluación de esta misión fue muy buena. El aspecto ambiental es importante para el BID y, para el caso de la Variante Palmira, sería el último requisito a cumplir: ya se elaboraron el proyecto ejecutivo y la Declaración de Impacto Ambiental.
Los funcionarios dicen que las zonas que recorrerá la ruta no demandarán muchas expropiaciones. Creen, en definitiva, que el proyecto tendrá aprobación definitiva la semana que viene y que se podrá licitar en junio.
Fuerte inversión
Vialidad Nacional no tiene recursos propios para encarar el mejoramiento del corredor andino y, por lo tanto, depende exclusivamente de que lleguen los préstamos del BID.
Pero el financiamiento no es problema para un organismo internacional que tiene muy buena relación con el gobierno de Macri. El conjunto de obras es, de hecho, "financiamiento extra cupo" para nuestro país. Es decir que el BID ha decidido invertir aquí los fondos que otras plazas no ocuparon.
A eso se suma que el BID apunta al mejoramiento vial de los pasos internacionales. El paso a Chile es, en ese sentido, una prioridad obvia, por los grandes problemas de infraestructura que tiene.
El BID planea invertir en el paso a Chile 700 millones de dólares en total. Se trata de un conjunto de obras, que abarca desde la ampliación del túnel Caracoles en el paso internacional -que permitiría en el futuro tener dos vías de circulación- hasta la construcción de la variante Palmira.
La obra del túnel Caracoles, que incluye la reparación integral del túnel Cristo Redentor, costará por sí sola unos 300 millones de dólares.
Estas obras se encuentran también en la agenda de los funcionarios nacionales, por el buen momento en la relación política entre la administración de Mauricio Macri y el gobierno de Alfredo Cornejo.
De hecho, también están acelerados los trámites para que el mes que viene se licite otra solución vial: al menos el primer tramo de la autopista Mendoza-San Juan, entre el aeropuerto provincial y la localidad de Jocolí.
Sin embargo, en lo que hace al corredor andino, ninguna obra avanzará más rápido que la variante Palmira. La refuncionalización del túnel Caracoles se encuentra recién en etapa de proyecto ejecutivo y no se licitaría hasta 2018.
La misión que hizo pie en Mendoza esta semana, estuvo también en la zona de Cristo Redentor y visitó San Juan.
Un detalle a tener en cuenta es que el túnel sanjuanino de Agua Negra también tiene financiamiento del BID, pero el trámite está más atrasado que en las obras del corredor andino.

