El fiscal del caso Ayelén volvió de la suspensión y lo mandaron a "inferiores"
Volvió con bajo perfil y con menos responsabilidad. Pero igual tiene a su cargo la investigación de delitos. El fiscal Fabricio Sidoti volvió a trabajar luego de la suspensión que le aplicó el Jury de Enjuiciamiento por las irregularidades que cometió en la investigación del caso de violencia de género que terminó con la muerte de Ayelén Arroyo. Volvió y fue trasladado, porque ahora está a cargo de la Unidad Fiscal Correccional. Se trata de la sección que investiga los delitos menores y que en general terminan impunes.
Para decirlo en criollo, a Sidoti lo mandaron a "hacer inferirores" dentro de las investigaciones judiciales. Tras haber tenido a su cargo causas pesadas por homicidios y otras trascendentes como los abusos en el Instituto Próvolo, ahora investigará delitos como robo de celulares y ruedas de autos. Sin embargo tendrá otro destino. Había sido nombrado como fiscal de instrucción del Valle de Uco y ese será su destino cuando entre en vigencia en esa región el Código Procesal Penal. Justamente por la designación del fiscal en esa región.
Sidoti se reincorporó esa semana. Y el procurador Alejandro Gullé lo nombró en la Unidad Fiscal Correccional a partir del 24 de abril, en reemplazo de Juan Mauricio.
Ayelén Arroyo fue asesinada en septiembre del año pasado. Tras el femicidio, se descubrió que ella había denunciado a su padre una semana antes. El fiscal en cuestión no detuvo al hombre ni avanzó en la investigación, a pesar de que Ayelén había aportado datos sobre hechos de violencia a abusos anteriores que ocurrieron, incluida la violación realizada a su hermana. Una semana después Roque Arroyo mató a Ayelén, tras la denuncia. Desde la Justicia, explicaron, tras la publicación e MDZ, que hubo intentos de seguir las denuncias de Ayelén, pero no pudieron avanzar por falta de datos.
El Gobierno denunció a Sidoti en el Jury. Hasta ese momento ese organismo buscaba la destitución del fiscal. Pero en diciembre se sancionó una ley que habilitó las sanciones intermedias. Primero accedió a un provilegio: negociar con el Procurador y los integrantes del Jury un acuerdo para un juicio abreviado. Esa estrategia se cayó por la repercusión pública. Pero al fiscal le fue mejor: negoció una condena menor al aceptar la culpa, pero el Jury nunca hizo el juicio oral y público que indica la ley y la Constitución. Lo sancionaron por 4 meses, pero como ya venía suspendido desde hace tiempo su "condena" se venció en abril.