Derechos (humanos y lo que los progres no ven)
Del latín directus.
1. Justo, legítimo.
2. Fundado, cierto, razonable.
3. Facultad del ser humano para hacer legítimamente lo que conduce a los fines de su vida.
4. Facultad de hacer o exigir todo aquello que la ley o la autoridad establece en nuestro favor, o que el dueño de una cosa nos permite en ella.
5. Facultades y obligaciones que derivan del estado de una persona, o de sus relaciones con respecto a otras. El derecho del padre. Los derechos humanos.
6. Justicia, razón.
Nadie sabe en qué momento la problemática de los derechos humanos se convirtió en estandarte de la izquierda. Posiblemente haya sido en ese espacio político en el que hubo más víctimas durante la horrorosa dictadura militar, que, a decir verdad, comenzó antes del asalto militar de 1976. Fue Luder, candidato presidencial del peronismo en 1983, quien firmó un decreto en el cual evidenció que el país estaba dividido en dos.
La historia remite a Isabel Martínez de Perón. Y cito para no entrar en polémicas sobre lo que pienso y lo que es realmente verídico, histórico, allá por 1975: "La propia Presidenta: en febrero de ese año, firmó un decreto secreto, el 261, que dio origen al "Operativo Independencia" en Tucumán. El decreto tenía una frase inicial que también era letal. Ordenaba al Comando General del Ejército ejecutar las operaciones necesarias "para neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos que actúan en Tucumán".
Meses después, con la Presidenta de vacaciones, el titular del Senado, Ítalo Luder, extendió esa orden a todo el país".

La primera presidenta en nuestra historia, la señora de Perón. rodeada por la carroña más abominable de las Fuerzas Armadas. Massera pensaba que podía hacer política. Apenas diseminó el horror.
Quiero referirme a una historia de terror que actualmente vive Uruguay en relación con el terrorismo de Estado, casi novelesca, y que de tan real quita la risa por su gravedad. Se trata de la reaparición de un comando de ultraderecha, fuera de las normas republicanas y de convivencia entre seres democráticos.
Para eso me refiero a un temerario Comando uruguayo que ha difundido su próximo objetivo: la muerte de 13 defensores de los derechos humanos.
Toda esta operación remite a la Operación Cóndor, una acción regional que también incluyó tareas en Argentina durante los años duros. Lo cierto es que un reciente mensaje llegado al promotor de justicia charrúa, Jorge Díaz, volvió a poner en debate la capacidad de grupos paramilitares en actividad.
La reactivación completa un hecho todavía conmovedor en Uruguay, a cargo del responsable del llamado Comando Barneix, grupo de ultraderecha, formado por militares e paramilitares vinculados a la dictadura uruguaya, entre 1973 y 1985. El general suicidado y ahora reivindicado por un grupo de chiflados.
Es que el general Pedro Barneix, en 2015, mientras era motivo de juzgamiento por su responsabilidades en detenciones y desapariciones, consiguió suicidarse. Su rol fue clave en la muerte de un militante político en 1974. El diario El País de Montevideo agregó: "El general Barneix fue un hombre de confianza del presidente Vázquez durante su primer mandato".
Casi un Milani pero al otro lado del río, como diría Drexler.
Hace menos de una semana reaparecieron los acólitos del suicidado, quien fuera acorralado por evidencias explícitas en su contra: "El suicidio del general Barneix no quedará impune. No aceptaremos ningún outro suicidio debido a procesos injustos. Para cada suicidio, de ahora en adelante, mataremos tres escogidos aleatoriamente de la siguiente lista". Nunca se sabe el límite de la sensatez entre los hombres.
Esta es la lista de los amenazados: diez son personas de Uruguay, destacando de la lista el propio Jorge Díaz, seguido por el ministro da Defensa, Jorge Menéndez. Los otros tres de esta nómina son extranjeros. Se ubica al jurista francês Louis Joinet, a la investigadora italiana Francesca Lessa y al abogado brasilero Jair Krischke.
Las 13 personas están vinculadas al esclarecimento de los crímenes de lesa humanidad en la región.
Este último, presidente del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos, con sede en Porto Alegre, tuvo un papel decisivo en la extradición de Brasil para Argentina del coronel Manuel Cordero Piacentini, recientemente condenado a 25 años de prisión, por su actuación en la Operación Cóndor. Ministro de Defensa de Uruguay.
Es vital el accionar del ministro de Defensa de Uruguay, Jorge Menéndez. Está decidido a la reapertura de los llamados Tribunales de Honor, para juzgar a militares envueltos en los excesos de la dictadura. El abogado brasilero Kirschke tampoco está decidido a parar en su lucha por hacer justicia. Estos sectores apoyan la decisión del gobierno del presidente Tabaré Vázquez para llegar a fondo. Mientras, la amenaza del Comando ya está en la agenda de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en la OEA.
El camino a seguir en Derechos Humanos parece viable según las noticias que llegan desde Ginebra y Tokyo. El motivo es la exhibición "Transformando vidas: El poder de la educación en derechos humanos", que se inauguró esta semana en Suiza, en la sede de la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra.
La exposición da a conocer la importancia de la educación en derechos humanos centrada en inculcar valores como la dignidad, la igualdad y la paz para prevenir la violación y el abuso de derechos. El evento conmemora el 5º aniversario de la aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre Educación y Formación en materia de Derechos Humanos, en diciembre de 2011.
La SGI es una asociación budista de base comunitaria con doce millones de miembros alrededor del mundo, que promueve la paz, la cultura y la educación en base a las enseñanzas humanistas de la tradición budista.
Quizá esta visión sobre derechos vitales e inherentes a nuestra condición nos ayuden a elevar la discusión aquí, que hasta ahora solo parece ser comerse uno a los otros, en un sinfín inconducente, eso de nunca acabar y latente como un campo minado al que nadie olvida.





