Otro desafío que pondrá a prueba el poder de Cornejo
En 10 días, se viene otra prueba de fuego para Alfredo Cornejo en la Legislatura. El oficialismo no quiere que supere ese plazo la discusión del presupuesto 2018 en la Cámara de Diputados. El debate es, en este caso, ineludible, y con exigencias mayores al de la ampliación de la Corte: necesitará los votos de dos tercios, y no la simple mayoría, para aprobar el endeudamiento del año que viene, entre otros artículos.
La fallida reforma de la Corte provincial consumió un tiempo que, ahora, la tropa radical quiere recuperar, para llegar a tiempo con la pauta de gastos antes de que comience el nuevo año. Aunque antes, deberá despejar algunos interrogantes. Por obra de propios y extraños, el gobernador esta vez no fue imbatible ¿Puede repetirse lo ocurrido en futuras discusiones?
El Presupuesto 2018 servirá para saber si habrá un cambio permanente en el escenario político, en el comienzo de la segunda mitad del gobierno de Cornejo. Por lo pronto, todo es un poco menos predecible que antes: hasta los votos de algunos aliados políticos, como el PD, no se pueden dar por seguros.
A pesar de todo, el radicalismo apuesta a que al menos una cosa no cambie: el acompañamiento de los intendentes del PJ. Cornejo volverá a convocarlos, porque necesita que al menos una parte del peronismo le entregue sus votos en la Legislatura para poder volver a endeudarse el año que viene.
Los radicales ya empezaron a dar la batalla numérica y técnica. El "endeudamiento nuevo" sujeto a la famosa cláusula de los dos tercios no llega a los 2.000 millones de pesos, en un presupuesto que roza los 90.000 millones en total. O sea, se ha reducido considerablemente la toma de deuda. Además, el oficialismo trata de "vender" otras ventajas de la nueva pauta de gastos: superávit corriente y un mejor plan de obras públicas, entre ellas.
Sin embargo, el peronismo al que acudirá Cornejo trae como bandera, desde las elecciones pasadas, la limitación del endeudamiento. Han existido, además, algunos análisis más finos, como el del diputado Javier Cofano, quien precisó sus críticas al Presupuesto 2018.
Cofano alertó, entre otras cosas, sobre el crecimiento del stock de deuda del Estado provincial, que asciende actualmente a 32.000 millones de pesos. Los bonos en pesos y en dólares que ha emitido este Gobierno vencen entre 2021 y 2024, con lo cual, serán los sucesores de Cornejo quienes deban hacerse cargo de pagar. Pero antes habrá gastos fuertes referidos a la deuda también: "En 2018 se van a pagar 4.200 millones de intereses y gastos. Más que el presupuesto destinado al Poder Judicial", razonó en ese sentido Cofano.
El legislador justicialista advirtió además que la diferencia total entre ingresos y egresos de la pauta de gastos de 2018 da un rojo de 10.000 millones de pesos en las cuentas públicas y que se tomará deuda, en realidad, por unos 7000 millones.
Los restantes 3000 millones de pesos los aportará un remanente del ejercicio 2017, lo cual generó una pregunta del justicialista: "Si se está recaudando más de lo previsto, ¿no convendría bajar más impuestos o evitar más toma de deuda?".
Sea por posiciones técnicas o políticas, el radicalismo se enfrenta a un PJ difícil de convencer en Diputados respecto del presupuesto. Hay muchas divisiones entre los legisladores de ese partido: Lucas Ilardo y Jorge Tanús están por un lado, y Cofano por el otro, por mencionar uno de los quiebres. Pero si todos los justicialistas coincidieran en una posición común, el desafío para el oficialismo será importante.
Los radicales, de todos modos, tratan de ser optimistas. "Cofano ha sido secretario de Hacienda de San Rafael y, cuando vea la película completa, va a tener que reconocer que los números están mejorando", señaló al respeto el jefe del bloque de diputados de la UCR, César Biffi.
La razonabilidad de los intendentes o, en última instancia, la interna peronista, podrían ser las armas a favor de Cornejo en esta lucha. La atomización del justicialismo en una realidad demasiado evidente en otro ámbito parlamentario: los tres diputados nacionales que conserva el PJ (Omar Félix, Guillermo Carmona y Rubén Miranda) se inscribieron para el nuevo periodo en bloques diferentes.
Los enfrentamientos en el peronismo no han impedido, de todos modos, que el PJ local acuerde temas puntuales. Por ejemplo, el no a la ampliación de la Corte, postura que se comprometieron a respetar los 19 diputados del partido.
¿Logrará el peronismo unidad y poder de fuego en los debates de fin de año? ¿Recuperará Cornejo su poder, después de la derrota en su plan de reforma judicial? Se sabrá en los apurados debates legislativos de fin de año, que incluyen en su agenda al menos otra ley difícil: el nuevo ítem zona para los docentes, al que se opone el SUTE.