Denuncian por abuso sexual a un funcionario de Cornejo
El subsecretario de Trabajo de la Provincia, Alejandro Jofré, fue denunciado por supuestos abusos sexuales contra empleadas del organismo. En total son 6 las denuncias en su contra: una ante la Fiscalía de Delitos Contra la Integridad Sexual por abuso sexual simple y cinco consultas ante la Dirección de la Mujer por el mismo delito que aún no han sido ratificadas en sede judicial.
Una de las denunciantes dialogó con MDZ y brindó detalles sobre lo que motivó su decisión. "Te llamaba a solas en su oficina y cuando te saludaba te tocaba el culo. Al principio no reaccioné porque pensé que había sido sin querer, pero seguía haciéndolo hasta que le puse un freno una vez que me quiso tocar los pechos. Hablando con otras chicas me enteré que al menos otras 11 compañeras vivieron situaciones similares, algunas de mayor gravedad", contó la joven, que prefirió mantener su nombre en reserva por temor a perder su trabajo.
Ante esto, según contó la joven, junto a sus compañeras tomaron la decisión de ya no asistir solas a la oficina de Jofré. "Me daba miedo llevarle documentos sola y le pedía a su secretario que me acompañara. A varias compañeras les pasaba lo mismo. Algunas renunciaron porque ya no aguantaban la situación y otras pidieron el cambio de área, incluso amenazándolo para que se los otorgara porque no quería hacerlo", agregó la denunciante.
Los supuestos manoseos de Jofré no sólo alcanzarían al círculo cercano de secretarias y asesoras, también habrían llegado hasta profesionales de otras áreas, a quienes citaba en su despacho con alguna excusa laboral. "Las mandaba a llamar con cualquier excusa para manosearlas. Muchas averiguaron para denunciar dentro de la subsecretaría pero, como él es la máxima autoridad, las denuncias terminaban en la nada", añadió la profesional que dialogó con MDZ.
En este sentido, la rotación de secretarias y asesoras en la oficina de Jofré se habría convertido en una constante desde que asumió su cargo en 2016: al menos 6 mujeres han renunciado o solicitado el cambio de área, incluso volviendo a puestos anteriores de menor rango con tal de evitar la situación que tanto las incomodaba.
Por otra parte, la denunciante comentó que algunas de las víctimas incluso habrían utilizado los manoseos como moneda de cambio para ascender en el ámbito laboral o para obtener algún tipo de "recompensa" por no denunciarlo.
"Hay mucha presión sobre las personas que han pasado por esto. Nos llaman para amenazarnos con que no vayamos a denunciar porque dicen que no tenemos pruebas. Es como una olla a presión que está a punto de estallar", aseguró la denunciante.
El rumor instalado dentro de la Subsecretaría de Trabajo es que se le está buscando una salida decorosa a Jofré, que podría estar vinculada al ámbito judicial, a partir de mayo del próximo año. En su lugar asumiría una mujer para descomprimir la situación en la delegación.
Jofré se defiende
Consultado al respecto, Jofré se mostró sorprendido y consternado por las denuncias en su contra. "Casi no tengo contacto con las mujeres que trabajan en la subsecretaría. Si hubiera existido algo de esto que me comentás, hubiera intervenido el sindicato, que es muy fuerte y pide explicaciones hasta cuando le bajamos un punto de productividad a un empleado", se defendió Jofré.
"Estoy seguro que esto es inventado pero son las reglas del juego. Me defenderé ante la Justicia cuando tenga que hacerlo. Si alguien tiene esas tendencias de acoso es muy fácil captarlo en audio o video; imagino que las personas que me denuncian tendrán algún registro fílmico o prueba para presentar una denuncia tan grave", agregó el funcionario.
"No tengo relación cercana con ninguna de las mujeres que trabajan en la subsecretaría como para que ocurra algo como esto. Me dejás helado", cerró Jofré.

