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Macri consiguió lo que el PJ no pudo: ajustar a Cornejo

El Gobierno provincial deberá encontrar el año que viene la forma de suplir un faltante de 700 millones de pesos en la recaudación. Esta disminución se deberá al acuerdo de Consenso Fiscal que firmaron los gobernadores con el Presidente, el cual lo obligará a profundizar la reducción de impuestos. La gran duda en el Ejecutivo: ¿Se activará la economía?

La discusión del Presupuesto 2018 en Diputados ha terminado de confirmar que Alfredo Cornejo ya no enfrenta los desafíos del esquema clásico de oficialismo versus oposición. Consiguió todo lo que quería, sin dar casi nada a cambio al PJ, salvo algunos retoques en la pauta de gastos.

Está solo en sus manos la continuidad del plan que inició hace un par de años, porque él mismo se ocupó de concentrar todo el poder. Tiene, entre otras cosas, el endeudamiento que quería para el penúltimo ejercicio de su gobierno. 

Cornejo todavía se ampara, con éxito, en el colapso de la última gestión justicialista. Ese peronismo se ha quedado sin fuerzas para dar batalla, a pesar de que algunos lanzan alertas sobre el crecimiento de la deuda en la era radical y el compromiso de las futuras gestiones: los créditos que ha tomado Cornejo habrá que pagarlos entre 2021 y 2024, por ejemplo.

La administración, en realidad, tiene más condicionantes nacionales que provinciales. De hecho, el gobernador acaba de enviar a la Legislatura un proyecto de modificación de la ley Impositiva 2018, norma que todavía no entra en ejecución. Se debe a que Mauricio Macri propició un ajuste en las provincias, vía rebaja de impuestos locales, que tendrá impacto en Mendoza.

Ningún intendente peronista consiguió obligar a Cornejo a ajustarse, pero el presidente sí: el Gobierno provincial deberá encontrar la forma de suplir el año que viene un faltante de 700 millones de pesos en la recaudación.

El gobernador está comprometido políticamente con el plan de Macri. Por eso firmó el acuerdo de Consenso Fiscal, que tiene entre sus pilares la reducción paulatina de Ingresos Brutos y Sellos en las provincias, para llegar a la eliminación total de estos tributos en 2022.

El gobernador se anticipó y comenzó a bajar Ingresos Brutos este año. Había dispuesto profundizar esta reducción en 2018, pero la Nación lo obligará a hacer un esfuerzo aún mayor, que impactará en la caja, y que está medido.

Esto se debe a que las alícuotas provinciales son, en algunos casos , superiores a las que se fijaron como tope en el Consenso Fiscal que acordaron Macri y 23 gobernadores.

El problema será "menor", según la calificación del ministro de Hacienda, Lisandri Nieri. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los 700 millones de pesos que se dejarán de recaudar el año que viene por la obligación de rebajar impuestos equivalen a más de un tercio del endeudamiento nuevo que el Gobierno le pidió a la Legislatura en el Presupuesto 2018.

Según el análisis de Hacienda, el Gobierno sentirá más que nada la reducción de fondos provenientes de los impuestos que pagan la industria y el transporte. En ambos casos, la alícuota de Ingresos Brutos deberán bajar algunos puntos en 2018.

También tendrá que resignar recursos que vienen del impuesto a los Sellos que pagan los créditos hipotecarios. El Consenso Fiscal dispone la exención total del tributo, cuando en Mendoza, el Gobierno sólo había eximido a los préstamos de hasta 1 millón de pesos.

El caso de la minería es particular. La alícuota tope para Ingresos Brutos baja muchísimo: del 5 al 1,5 por ciento. Sin embargo, esta reducción casi no se sentirá en Mendoza, porque la industria minera prácticamente no existe.

En el Gobierno destacan algunos esfuerzos propios para reducir la presión impositiva. Mendoza tiene, para varias actividades, tasa cero o alícuotas muy inferiores a las que se fijaron a nivel nacional en el Consenso Fiscal. La agroindustria, la agricultura y la ganadería son los ejemplos más nombrados. Aunque lo podría hacer, Hacienda no retocará hacia arriba esos impuestos.

Por lo demás, en el Poder Ejecutivo prometen que el año que viene acentuarán la fiscalización, y confían en que las compensaciones nacionales y los efectos de un nuevo impuesto (el revalúo impositivo) ayudarán a cubrir el bache de las rebajas impositivas.

Sin embargo, la verdadera solución a los problemas que podría traer el recorte de impuestos provinciales sería el crecimiento de la actividad económica. "Esa es la gran duda", reconocen en el equipo económico de Cornejo.

Este gobierno se siente conforme, por lo pronto, con haber normalizado la administración provincial, después de haber llegado al extremo, a fines de 2015, de que no hubiera fondos para pagar los sueldos.

Las cuentas del Estado disponen de superávit corriente (algo más de 1000 millones de pesos) y el stock total de la deuda no genera preocupaciones, más allá de que supera los 30.000 millones de pesos. Consideran los funcionarios que ese stock es manejable y que siempre se puede refinanciar cuando llegan los vencimientos, si las cuentas están en orden. Así se manejaron, por caso, con los salvavidas millonarios que dio el Banco Nación para salir de la crisis de fines de 2015.

Respecto del Presupuesto 2018, los chisporroteos con los intendentes justicialistas por el endeudamiento de 1900 millones de pesos y su derrame en los municipios se solucionaron con las planillas en la mano: "Todo es para obras, y en la medida de que se duplica la inversión pública del 5 al 10 por ciento, todos son beneficiarios", resumió el ministro Nieri.

La serie de deliberaciones previas a la sanción en Diputados de la pauta de gastos rondaron también en torno al pedido de autorización del Gobierno para realizar compras con financiamiento, las cuales representaban un endeudamiento extra en la pauta. 

El Gobierno no les había puesto números a esas compras, lo que era para los intendentes del PJ, una suerte de "cheque en blanco". Pero en las reuniones que tuvieron con ellos, ese monto se delimitó: 867 millones de pesos que servirán, entre otras cosas, para comprar colectivos, adquirir un data center y renovar el alumbrado público en los departamentos con la colocación de liuces LED.

Así se agotó el temario con los intendentes, que ejercieron una comandancia light del PJ y le aseguraron a Cornejo los votos necesarios en la Legislatura. El panorama político los muestra a ellos, y a muchos legisladores que terminan sus mandatos en mayo, preocupados por su supervivencia.

Para Cornejo, en cambio, el horizonte de oportunidades se abre con total amplitud. Tiene vía libre, porque ese es el escenario que se encargó de construir. Se trata de un contexto político ideal, pero que también lo dejará casi sin excusas si las cosas no salen bien.