Poco tiempo para buscar acuerdos: Cornejo dio 72 horas
Para el núcleo duro del oficialismo, "más tiempo" equivale a 72 horas. No es precisamente una respuesta satisfactoria para el senador radical Walter Soto, quien reclamó ayer una ampliación del debate sobre el proyecto que agrandaría la Corte provincial.
La pulseada que arrincona a dos legisladores radicales díscolos (Soto y Raúl Ferrer) seguirá de ese modo el viernes, día en que el radicalismo convocará a una sesión especial para tratar de sacar el proyecto que se estancó este martes.
La maniobra puede volver a fracasar, dado que las reglas dicen que una sesión especial del Senado requiere quorum, al igual que las comunes. O sea, la mitad más uno de los miembros sentados en sus bancas. Pero eso ocurre con la primera y la segunda convocatoria de este tipo. La tercera vez, ya no sirve como excusa el número y los que estén deben sentarse a debatir, sí o sí.
Esa supuesta tercera sesión ya tiene fecha. "A más tardar, el viernes que viene sacamos el proyecto", afirmaron al unísono anoche, tanto en el Poder Ejecutivo como en el Senado provincial.
Los números lo harían posible. El cornejismo sólo necesita a Ferrer y Soto (foto de arriba) para el quorum. Si desaparece esa condición, los radicales tienen votos suficientes para ganar.
No se puede especular con la posibilidad de que los dos senadores radicales que hundieron la sesión de ayer, transformarán su gesto de rebeldía en votos opositores. Sería demasiado para dos legisladores que, más que otra cosa, están enojados porque quedaron afuera de las listas de candidatos.
Ahora, hay un elemento a tener en cuenta en sus argumentaciones. Soto y Ferrer dijeron que no están en contra de Cornejo y remarcaron ayer que 15 días es muy poco tiempo para tomar esta decisión histórica. Sugirieron además que hay intendentes y legisladores que tienen que expresarse sobre lo que quiere hacer el gobernador.
El planteo dejó flotando interrogantes ¿Hay algún intendente o legislador nacional del radicalismo que se oponga a la ampliación de la Corte? En los pasillos de la Legislatura, enseguida le pusieron apellidos a estas declaraciones: se mencionó al intendente de Junín, Mario Abed; y al senador nacional, Julio Cobos.
Abed es amigo de Soto (en 2014 fueron juntos a ver el Mundial de Brasil con gastos pagos por parte del segundo, por ejemplo) y Ferrer entró a la Legislatura gracias a Cobos. Sin embargo, al menos desde el Senado Nacional, descartaron que Cobos haya sido el autor intelectual del gesto de los rebeldes.
A Cobos le pasó lo mismo que a todos los que no habitan en el círculo íntimo del gobernador. Un vocero, en este caso el senador Juan Carlos Jaliff, le avisó hace 15 días que Cornejo había tomado la decisión de ampliar la Corte de 7 a 9 miembros. El senador nacional no opinó sobre el fondo: apenas pidió que se busquen "acuerdos". Puede ser un dato menor, o no, en esta discusión.
Cornejo ahora le ha dado tres días a esa mini-búsqueda de acuerdos. No dará un paso atrás.
Todo lo contrario: "De aquí en adelante va a ser así", dijeron anoche, a coro, legisladores y funcionarios afines al mandatario ¿Qué significa eso? Que el radicalismo se adaptará a sacar leyes en el Senado por la vía de las sesiones especiales y con sólo 19 votos a favor, no 21, que era el número que le aseguraba el máximo control de las leyes.
Los 19 votos están, no hay más fisuras. Convencidos o no, los senadores radicales en pleno acompañan. Para qué ponerse nerviosos al fin y al cabo, menos en un día en que el Gobierno tuvo algo para celebrar: la designación de Jorge Nanclares como nuevo presidente de la Corte.