La derrota peronista podría facilitar los planes de Cornejo
La debacle electoral del peronismo podría facilitarle a Alfredo Cornejo la obtención del Presupuesto 2018, que es la herramienta más importante para gobernar.
Fue pícaro el ocultamiento de la pauta de gastos para el año que viene. Hubo excusas y mentiras para no presentarlo en la Legislatura durante la campaña y hasta se ignoró a la Constitución.
Un año antes, el propio gobernador había llevado el proyecto a la Legislatura antes de que terminara setiembre, en tiempo y forma, y se encargó de que esto se notara.
Pero Cornejo es más pragmático que institucionalista. Las circunstancias tornaban necesario demorar un poco el debate legislativo en este caso, porque el peronismo amenazaba con usar el endeudamiento del Gobierno como bandera en la campaña.
Con su maniobra, no sólo evitó el gobernador que el PJ lo lastimara antes de las elecciones. El resultado en las urnas, además, le abre ahora el camino en la Legislatura para la aprobación del proyecto.
Los artículos referidos al endeudamiento requieren de una mayoría especial, es decir, dos tercios. Cornejo no tiene esos votos en ninguna de las dos cámaras, pero un peronismo dividido y en estado de shock puede ayudarlo en la misión de conseguirlos.
Hasta aquí todavía no se notó, pero el resurgimiento de los enconos internos en el justicialismo, que siempre han jugado a favor del Gobierno, podría estar a la vuelta de la esquina.
Ayer, Adofo Bermejo, uno de los pocos peronistas que ha hablado del resultado electoral, señaló que el domingo hubo una fuga de votos del PJ que favoreció al tercero, José Luis Ramón.
El peronismo, que siempre hace gala de su militancia, sufrió fenómenos raros en este comicio. La logística electoral falló, al punto que en mesas de votación de Godoy Cruz, faltaron fiscales de ese partido. Pasó lo mismo en Guaymallén y Las Heras, donde hubo casos extremos: algunos apoderados tuvieron que sacar plata de sus bolsillos para evitar que los fiscales abandonaran la custodia de los votos.
¿Se desmotivó el PJ o algún sector interno le sacó el cuerpo a la elección?
Y seguido, cabe hacerse otra pregunta: ¿Tendrán efecto los desajustes del comicio en el funcionamiento del PJ en la Legislatura y en el tratamiento de leyes como el Presupuesto?
No se sabe todavía. Pero por lo pronto, hay un indicio: quedó descartado un recambio de autoridades en el bloque justicialista de la Cámara de Diputados.
Entre las PASO y las generales, otro era el panorama. El kirchnerismo pretendía cobrarse con cargos su buena performance en las primarias. Entre ellos, la presidencia del bloque de diputados justicialistas.
Parecía cantado que el camporista Lucas Ilardo se convertiría en el nuevo conductor de los diputados justicialistas. Había quienes se ilusionaban con un cambio de perfil y anticipaban que Ilardo podía mostrar posturas más duras con el Gobierno que el jefe actual: Javier Cofano, un discípulo de Omar Felix.
Pero después de la derrota electoral, ese cambio fue a parar al freezer. Si es que se produce, ocurrirá mucho más adelante: cuando asuman los nuevos legisladores, en mayo del año que viene.
A este peronismo debilitado, Cornejo le puso enfrente ayer un presupuesto con algunas virtudes evidentes. El endeudamiento fue menor al esperado (unos 1900 millones de pesos, o sea, la mitad de lo que pidió para este año) y los fondos para obra pública se duplicaron.
Además el presupuesto tiene, por primera vez en los últimos años, superávit corriente: en los papeles, entrará más dinero que el que se pagará.
Ese superávit sería de unos 1000 millones de pesos. Al final del gobierno de Paco Pérez, era al revés: el déficit corriente rondaba el 7 por ciento e impedía pagar los sueldos de los empleados públicos.
Los peronistas dudan de los números que ofreció ayer el Gobierno y cuestionan el crecimiento de la deuda pública, que ya alcanza los 32.000 millones de pesos y tendrá que ser pagada por los sucesores de Cornejo. Pero debilitados, por otra elección perdida y por sus propios errores del pasado, puede dificultarse el rol de control que les cabe desempeñar.