La fiscal viajera será juzgada pocos días después de las elecciones
La definición del Jury a la fiscal viajera será el plato fuerte de la agenda política y judicial en la semana posterior a las elecciones.
En efecto, Anabel Orozco, fiscal de la Segunda Fiscalía Correccional, será juzgada apenas cuatro días después de los comicios, el jueves 26. No parece estar en duda la fecha, varias veces retrasada, aunque sí el resultado. El castigo máximo sería la destitución.
El juicio tendría que haberse realizado antes, pero una parte de la Corte se impuso para posponerlo, con el fin de evitar que el proceso se realizara en medio de la campaña electoral.
¿Razones? El ministro Julio Gómez fue el supremo que dio la cara y explicó que quería evitar que los legisladores "confundieran sus roles". Nunca se entendió bien esta explicación, aunque sí es cierto que el tribunal que juzgará a Orozco es mayoritariamente político: está compuesto por 14 legisladores y los 7 miembros de la Corte.
Una versión más comprensible fue la que señalaba que algunos ministros de la Corte no querían darle al gobernador Alfredo Cornejo durante la campaña un "triunfo político" con la destitución de Orozco.
La dilación fue muy criticada por quienes quieren la expulsión de la fiscal, debido a que incluso podría poner en riesgo el cumplimiento de los plazos del Jury. Pero la Corte (comandada por el ministro Gómez cuando se tomó la decisión) impuso su criterio.
En este sentido, la ley que le dio origen al Jury sostiene que un magistrado o funcionario acusado por mal cumplimiento de sus funciones debe ser juzgado entre los 10 y 30 días posteriores al cierre de la etapa de producción de prueba. Ese plazo habría vencido a fines de setiembre y por ello hay quienes temen que exista la posibilidad de anular el proceso.
Por otro lado, hay quienes especulan también con que podría debatirse en el Jury de la semana próxima la posibilidad de aplicarle a Orozco una sanción menor a la expulsión.
De ser así, la propuesta no vendría desde el frente político. Un legislador del radicalismo confirmó a este diario que ese partido, que tiene ocho votos, quiere a Orozco fuera de su cargo: "Estamos firmes en la exoneración", expresó.
Del otro lado, el justicialismo dio un anticipo similar: los seis legisladores del PJ también votarían a favor de la expulsión.
Si así ocurriera, la suerte de Orozco estaría echada: tendría 14 votos en contra, cuando con 11 alcanza para destituirla.
Sin embargo, desde la UCR expresaron que el jueves 26 tendrán "un baile de los grandes", debido a que esperan que el grupo de legisladores justicialistas se divida después de las elecciones. El peronismo, en principio, desmintió que vaya a producirse algún quiebre.
El Jury suspendió por unanimidad a Orozco en marzo y desde entonces cobra la mitad de su sueldo. Todos estuvieron de acuerdo en ese momento en que debía ser sometida a juicio, debido a que se fue de vacaciones a Brasil cuando estaba con parte de enferma.
Pero con el correr de las semanas, empezaron las dudas, dilaciones y rumores de que algunos miembros de la Corte intentarían salvarla. Cuando estalló el escándalo, la fiscal había pedido la jubilación, pero el gobernador no se la dio. La mentira cometida puede ser considerada menor, pero cualquier mentira, reconocen algunos magistrados, es un error imperdonable para un juez.
De Orozco nadie dice nada hoy, debido a la inminencia de las elecciones, y habrá que esperar a los primeros días de la semana que viene para saber si existirá una maniobra. Para algunos integrantes, será una experiencia novedosa, ya que nunca llegaron a esta instancia: el último juicio fue realizado en 2014, cuando el órgano destituyó al ex fiscal de Estado Joaquín de Rosas.
Por ahora, lo único que se sabe es que el juicio será muy corto. Tanto que podría finalizar el mismo jueves 26.