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Duhalde: "Hace 30 años hablé de la corrupción y no me escucharon"

El ex presidente conversó con MDZ Radio y aseguró que advirtió que la corrupción era la enfermedad que iba a enfrentar el país. Dijo que hoy no conoce a los líderes del PJ mendocino y ponderó a Bordón y Lafalla.
Foto: Telam
Foto: Telam

El ex presidente Eduardo Duhalde aseguró que hace década advirtió que la corrupción era la gran enfermedad que iba a enfrentar la Argentina, pero nadie lo escuchó.

En conversación con el programa Moros en la Costa de MDZ Radio, el ex mandatario habló de su gestión, de su gabinete y del peronismo mendocino. Dijo desconocer a los dirigentes actuales y ponderó a los antiguos líderes.

-Increíblemente está en reuniones políticas.

-Increíble sería que no esté en ellas. ¿Vio esos empresarios que están llenos de plata y siguen y siguen? Es porque ese es su proyecto de vida, yo igual con la política.

-Hemos visto muy activa a su mujer en este 2017

-Sí, la convocan permanentemente y ella está dispuesta a ir a la TV, no como yo, que no tengo ganas, salgo por radio y si me viene a ver algún canal adonde estoy yo sí lo atiendo, por supuesto.

-¿Qué le parece el nivel de discusión en la TV sobre temas públicos?

-La tele política y la política show van recorriendo el camino del escándalo casi de la nada y a no dejar nada en claro. Es típico de la época.

-Repasemos su relación con Roberto Lavagna, porque pasan los años y su figura cobra una dimensión más notable.

-Con Roberto nos vemos permanentemente, hace dos semanas vino con el equipo senior a verme. Tiene dos equipos, uno junior y otro senior. Yo aprendo de él. Cuando me preguntan sobre tema macroeconómicos yo explico que nunca me especialicé, que me llamen días después y lo consulto con Lavagna o (Jorge) Remes Lenicov.

-¿En qué momento convocó usted a Lavagna para que lo acompañe en el Ministerio de Economía cuando fue presidente?

-Más o menos en mayo, sabíamos de antemano que al tomar decisiones que eran necesarias, lo más posible era que nos tuviéramos que ir todos. Eso ya lo sabíamos en la campaña del 99. Remes Lenicov estudió dos años cómo salir de la convertibilidad, yo no llegué a ser presidente, pero su pensamiento era válido y lo aplicamos cuando asumí, ya con el apoyo de Alfonsín y del radicalismo. Pero ya sabiendo que el 70% de la gente quería seguir con la convertibilidad.

De todos modos, había un criterio equivocado de que la plata vale lo que el gobierno dice y no es así. Ya nadie que tuviera un dólar lo iba a cambiar por un peso.

A las dos personas que más atacaron en ese momento fue a Remes Lenicov y a De Mendiguren, entonces les tuve que pedir a ambos que renuncien para que eso nos diera aire. Entonces, en vista de buscar un ministro, pensé en Lavagna, lo consulté con Alfonsín y el dio su ok.

-Es increíble Lavagna. Se reunió con Macri en Olivos en diciembre, se reúne permanentemente con Massa y ahora me entero que también es un asiduo visitante suyo.

-Es un hombre al que respetamos todos y lo consultamos permanentemente. Lavagna es de los mejores candidatos que tiene el Justicialismo para las próximas elecciones.

-Usted está más cerca de la democracia cristiana que de cualquier movimiento latinoamericano, al estilo de Chávez.

-Desde ya, yo me hice muy amigo de Chávez. Porque a mi siendo presidente del Mercosur me encargaron construir la comunidad sudamericana de naciones y tenía una base en Brasil y otra en Caracas. Hugo era un hombre al que le gustaba debatir y discutir y lo permitía. El decía ser el Perón de fin de siglo.

Cada vez que iba a Caracas, todos los meses, íbamos a comer y el decía siempre eso. Yo le decía que era el Perón de la época de los gobiernos autoritarios.

-¿Cómo le gustaría que la historia lo recuerde?

-Yo siempre digo que goberné 21 años y jamás me senté frente a un juez de primera instancia sospechado de haber hecho algo más. Jamás tuve un escándalo de corrupción ni pelea con un colega de ustedes. Muchas veces el periodismo dice cosas que a mi no me gustan, cuando eso simplemente no me gusta y es opinable no digo nada, ahora cuando pasa algo como con el autor de "El Otro", le hago juicio y lo terminaron condenando por mentiroso.

Yo tengo una visión de anticipación que no tienen los dirigentes argentinos. Eso es porque aprendí y soy adicto a la prospectiva, si hacemos eso nos anticipamos y yo presento proyectos, no me quedo hablando.

En las próximas décadas el telón de fondo va de Argentina y del occidente será la corrupción, pero no me escuchan, como tampoco me escucharon con las adicciones, escribí un libro de eso hace 10 años. Recién ahora lo ven y se ocupan, mal.

La corrupción es como cualquier enfermedad, si uno la toma a tiempo tiende a resolverse. Hace 30 años hablé de la corrupción y no me escucharon.

-Habla de corrupción y pienso en Daniel Scioli y su paso por la provincia de Buenos Aires.

-Siempre he considerado a Daniel un pusilánime y un pacifista, que siempre busca la concordia. Pero yo, francamente, así como tenía información del gobierno nacional, en el caso de la provincia nunca tuve esta información.

-¿Qué opina del peronismo mendocino?

-Tuvo una etapa buena, con Bordón y Lafalla, pero después fue decayendo y ya no conozco a los nuevos.

-Usted dijo que estábamos condenados al éxito en su asunción como presidente.

No tenga dudas de eso. Los países como nosotros. Colombia, México, Brasil, por las características de la estructura de país, seguramente serán exitosos. América a partir del 20 va a tener un muro, pero no será para México, sino para toda América, estoy hablando de Trump, del logo.

Entonces tenemos que juntarnos. No tengan dudas de que estamos condenados al éxito, quizás no lo veamos nosotros, pero así será.