ver más

Nadie manda en el peronismo mendocino

La falta de liderazgo en el principal partido opositor generó la ida de un diputado a un bloque propio. Nadie más se marchará por ahora de las bancadas del PJ, pero todos necesitan un nuevo esquema de autoridades, para evitar nuevas sangrías.

El peronismo mendocino vive un estado anárquico sólo equivalente a la enorme falta de liderazgo que sufre.

A tres meses de la renovación de autoridades provinciales, que siguen siendo algunos de los dirigentes que el año pasado lo llevaron al rotundo fracaso electoral, nadie sabe quién va a tomar el timón en el principal partido opositor.

Todo es posible: que a fin de año haya internas, que se haga un acuerdo entre los candidatos a la presidencia (Adolfo Bermejo, Omar Félix y Patricia Fadel, por ahora) o que alguien acepte asumir el control transitoriamente, hasta el año que viene.

En medio de ese desmadre, muchos peronistas locales se sienten en libertad de acción. Es por eso que ayer, livianamente, el diputado Gustavo Majstruk tomó la decisión de formar un bloque propio.

Si fuera el síntoma de un quiebre profundo, otros legisladores se habrían ido con él. Pero no pasó eso. Lo de Majstruk, en cambio, fue la señal más clara de que en el peronismo no manda nadie.

A Majstruk le resultó fácil resolver libremente su separación porque es de General Alvear, departamento que hoy es gobernado por el radicalismo. Distinto hubiera sido si su intendente fuera peronista.

Los jefes comunales del PJ ejercen presión sobre sus legisladores en tanto y en cuanto la reciben del gobernador Alfredo Cornejo, que los llama ante cada votación complicada y explota como ganancia propia las divisiones ajenas.

La respuesta a Cornejo de los intendentes más influyentes siempre es sí, porque ellos no quieren tener problemas de caja. No es una estrategia política respaldarlo, es un recaudo, o una necesidad.

Tampoco tuvo que detenerse Majstruk, antes de irse del bloque, a dar explicaciones en su sector, los azules, donde también imperan el desgobierno y las divisiones.

Desde que murió Juan Carlos Mazzón, nadie tiene el control de la tradicional línea peronista. Hasta los intendentes azules están distanciados entre sí: Giménez y Alejandro Bermejo por un lado, Roberto Righi y Martín Aveiro por el otro.

Otro ejemplo de las divisiones de los azules: Aveiro fue puesto como intendente de Tunuyán por Fadel, la jefa del bloque de senadores justicialistas. Pero entre ellos, el vínculo también se ha roto.

¿Qué tenía que perder Majstruk con su salida del bloque, entonces? Nada. Por el contrario, ha logrado figuración al tomar esa decisión y puede presumir de actuar por sus convicciones, solamente.

Era casi un desconocido, pero ahora vive sus cinco minutos de fama y está libre de ataduras para ejercer una oposición firme a Cornejo, como promete hacer, contra el tarifazo, los despidos y los problemas de la producción agrícola.

Gustavo Arenas podría ser el equivalente de Majstruk en el Senado. Solitario y crítico, embiste todo el tiempo contra los gobiernos provincial y nacional por el tarifazo del gas y con eso hace la diferencia. Pero no se irá del bloque que integra.

Anoche, ante la consulta de MDZ, Arenas afirmó que ya casi no asiste a las reuniones de bloque del PJ porque no está de acuerdo en "alinearse con Cornejo", Pero cuando se le preguntó si protagonizará un quiebre, como Majstruk, la respuesta fue menos certera: "No se ha evaluado en mi sector".

Probablemente tampoco esté tan convencido de quedarse en el bloque del PJ Lucas Ilardo, el diputado kirchnerista. Sin embargo, ayer, como Arenas, Ilardo dijo a sus compañeros que seguirá en la bancada.

Los que han preferido seguir siendo orgánicos calculan sus beneficios personales (el sello peronista quizás sea lo que mejor ayude a Jorge Tanús para convertirse en diputado nacional el año que viene) o sostienen que la oposición dura no ayudará a la reconstrucción partidaria.

Puede ser el caso de Javier Cófano, el presidente del bloque de diputados del PJ, quien afirma que "el diálogo es lo mejor para Mendoza este año".

Cófano, hay que decirlo, es uno de los discípulos de los hermanos Félix. Y Emir Félix, el intendente de San Rafael, uno de esos jefes comunales que reciben a cada rato el llamado contundente de Cornejo para que sus muchachos aflojen con el ejercicio de la oposición.

Sin embargo, sean orgánicos o no, todos quieren que el partido encuentre un conductor rápido. No se puede seguir mucho más así, con cada cual tomando decisiones según la conveniencia propia o la de su intendente.

El calendario partidario los apremia a todos: el 10 de diciembre vence el mandato de los jefes actuales y antes, el 6 de noviembre, hay que ir a internas si no hay un acuerdo entre los candidatos.

Hay temor a que se decida una prórroga, lo cual podría profundizar la sangría y multiplicar las reacciones individuales, al estilo Majstruk, en el peronismo.

Este legislador joven se despidió ayer de sus compañeros con una frase casi divertida. "Me salgo para que charlen tranquilos, pero no me abandoneeen (sic)", escribió en el grupo de Whatsapp que comparten los diputados justicialistas.

Irse fue como un juego. Majstruk afirmó después a este diario que "como tuve fecha de salida, puedo tener fecha de entrada".

Demostró así que su rebeldía podría ser transitoria. Aunque eso dependerá de que alguien lo dirija y ese liderazgo por ahora no aparece en el peronismo.