Cooperativas toman distancia de la Tupac Amaru
Durante los últimos años, la Tupac Amaru recibió un trato privilegiado a la hora conseguir fondos para programas de viviendas sociales. Por este motivo, muchas cooperativas optaron por cobijarse bajo el ala de la agrupación liderada a nivel nacional por Milagro Sala, consiguiendo así recursos para levantar barrios. Sin embargo, desde que asumió la gestión de Mauricio Macri se terminó ese trato especial y varias asociaciones vecinales han comenzado a distanciarse de los "tupamaros". "No hay cooperativas que se separen. Están dentro de la organización, pero tienen autonomía y personería jurídica propia", dijo, sin embargo, Nélida Rojas, referente de la Tupac en Mendoza.
Un ejemplo de esta situación se dio en la localidad lujanina de Ugarteche, donde algunas de las cooperativas que trabajaban con la Tupac Amaru han decidido despegarse. Se debe a que aún no han logrado terminar con la primera etapa de viviendas y aún quedan varias más por realizar.
"Gran parte de los problemas de la Tupac nacen de falencias del programa. Se hacía un aporte muy importante al principio, cuando les daban un anticipo para que llegaran a un avance del 40%. Luego les daban para el otro 40% y cuando llegaban al 80% les cancelaba el 100%. No había un método de certificación más periódico o cercano en el tiempo para advertir falencias de obras", explicaron desde el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV).
En este sentido, fueron tres los factores que decantaron en los problemas que hoy atraviesa tanto al Tupac Amaru como casi todas las cooperativas de viviendas. Primero, que los programas estaban direccionados a agrupaciones "amigas" del Ejecutivo, como era el caso de la Tupac. Segundo, que no había un control estricto del estudio de suelo o la factibilidad de los servicios, lo cual hizo que muchos barrios quedaran sin urbanizar.
Y tercero, que producto de la metodología del programa no había un seguimiento estricto de los desembolsos y cuando se demoraban las obras eran afectadas por el crecimiento de la inflación.
Según manifestaron desde el IPV, este no fue un problema que afecto exclusivamente a la Tupac Amaru, sino a las cooperativas en general. Ahora, el objetivo del gobierno es terminar las obras que ya fueron comenzadas y que por distintos motivos no pudieron concretarse. "En muchos casos la provincia va a tener que hacerse cargo, porque tener casas a medias no le sirve a ninguno", destacaron.

El inconveniente se presenta de cara al futuro y en la Tupac Amaru admiten que no hay certidumbre acerca del rumbo que tomarán los antiguos programas de viviendas sociales. "En el Gobierno anterior las cosas eran más rápidas y los recursos llegaban. Ahora ni nosotros ni el IPV sabemos como continuaremos", confesó Nélida Rojas a MDZ. Además, advirtió que es importante que hay definiciones más allá de si las cooperativas siguen o no con la Tupac.
Por otro lado, negó que hayan existido direccionamientos ni privilegios por parte del kirchnerismo y subrayó que el motivo por el cual se arrimaban otras agrupaciones vecinales era por la capacidad de gestión de la Tupac Amaru en distintos puntos del país. Sin embargo, en muchos casos como contrapartida se les solicitaba su presencia en actos, protestas o reclamos en los que participaba la organización.
La referente social volvió a referirse a la situación de la líder del movimiento, Milagro Sala, y sostuvo que su detención tiene un fin político. "Queremos salir adelante más allá de las cosas que hagan los políticos. Ellos están sentados en sus escritorios con sus asesores y sus abogados mientras nosotros estamos en el territorio con las familias que no tienen donde vivir y duermen dentro de un auto. Esa es la realidad nuestra y lo que tenemos que solucionar", concluyó.
En cuanto a la urbanización de los barrios que se han construido, advirtió que corría por parte del municipio y se mostró ilusionada que el Programa Mejoramiento de Barrios (Promeba) sirva para que la misma se concrete.

