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Otra vez habrá poca inversión en obras

Hacienda está definiendo la pauta de gastos para el año próximo y la inversión en infraestructura apenas sería $1.000 millones superior a lo pautado para este año. Que haya obra pública en Mendoza, dependerá de Mauricio Macri. El estadio de Paco quedaría otra vez postergado.

Será difícil que durante 2017 Alfredo Cornejo se aparte de su modesto eje de gobierno: solo se conforma con ser solo un optimizador del gasto público y acompañando el devenir económico nacional como pueda, para intentar aplicar alguna disminución gradual en la presión impositiva para mejorar así la situación de algunos sectores de la provincia.

Bajo estos parámetros se está estructurando el proyecto de ley de Presupuesto para el año próximo que en semanas ingresara a la Legislatura, que resignará fuerte la inversión local en obra pública.

El ministro de Producción, Enrique Vaquié, fue quien ventiló que habrá rebajas de impuestos.

Aunque el anuncio suena más importante de lo que en realidad podría llegar a ocurrir. El proyecto de Ley Impositiva que está en diseño incluye la rebaja de alícuotas en los Ingresos Brutos para algunos sectores de la producción fundamentalmente, aunque también alcanzaría al turismo que viene reclamando desde hace cuatro años por el impacto que tuvo la suba aplicada en este tributo por Pérez al poco tiempo de asumir.

El plan de Cornejo aquí está claro desde hace tiempo. La conducción de la ATM entiende que los aumentos de impuestos no siempre llevan a un incremento de la recaudación y que así se notó en las subas fuertes que impusieron Jaque en su oportunidad y el propio paco dos veces.

Lo que habrá el próximo año

No habrá caso: otro año más los recursos provinciales para equipamiento y para infraestructura será acotado, como viene ocurriendo desde las últimas administraciones justicialistas y durante el primer año de Cornejo también.

Fue el propio mandatario quien adelantó que, en su plan de gobierno cercano, la obra pública se llevará solo el 3% del gasto.

La caída no se detiene. En 2007 el 14% del Presupuesto se destinó a obra pública; en 2011 ese porcentaje bajó al 12% y en 2015 cayó hasta el 5%. Durante las sucesivas gestiones de Celso Jaque y de Francisco Pérez se notó una constante, además. Ambos subejecutaron partidas de obras para destinarlas al gasto corriente.

Cornejo, en su primer año, no fue la excepción. De los escasísimos $400 millones que durante 2016 quedaron disponibles para hacer caminos o arreglar escuelas, por ejemplo, recién a partir del segundo semestre comenzaron a gotearse para ese fin.

El incremento presupuestario provincial para obras entre este año y el próximo apenas podría superar los $1.000 millones y Cornejo dependerá de Mauricio Macri para hacer obra pública.

Se estima que de un total de $12.000 millones que la provincia destinará para ese fin, unos $ 7.500 millones bajarán desde la Nación a través de lo que ya está incluido en el Presupuesto nacional 2017 que ya se discute en el Congreso.

Pendientes de eso, fue que la semana que pasó se produjo una fuerte discusión entre legisladores de Cambiemos en donde los mendocinos plantearon la inclusión de un proyecto aplazado por el presidente como es el financiamiento de la doble vía a San Juan que no comenzará a construirse, tal como está planteado, hasta 2018.

Un proyecto, sin embargo, apareció entre las planillas nacionales que casi nadie había tenido en cuenta. Macri financiará, a partir del segundo semestre de 2017, obras vitales para el corredor andino que serán licitadas justo en los meses de campaña electoral.

El paquete incluye desde la construcción de una tercera vía en la ruta 7 a Potrerillos, hasta el diseño de una variante en Uspallata para evitar el tránsito de camiones por el centro de la villa, hasta el rediseño de la siempre peligrosa curva de la Soberanía, en la alta montaña.

A partir del lunes se comenzará a definir qué plan de obras ejecutará Cornejo con los recursos que le apruebe la Legislatura. No habrá que esperar demasiado.

En principio, salvo que el gobernador decida dar un golpe de efecto, la prioridad la tendrán los arreglos en las escuelas y las obras de infaestructura básica como aguas y cloacas. Habrá recursos para algunas obras viales y para viviendas, aunque en estos dos puntos dependeremos del gobierno nacional en su mayoría.

Nadie en el ministerio de Hacienda todavía preguntó cuánto dinero falta para terminar el estadio cubierto de Pérez, que por ahora seguirá mostrando toda su triste imagen de elefante blanco desde el parque.