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El gesto de Aranguren que no llega

El gobierno de Alfredo Cornejo lo intentó, pero hasta aquí no logró que en el nuevo cuadro tarifario del gas la provincia tenga el mismo trato que la Patagonia. El impacto de la suba será aquí muy superior al 203% promedio anunciado para el resto del país.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

El gobierno de Alfredo Cornejo lo intentó, pero hasta aquí no logró que en el nuevo cuadro tarifario del gas la provincia tenga el mismo trato que la Patagonia. El impacto de la suba será aquí muy superior al 203% promedio anunciado para el resto del país.

En los papeles, el gobierno de Alfredo Cornejo albergaba una mínima expectativa de que el ministro de Energía, Juan José Aranguren, terminara modificando el cuadro tarifario para los nuevos incrementos en el gas, para que en Mendoza el golpe no fuera tan fuerte.

Pero tras la primera jornada de audiencia pública por este tema quedó en claro que esto no será así.

Si la Nación no accede al pedido de la provincia, la suba del gas será sustancialmente superior al 203% promedio anunciado por Aranguren y llegará aquí a niveles superiores al 300%, según estimaciones oficiales.

Esto, como consecuencia de que la tarifa de gas fue pisada durante años menos dos años producto de medidas judiciales y el piso desde el que partirá el aumento será más bajo que en el resto del país.

El gobierno armó un plan de varias facetas para la promocionada audiencia pública del viernes , aunque con distintos niveles de éxito.

Por un lado trató de acordar con todos los participantes mendocinos en la misma (organizaciones de defensa del consumidor y dirigentes políticos) que el reclamo sea el mismo. Por lo que se escuchó hasta ayer, la jugada fue efectiva.

Ahora bien. Por el momento falló en la parte medular de ese plan que fue negociar personalmente con Aranguren un incremento gradual y una quita de subsidios similar al que el propio ministro de Energía diseñó para la Patagonia.

Fue el Secretario de Servicios Públicos, Sergio Marinelli, quien se lo reclamó a Aranguren en un aparte del encuentro de la primera semana de setiembre entre el funcionario y los gobernadores.

El ministro se mostró comprensivo y se comprometió a dar una solución. Pero esas palabras no quedaron escritas en ningún papel.

Es más: independientemente de algunos gestos por lo bajo de los últimos días, Cornejo sabe que la intención de la Nación es no modificar el cuadro tarifario que ya está establecido más allá de todo o que están solicitando (sobre todo por las provincias) en la audiencia pública.

Queda ahora, como última instancia, la nueva audiencia pública que se hará en octubre.

Y los argumentos ahora serán científicos para intentar torcer el rumbo de lo que ya parece definido. En otra avanzada política sobre el mismo Aranguren, Mendoza intentará demostrar con estudios provinciales y nacionales que sus isotermas no se corresponden con las que están fijadas en el cuadro tarifario que se pretende aplicar.

Si la jugada no resulta, el aumento del gas será, en nuestras boletas, distinto al del resto del país indefectiblemente. Y para peor.

Vale y las obras nacionales

Mientras espera el gesto de Aranguren que impactará en el bolsillo de los consumidores de gas, Cornejo recibió una señal por parte de Macri que fue celebrada en Casa de Gobierno.

Tras años de filtreos y promesas incumplidas, el gobierno nacional financiará finalmente la presa Portezuelo del Viento al incluir en el proyecto de Presupuesto 2017 una suma suficiente ($2.000 millones) como para dar el año próximo a la obra que tiene un costo aproximado de U$S 700 millones.

Portezuelo no será un proyecto que luzca. Metido en el medio de la montaña en el Sur provincial, difícilmente su impacto social será como el que produjo en su momento el dique Potrerillos. Sn embargo su importancia es enorme.

Hacer esa presa es como si se hicieran cuatro diques Potrerillos y la capacidad de generación hidroeléctrica sería un 60% superior al dique inaugurado en 2002.

Proyectada para que incremente en 60.000 hectáreas la superficie cultivable de San Rafael, de General Alvear y de Malargüe, generaría una energía equivalente al 25% de lo que hoy se consume en todo Mendoza.

Con la confirmación de que habrá plata, el Gobierno se pondrá desde este lunes a apurar el expediente de licitación para que alguna novedad en ese sentido se genere en Buenos Aires antes de que termine el mes próximo.

Pero la ansiedad de Cornejo chocará con los planes políticos y comunicacionales del presidente: la Casa Rosada, como símbolo, apunta a hacer el anuncio de la licitación de Portezuelo del Viento el 10 e diciembre, al cumplir un año de gestión.

Pero la preocupación central por estos días no estuvo puesta en este tema, que ya parece encaminado.

El ministro de Producción, Enrique Vaquié, logró negociar con los brasileros de la empresa Vale que su retiro de Mendoza no sea catastrófico, tal como se preveía.

Con un falso anuncio hecho en febrero, la empresa le hizo pasar a Cornejo un verdadero papelón: el gobierno salió a decir que las actividades en la mina malargüina de sales de potasio se iba a reanudar en seis meses. Cosa que no ocurrió.

Vale ya tenía decido irse. Y lo que se logró ahora fue una salida negociada. La compañía tiene ocho meses para armar un rediseño del proyecto y con ese diseño en la mano saldrá a buscar un comprador.

La provincia pondrá un veedor para monitorear esa operatoria, pero no existen garantías hoy de que Vale encontrará un inversor de al menos U$S 1.500 en los dos años de plazo que tiene para hacerlo.

Antes de firmar el acuerdo con los brasileros se exploró una alternativa: que la provincia se hiciera cargo ya del yacimiento abandonado en 2012.

Pero la cuenta no cerró. Como está, Vale tiene un costo operativo de U$S15 millones anuales imposibles de afrontar en la actualidad.

Con respecto a las obras nacionales, además de Portezuelo, al menos dos aspectos le faltan determinar a la provincia en la ley de Presupuesto.

Si bien en el reparto general a Mendoza le corresponderán $3.500 millones (el 7% del total) todavía no se sabe cuánto recibirá para obras de infraestructura básica (cloacas, viviendas y agua potable) que son más necesarias aún que el anunciado financiamiento de $300 millones para aplicar, aquí, una réplica del sistema porteño de transporte conocido como Metrobus.

Pero hubo otro dato que causó sorpresa en la pauta nacional. A pesar de ser la primera obra anunciada por Macri en Mendoza ni bien asumió, los fondos destinados a la construcción de la doble vía a San Juan serás escasos el año que viene. Lo mismo, con otra iniciativa que había sido acordada con la Nación, como es la variante del tránsito en la ruta 7 que está diseñada por Palmira.

Obtener más recursos para estas dos obras será, seguramente, parte del trabajo de los legisladores nacionales por Mendoza en la discusión que comenzará en días en la Cámara de Diputados de la Nación.