Presenta:

Amplían el poder de los fiscales para encerrar a sospechosos

El Procurador Alejandro Gullé cambió los criterios para mantener la prisión preventiva y frenar excarcelaciones. Se aplica en delitos consumados y, sobre todo, en grado de tentativa.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Los fiscales tendrán más potestad para detener a quienes consideran sospechosos y a los acusados de delitos "en grado de tentativa". Es decir, aquellas personas que intentaron delinquir, pero no llegaron a consumar el hecho. La intención, explican, es que los fiscales tengan mayor poder para decidir mantener a un sospechoso y con esa herramienta en la mano pasa a tener mucha importancia el propio criterio de cada magistrado. "Estaban muy limitados. Ahora depende de su responsabilidad y criterio", aseguran en Tribunales.

El procurador Alejandro Gullé trasladó el criterio que usaba en su anterior trabajo como camarista y lo amplió a todos los fiscales de la Provincia, a través de la resolución 419. Aunque se trata de un tecnicismo fino, en concreto habrá más rigor en las detenciones. Gullé cambió de cuajo el criterio establecido por el procurador anterior, Rodolfo González, que era más laxo. Por un lado adecuó el protocolo a la "Ley Cornejo", que modificó las modificaciones del Código Procesal Penal en cuanto a las prisiones preventivas.

Por eso por un lado ordena que corresponde la prisión preventiva a todos los acusados cuya potencial condena (en caso de ser culpable) no le corresponda la prisión condicional, al igual que en casos de reiterancia o reincidencia. Pero también deja librado al criterio del fiscal las detenciones y prisiones preventivas en los casos que considere necesario para beneficio de la investigación o cuando la "libertad del sospechoso sea inconveniente para la seguridad de la víctima o testigos, o exista riesgo de que no se someterá al proceso". En ese sentido, por ejemplo, se podrá mantener encerrado a acusados de delitos que tengan condena baja, pero que consideren riesgosos como ocurre en algunos casos de violencia de género.

El cambio más importante tiene que ver con los delitos en grado de tentativa. Allí Gullé cambia radicalmente el criterio y permite que haya más detenciones y menos excarcelaciones. Esto se de porque se amplía el criterio para determinar esas medidas. La ley indica que los delitos en grado de tentativa tienen una condena de entre un tercio y la mitad de la condena. Pero no está claro cuál es la escala y, aunque es un tema técnico, influye fuertemente para determinar o no la libertad de un acusado. El criterio ahora es que en los delitos en grado de tentativa se tomará como base de la condena "desde un tercio y hasta la mitad del máximo" por lo que los fiscales podrán dictar prisión preventiva y frenar excarcelaciones en más casos. "Es el mismo criterio de la Corte. Ahora con este criterio los fiscales tienen un abanico de posibilidades más amplio para pronunciarse sobre la viabilidad o no de una condena condicional. Ahora tienen el respaldo de la resolución", explican en Tribunales. También aseguran que buscan evitar "chicanas" judiciales debido a los criterios distintos que había entre el Procurador y la Corte.

"Simplemente se amplían las posibilidades de elección de los fiscales porque hay delitos que si se adopta la postura contraria, no procedería dar condicional y hay situaciones que hay que atender. Por ejemplo, si una persona que le dispara cuatro veces a otro puede quedar en libertad porque el mínimo se lo permitiría. Tienen que tener responsabilidad", explican. Así, los los fiscales tienen más facultades. Pero, apuntan desde Tribunales. "tienen que hacer jugar su responsabilidad y criterio" para usar la herramienta.