Cornejo ante las internas: "es la gestión, estúpidos"
Alguien que no conozca el proceso que hizo Alfredo Cornejo desde el 2007 a la fecha se puede sorprender: esquiva hablar de elecciones, de estrategias electorales y, sobre todo, de las internas en su partido y el frente electoral que lo llevó al poder. No; no tiene nada que ver con que haya dejado de interesarle; más bien todo lo contrario. Pero sí tiene claro que la gente no vota la estrategia, sino la gestión. Por eso Cornejo usa una muletilla para tratar de aclarar el tema: "Es la gestión, estúpidos". Lo dijo hace un mes en una charla informal. La gestión es el objetivo y los estúpidos, en este caso, serían quienes buscan hacerle frente con internas.
Lo aprendió cuando casi a disgusto fue intendente de Godoy Cruz por primera vez y lo entiende ahora. Lo dice también para marcar la cancha en un proceso que comienza a producirse dentro de la UCR y también en los partidos aliados: los posicionamientos de cara a las elecciones del año que viene, que tendrán a Cornejo como "decisor natural"; rol que algunos intentan limitarle.
A pesar de todo, Cornejo se tiene fe. Cree que si logra sostener la provincia y marcar algunos hitos de gestión, el oficialismo puede ganar las elecciones del año que viene con un margen incluso mejor que el del 2015 y así lograr mantener las mayorías legislativas durante toda su gestión, algo que ningún gobernador tuvo. Para ello también lo ayuda los problemas que tiene la oposición para construir una alternativa. Y lo puede complicar la situación nacional, puesto que el año que viene las elecciones serán simultáneas. Igual, como se dijo, Cornejo se tiene fe.
Claro, antes comienzan a asomar las primeras rispideces. Esta semana en la Cámara de Diputados algunos de los aliados y legisladores propios marcarán su desacuerdo con decisiones del gobierno y pondrán en aprietos al Gobierno para aprobar la modificación del Convenio Colectivo del Casino. Por ahora apenas se animan a mostrarle las uñas algunos aliados, pero igual en el oficialismo toman nota de las internas.
Para Cornejo mantener el poder el control político es fundamental. Tanto hacia adentro como hacia afuera de su gobierno. Sus principales asesores tratan de aclarar que Cornejo quiere reconstruir la autoridad del cargo, pero no "tiene nada que ver con el autoritarismo o con concentrar poder", sino con la intención de equilibrar fuerzas con otros actores sociales. "Durante décadas han tenido más peso otros poderes y el Gobernador ha sido dejado de lado. La intención de Cornejo es devolverle a la política su rol. Buscamos que haya un gran pacto político", aseguran. Y muestran como ejemplo las acciones llevadas adelante para hacer cumplir contratos y normas. En lo discursivo desde el oficialismo aseguran que quieren consensuar cambios con las otras fuerzas políticas. En lo práctico; no hay interlocutores. Los intendentes del PJ han sido buenos aliados temporales por temas puntuales. Lo mismo que algunos legisladores. Resultado de esos pequeños acuerdos fueron las votaciones de leyes que tuvieron amplio consenso. Pues Cornejo quiere ir más allá y aunque no lo va a reconocer hasta dentro de varios meses, el plan incluye, por ejemplo, la reforma de la Constitución para el año que viene. Primero iba a ser una enmienda, pero si encara el proceso, sería para que haya cambios más amplios.
Aunque las encuestas "le dan bien", la obsesión de Cornejo es marcar cambios en la gestión. Y allí los números no son tan favorables; más teniendo en cuenta que no tiene en sus manos la forma más tangible de mostrar algo: las obras públicas. Por eso buena parte del foco está puesto en los servicios "cotidianos" que brinda el Estado; las "pequeñas" cosas que Cornejo mencionaba en sus primeros discursos. Para monitorear el resultado harán algo hasta ahora inédito: buscar la retroalimentación de los usuarios de esos servicios. La base de datos para ello está formada por el millón de llamadas que hay en los servicios 0800 del Estado; desde los turnos para el médico, hasta los reclamos y denuncias. La intención es devolver esa llamada para conocer el "nivel de satisfacción". Claro, antes quieren tener alguna plataforma más segura para que no sean todas pálidas y se termine transformando en la "línea de catarsis".