Por qué Cornejo festeja la renuncia de González
Con la renuncia de Rodolfo González como procurador de la Corte el Gobierno pierde un aliado, pero su salida es festejada. Es que si bien González era uno de los pocos funcionarios de alto rango de Tribunales que se había alineado con el Gobierno, ahora Cornejo deberá elegir a su reemplazante. Y se trata de un cargo clave para direccionar la política criminal, uno de los ejes de la estrategia para hacerle frente a la inseguridad. A nivel político también querrán hacerle frente al bloque encabezado por Omar Palermo, con quien el Gobernador ha declarado la guerra fría.
Por eso al Gobernador le interesa más tener injerencia sobre el Procurador que sobre algún ministro de la Suprema Corte. Para entender esa visión hay que saber que el Procurador tiene a su cargo a todos los fiscales de la provincia. Es decir los encargados de investigar los delitos; los primeros ojos del Poder Judicial sobre los hechos. Por eso se trata de un cargo que tiene mayor ejecutividad que un "Supremo".
Cornejo piensa en un Procurador con alto perfil: "Con un Procurador activo, el Ministro de Seguridad quedaría en segundo plano. Es él quien tiene que hacerse cargo de la lucha contra el delito, de comandar las investigaciones y recorrer los lugares", dijo informalmente Cornejo al ser consultado hace algunas semanas . Por eso el candidato habrá que buscarlo con ese tinte: muy probablemente provenga de los grupos que Cornejo mantuvo antes de llegar al poder, donde hay fiscales, camaristas y ex funcionarios del Ministerio de Seguridad.
Cornejo veía a González como un aliado, pero se ofuscaba por sus métodos "anticuados". "Es un hombre noble, que sabe mucho", repetía al ser consultado. Su tibia defensa buscaba apuntalarlo; pues el Procurador arrastraba un largo desgaste por las internas judiciales.
El Procurador también tiene a su cargo un ala cada vez más "invisible": las defensorías oficiales. Es decir todos los letrados que tienen a su cargo la defensa de quienes no tienen recursos para afrontar una patrocinio. Allí hay un foco claro: la política apunta a reforzar más el ala "acusatoria", es decir las fiscalías, y no tanto las defensorías.
Los cambios que vienen
El Gobierno propuso varios cambios en el funcionamiento del Poder Judicial y el trabajo de los fiscales -los subordinados de González- es el más cuestionado. La intención de Cornejo es modificar la forma de organización y apuntar a la especialización. Hoy, por ejemplo, las fiscalías están divididas geográficamente.
La reforma que propondrán es que la organización sea por temática del delito. Es decir, que haya fiscales especializados en cada delito: homicidios, robo de autos, delitos informáticos, corrupción, etc. "Los fiscales tienen que trabajar junto con los comisarios", repiten en el Ministerio de Seguridad. El juicio del que parten es que, a diferencia de lo que propone el Código Procesal, los fiscales se transformaron en "burócratas". Es decir que están en oficinas y no en la calle.