Montero explicó el superávit provincial y la falta de obras
La vicegobernadora Laura Montero difundió un informe detallado sobre la situación financiera de la provincia donde se mostraba que durante los primeros meses del año hubo superávit. Algunos de esos datos sorprendieron, pero desde el Gobierno aclararon que correspondían a los primeros 5 meses y se exceptuaban varios pagos posteriores que ajustaron las cuentas. Montero se refirió al informe y señaló que "se ha logrado administrar bien el gasto público, tomando las riendas de la situación".
El balance fiscal y de ejecución presupuestaria de los primeros 5 meses de la era Cornejo arrojó un superávit de $ 2.434 millones, y evidenció una importante desaceleración en gastos de personal y obra pública. Sin embargo la vicegobarnadora señaló que se trata de una previsión para los meses de mayor gasto, por lo que en los próximos informes se verán números mucho "más moderados".
La funcionaria advirtió que el número podría dar lugar a interpretaciones que no corresponden, ya que es normal que a mayo se vea una diferencia entre los ingresos y los egresos a favor de las cuentas públicas, ya que son anteriores al pago de los salarios con los aumentos acordados y a los aguinaldos. Además, es durante los meses iniciales cuando se cobran los impuestos automotor e inmobiliario. "Se ha tomado el control del gasto público, a diferencia de lo que pasaba normalmente con el gobierno de (Francisco) Pérez, cuando los egresos crecían un 10% encima de los ingresos y el déficit era un problema muy grave, ahora se ha logrado administrar bien el gasto público", aseguró la vicegobernadora.
Montero recordó que el año pasado hasta mayo también hubo un superávit, pero luego los gastos excedieron los ingresos. "Se ha ido previsionando todo lo que tenemos que pagar, la diferencia va a saltar en junio cuando el superávit va a quedar a un nivel cercano a los 600 millones, que es algo razonable dentro del presupuesto", señaló.
En junio el superávit va a quedar a un nivel cercano a los 600 millones.
"Se ha previsionado bien, considerando todo lo que tenemos que pagar, habiendo ingresado con una deuda consolidada de 18 mil millones que hoy está en 11 mil millones", insistió la vicegobernadora, y recordó que hubo que conseguir el dinero para el pago de sueldos durante los primeros meses del año ($1.400 millones necesarios para el pago de salarios), además de ordenar las cuentas para hacerle frente a 200 millones de deuda no registrada.
Obras en espera
Esta situación fue la que condicionó la ejecución de obra pública durante los primeros meses. También hubo que conseguir financiamiento para el pago a proveedores, entre los que se encuentran las empresas constructoras. Igualmente desde el Ministerio de Economía señalaron que mensualmente la cartera ha ejecutado cerca de 45 millones de pesos mensuales (desde abril) y, sólo en julio van gastados 47 millones de pesos.
En cuanto al informe, la vicegobernadora señaló que se trata de una política que busca "hacer más amigable la interpretación de los números del presupuesto de hacienda para el usuario", para "que la gente vaya teniendo confianza de que estamos haciendo las cosas como corresponden". Pese a los esfuerzos, consideró que las cuentas provinciales continúan desbalanceadas, ya que el 61% del Presupuesto se utiliza para gastos de personal y un 25% es para transferencias a los municipios. "Estamos muy complicados, pero seguimos pagando sueldos y deudas", apuntó.
Teníamos todas las chances de fracasar -por los 18 millones de deuda consolidada- sabíamos que nuestro presupuesto estaba comprometido, pero lo estamos cumpliendo", agregó Montero.
Montero avisoró un 2017 "con un poco más de margen" gracias al "esfuerzo que ha hecho la provincia". "Hoy la provincia tiene un 3% menos de participación nacional (por la merma en la coparticipación que se produjo luego de la suba del mínimo no imponible en Ganancias y la exención de IVA a los jubilados y beneficiarios de planes) que recursos propios, cuando antes siempre se dependió de la Nación", destacó antes de agregar que en la próxima cumbre de gobernadores se trabajará para discutir que el dinero de los programas nacionales llegue directamente a las provincias y que no sea un instrumento para elogiar a un modelo sino para que los fondos lleguen a donde realmente lo necesiten las provincias.