Presenta:

Reapareció "Pancho" García y pidió ser asesor del Ministerio de Gobierno

Es empleado de planta del Estado y, tras el fin del gobierno justicialista, estuvo seis meses de licencia. Esta semana habló con Alfredo Cornejo y el ministro Dalmiro Garay para pedir un cambio de área. En el Ejecutivo se evaluaba aceptarlo, pero al cierre de esta nota, la medida quedó en suspenso.
712151.jpg

Fue mano derecha de Francisco Pérez y estuvo fuera de la escena pública durante meses. Pero esta semana reapareció en la Casa de Gobierno: Francisco Pancho García, ex ministro secretario de Legal y Técnica de la Gobernación, se reunió con Alfredo Cornejo para solicitar un cambio de funciones en la estructura del Estado provincial.

García era empleado de planta mucho antes de que su amigo Paco lo convocara a la gestión, primero en el Ministerio de Infraestructura y luego en la Gobernación. Y volvió a esa condición en diciembre pasado, o más o menos: apenas colgó el traje de funcionario, se tomó todas juntas las licencias que había acumulado en los últimos años. 

Así fue que estuvo seis meses de vacaciones, pero, se sabe, ningún descanso laboral es para siempre.

Su encuentro con Cornejo de esta semana (breve, según se insistió desde la Gobernación) no tenía mucho sentido en términos políticos. Pancho García es paquista, un sector condenado al ostracismo. El gobernador, se sabe, sólo negocia cuestiones políticas con los intendentes justicialistas.

García ni siquiera se reunió durante todo este tiempo con sus antiguos compañeros de la gestión. Ellos sí siguen viéndose y nadie supo dar noticias sobre su destino en los últimos meses. Se notó incluso un quiebre entre el conjunto de los ex funcionarios y la persona que siempre fue un muro entre ellos y Pérez.

Pero resulta que el contacto de García con Cornejo no tenía que ver con cuestiones políticas, sino personales. 

Su función actual es de asesor letrado del Ministerio de Hacienda. Pero no quiere quedarse allí. De acuerdo con la información recabada, primero solicitó una adscripción en la Legislatura. Le negaron ese traspaso, pero se estudiará una opción: pidió integrar el equipo de abogados del Ministerio de Gobierno, que conduce Dalmiro Garay.

Desde el entorno de Cornejo dijeron que el encuentro entre el gobernador y quien fuera uno de sus mayores rivales peronistas fue poco más que "un saludo" y se extendió realmente con Garay, el primero que atendió al ex funcionario.

También se aclaró oficialmente que García integraría la asesoría letrada, pero no tendría ninguna función política en el Ministerio de Gobierno.

Su pase a la cartera política parecía un hecho hasta este viernes. "Lo pidió y no lo vimos mal, porque no quiere estar más en Hacienda", admitió una fuente oficial en ese sentido.

Al cierre de esta nota, no obstante, la decisión quedó en suspenso, y en el Poder Ejecutivo dijeron que la estudiarán la semana próxima.

Protagonista de los pases a planta

García Ibáñez tuvo un rol protagónico en la escandalosa seguidilla de pases a planta de funcionarios y amigos del poder que se produjo en el tramo final del gobierno de Paco Pérez.

Avaló cada uno de aquellos acomodos y defendió su legalidad. Consiguió estabilidad para varios empleados de su propia área y la polémica llegó al extremo cuando tomó estado público el pase a planta de una hija suya, Bárbara Antonella García Piedrafita, en el Ministerio de Salud.

Cornejo criticó hasta el hartazgo las designaciones irregulares, muchas de ellas realizadas a contramano de la ley de Responsabilidad Fiscal y a través de maniobras como la reserva de decretos. 

A poco de comenzar la gestión, dio de baja varios de esos pases a planta, entre ellos, el de la hija de Pancho García.

Sin embargo, en política, los enfrentamientos no son para siempre. "No es mal tipo, con él se podía charlar, pero no decidía", se dice por estos días en la Casa de Gobierno, a pesar de que se trata del hombre que firmaba y convalidaba todas las decisiones de Pérez.

"Yo vuelvo al cargo de toda mi vida", había anticipado García en agosto del año pasado, en el penúltimo capítulo de esta historia, es decir, cuando arreciaban las críticas radicales en su contra.

Según figura en su declaración jurada de bienes ante la Fiscalía de Estado, el cargo de toda la vida le prodigaba un sueldo de 15 mil pesos, como profesional clase 13 del Estado provincial. También dice aquella declaración que el ex funcionario cobra 20 mil pesos más como "abogado independiente".

En abril de este año, ante una duda sobre sus ingresos, MDZ realizó una presentación formal ante la Fiscalía de Estado. 

García explicó en aquella oportunidad que desempeñó un cargo de planta entre 1985 y 2008, y que tramitó la retención de ese puesto cuando Pérez lo convocó a uno de mayor jerarquía.

Su etapa como funcionario se extendió durante ocho años y al final de la gestión de Pérez, volvió al cargo original, por el cual recibe 20.000 pesos en bruto, según las constancias presentadas a la Fiscalía de Estado.

MDZ reclamó a Fiscalía de Estado "toda la información aportada" por García Ibáñez en virtud de la aplicación del decreto 1789/15, que ordenó a los funcionarios declarar sus patrimonios.

Sin embargo, la Fiscalía denegó el pedido. "Entiendo que no corresponde poner a disposición información reservada sin la debida justificación", señaló el dictamen firmado por el fiscal Fernando Simón y Mariano Made.