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Barañao le bajó el tono a la discusión con Paenza

El ministro de Ciencia y Teconlogía señaló que "me parece bien" la postura crítica del conductor ante el gobierno de Macri y explicó los motivos de su alejamiento con su amigo.

El ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, bajó el tono de su disputa pública con el matemático y conductor Adrián Paenza, al considerar que le "parece bien" que "asuma un papel crítico" a pesar de sus visiones contrapuestas con el gobierno de Mauricio Macri, y se esperanzó en "recuperar" la amistad que tenía con el simpatizante kirchnerista. Además reiteró que la administración macrista mantiene "el apoyo presupuestario" para la ciencia y propuso "metas más ambiciosas".

En una entrevista con el programa Uno nunca sabe, de MDZ Radio, Barañao tuvo un tono más condescendiente con Paenza: "Yo conozco a Adrián Paenza desde hace mucho tiempo, le tengo respeto, admiración por lo que ha hecho y un profundo afecto. Me parece que está bien que asuma un papel crítico, ya que él siempre ha defendido la Ciencia y Tecnología". 

"En este caso si él no coincide ideológicamente con el signo del gobierno, me parece muy bien que continúe en el programa de la TV Pública, porque es una herramienta fundamental para mostrar el qué hacer de los científicos", destacó el ministro, y añadió que "está fuera de discusión la contribución y el respeto que merece Adrián por la tarea realizada".

Si bien Barañao aseguró no sentirse un "traidor" ante su pase al gobierno de Macri, el funcionario piensa que Paenza sí lo cree luego de un episodio previo a su reasunción en el ministerio: "Tuvimos una charla donde me manifestó su posición de que no podía colaborar con un gobierno de un signo tan opuesto a lo que el consideraba adecuado. Yo no dije nada, porque en ese momento no tenía ninguna oferta; en el transcurso de los días apareció una oferta, la consulté con la ex presidenta, con mi equipo y la hice pública. El se sintió defraudado en lo personal, y lamento no haber podido explicar en su momento mis motivos",

"Yo creo que Adrián lo va a entender y vamos a recuperar la amistad que teníamos", sostuvo.

Por otro lado, Barañao explicó cuáles son los cambios que percibió en los estilos de gestión del gobierno kirchnerista al macrista: "De un gobierno a otro cambió el estilo de gestión. La anterior (administración kirchnerista) era más personalizada, uno le planteaba los temas a la presidenta (Cristina Fernández) y ella lo resolvía. Acá hay un trabajo más en equipo, con reuniones de gabinete donde todos opinamos de distintos temas, hay vice jefes, jefes de gabinete y reuniones periódicas con el presidente para mostrarle el avance de los proyectos. También hay más articulación con otros ministerios, interactuamos más con otras áreas, para que el conocimiento se transforme en bienes y servicios que llegan a la gente".

"Lo que no ha cambiado es el apoyo presupuestario y la incidencia que tiene la Ciencia y Tecnología para otros ministerios", destacó.

- ¿Siente la mirada de Paenza en la comunidad científica?

- Parte de la comunidad científica no está de acuerdo con este gobierno, como la población en general, lo cual es lógico en un sistema democrático y me parece muy bien que así sea. También hay un grupo minoritario que opina que yo no debería seguir (en el ministerio) porque habría que dejar que el sistema sufra las consecuencias de lo que consideran una política que no contempla el desarrollo científico tecnológico. Yo no coincido con eso, creo que ha constado mucho construir lo que hay y si uno puede colaborar para que eso continúe y se desarrolle, es bueno para el país. No creo que la posición de dejar una tierra arrasada sea conveniente ni para el sistema ni para la comunidad en general.

- ¿Hay una investigación científica macrista y otra kirchnerista?

- No, en el país hubo momentos distintos: en los gobiernos militares los científicos eran perseguidos, mientras que en el menemismo nos mandaban a lavar los platos, o sea hay un modelo que considera que ya no debe haber tecnología propia y que todo se compra. Yo creo que en los países donde se vive mejor y que tienen una supremacía a nivel global son aquellos que han apostado al conocimiento y que tienen Ciencia y Tecnología desarrollada a partir de sus necesidades y objetivos.

No hay desarrollo posible del país basándose exclusivamente en las tecnologías que existen y en la explotación de recursos naturales, porque el trabajo asociado a esas cosas va a ir desapareciendo como consecuencia de la mecanización. Entonces, es una cuestión de responsabilidad política pensar en qué van a trabajar las generaciones futuras, me refiero a los chicos que hoy están entrando a la primaria, y eso se sabe que requerirá una diversificación de la matriz productiva donde tienen que haber más empresas de tecnología que produzcan fármacos, circuitos electrónicos y arte, que es lo que las computadoras no van a hacer.

El Conicet fue rankeado número 92 sobre 2500 instituciones a nivel mundial, o sea que no estamos nada mal. En América Latina nos destacamos por realizar ciencia de muy alta calidad. Hemos tenido desarrollos inéditos como lanzar un satélite y construir reactores nucleares, tenemos una industria farmacéutica que importa medicamentos altamente sofisticados al mundo. Es una posición nada despreciable pero debemos seguir creciendo.