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El planteo fuerte a Macri

Alfredo Cornejo le pedirá a Mauricio Macri un plan de obras públicas para paliar los efectos de los ajustes, la recesión económica y los tarifazos. La relación con el presidente no es mala, pero han surgido rispideces.

A los gobernadores de Cambiemos les preocupa lo que viene en materia económica y creen insuficiente esa mezcla de compromiso con esperanza de Mauricio Macri de que, a partir del segundo semestre de este año, la crisis se comenzará revertir. Y quien más avizora esos nubarrones en el horizonte del arco oficialista es Alfredo Cornejo.

El mendocino es quien impulsa un planteo que el grupo de cinco mandatarios cercanos a la Casa Rosada, la bonaerense María Eugenia Vidal; el porteño Horacio Rodríguez Larreta; el correntino Ricardo Colombi y el jujeño Gerardo Morales, llevarán al presidente en un almuerzo pautado para el martes al mediodía en Olivos.

Cornejo pretende que el gobierno nacional aplique un shock de inversión en obra pública a partir del mes que viene en todo el país, para atacar las consecuencias de los ajustes y de los tarifazos y, sobre todo, el creciente aumento del desempleo producto de los despidos, tanto en el sector púbico como en el privado.

El pedido ya está hablado con los otros cuatro y con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. "Acá hace falta plata líquida ya. Para mayo, para junio. Y la construcción es el único motor que puede impulsar el empleo. Pero no hay otra salida que no sea la obra pública", fue lo que le dijo Cornejo al ministro nacional.

¿Hacia adónde deberían volcarse esas inversiones? Según el gobernador, está claro: fundamentalmente a la construcción de viviendas sociales y hacia obras de infraestructura básica, como gas y cloacas.

¿De dónde deberían salir los recursos? Para Cornejo también es evidente: de la emisión y de parte del endeudamiento que Argentina sale a tomar tras el arreglo con los holdouts.

Macri invitó a los gobernadores aliados a comer para analizar los cuatro meses de gestión. Y si bien la relación con el gobernador mendocino no está mal, algunas rispideces han surgido.

Algunas de ellas menores y superadas, como los chispazos que se generaron con el secretario de Transporte, Guillermo Dietrich, antes del jueves pasado por el cierre del aeropuerto.

Cornejo le recriminó a la Nación por haber convertido en una mala noticia, sobre todo para el sector turístico, una inversión de mil millones de pesos que además resultaba imprescindible.

Desde hace años que están encendidas las alertas de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) por el estado de la pista de aterrizaje de la aeroestación mendocina e incluso fueron varias las advertencias que se hicieron ante el exgobernador Francisco Pérez en tal sentido, que fueron desoídas.

La pista está resquebrajada en varias zonas producto de la antigüedad de su construcción y fueron al menos cuatro los aviones que sufrieron pinchaduras en sus neumáticos al momento de aterrizar, según la ANAC.

La obra había que hacerla, incluso, porque permitirá poner al aeropuerto de Mendoza como uno de los mejores del país y porque, entre otros beneficios, habilitará la llegada de líneas aéreas internacionales que bajarán los costos de los pasajes. Por ejemplo, la empresa Skype, que planea explotar el tramo entre nuestra provincia y Santiago de Chile y promete romper el monopolio de LAN con tarifas casi al mismo costo que el ómnibus.

En otro tema, tampoco se avanzó demasiado con el acuerdo entre Nación y las provincias por la devolución del 15% de ANSES. Allí la decisión del Estado mendocino está tomada: el mes que viene se accionará judicialmente para reclamar la devolución de las retenciones por este ítem y por el 19% de AFIP, que no llegan por los descuentos en la coparticipación.

Y el asunto más ríspido. Mientras Macri no interviene, el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, avanza en la continuidad de los impuestos al champagne, en tanto el reclamo de los sectores vitivinícolas no cesa.

El problema desencadenó un hecho positivo. Desde hace mucho tiempo que los legisladores nacionales por Mendoza no hacían causa común y, sobre todo los diputados, están detrás de la aprobación definitiva de la ley que ya tiene media sanción del Senado para liberar definitivamente a esta bebida de los impuestos.

Las razones del gobierno nacional para no acceder a una nueva prórroga de las exenciones son fiscales, de unos $450 millones anuales.

Pero el jefe de Gabinete, Marcos Peña, le agregó otro elemento insólito para impulsar su ratificación: el gobierno nacional cree que, eximiendo de impuestos al champán, le caerán encima los sectores que entiende que tal decisión fue tomada otra vez para favorecer a los ricos.

Mala de Peña: el 45% de los espumantes que ser venden en los supermercados argentinos cuestan $80 promedio, según datos al mes de febrero.


El estilo que no cambiará

Mientras prepara su incursión a Buenos Aires, Conejo termino de definir cuál será su plan de esta semana en las paritarias de Salud.

Existen tres propuestas para presentarles a médicos y enfermeros y la última incluye la implementación de un ítem que todavía no fue puesto sobre la mesa y que podría traer polémica. Pero ninguna de las tres ofertas de aumento salarial, incluye subas superiores al 25%.

Los gremios no se bajan de su reclamo de un 40% y los conflictos y los paros en los hospitales ya se divisan en el horizonte cercano. Es decir, se bien otra pelea.

Hasta aquí, el gobernador aplicó un método que no fue otro que la pelea permanente. Hacia adentro y hacia afuera de su Gobierno.

De algún lado viene esa forma de hacer política. Cornejo siempre despreció a Cristina Kirchner, pero en su interior siempre admiró a Néstor.

Entiende que no puede aplicar otra forma de liderazgo. En épocas de bonanza económica y de caja para el financiamiento de la política, los consensos son fáciles de encontrar. Pero sin plata, los tiempos de los acuerdos se acortan. Cornejo siempre miró así el ejercicio del poder. Y en el contexto que le toca, está aplicando su fórmula.

Tiene un punto a su favor Cornejo para justificar sus formas. Nadie quiere ceder en su reclamo ante un Estado fundido.

Y esto no solo abarca gremios estatales. Sino también a los empresarios.

Casi dos meses se demoró un acuerdo con las cámaras de la Construcción para el pago de $580 millones que les debían de los años 2014 y 2015. Y otro tanto llevó la rosca con los dueños de los micros. Los dos, pujaron fuerte para que la deuda se les cancelara en efectivo. Y no en bonos, como finalmente se firmó.

De su reflejo en Néstor, el gobernador mendocino deberá evitar la pasión por las cajas fuertes.

Todavía es una incógnita como este Gobierno resolverá sus relaciones con los factores de poder, sobre todo, vinculados a los negocios del petróleo y del juego en Mendoza.

Algunas luces positivas se han encendido en los últimos días. Ya estaría tomada la decisión de dar de baja la licitación del control online de las tragamonedas encarado por la gestión del Justicialismo y que tiene detrás a Alfredo Vila.

El no figuran en el negocio, pero hay una empresa que ya resultó adjudicada, SIELCOM, para hacer establecer un control estatal y paralelo de la recaudación de las tragamonedas y, aunque el sistema debería estar funcionando desde agosto, todavía no comienza.

SIELCOM tiene un representante cuyo nombre es Diego Corvalán y su perfil de Linkedín deja a las claras dónde estuvo: octubre de 2003 y agosto de 2009, 15 años y 11 meses, como el mismo escribió en la red social, trabajó en UNO medios SA.

Los ingresos de SIELCOM dejan a la luz cifras para dudar. El acuerdo les permite alzarse con el 1,35% más IVA de la recaudación neta de las tragamonedas, lo que representa en total ingresos por más de $20 millones anuales.

Y con una particularidad: los casinos privados, que ya tienen controles en línea propios, pagan por este servicio 0,30 centavos de dólar por cada máquina. El Estado, le paga a SIELCOM un dólar por hacer el mismo trabajo. Una estafa que Cornejo no estaría dispuesto a convalidar.

Pero habría más. En unos meses se conocerá la decisión del Estado de no renovar concesiones de sala de juego que hoy están en manos de Daniel Angelici, en Uspallata y de Cristóbal López, en el San Rafael.

Con el empresario vinculado al kichnerismo, se seguiría el mismo camino en sus negocios mendocinos vinculados al petróleo, con las áreas que tiene concesionadas, Rio Diamante, cuyo permiso de explotación caería por falta de inversión.

Pero la prueba de fuego será otra. El Gobierno deberá decidir qué hacer con la empresa Medanito, ex Chaneares Herrados, cuya concesión en 2010 y posterior venta en 2014  generó una imputación judicial para Paco Pérez.

Desde su virtual estado de prisión domiciliaria voluntaria, el exgobernador está convencido en su estrategia de defensa de que todo es gran pantalla para tapar el acceso de José Luis Manzano al control dela explotación del área.

Una empresa vinculada al socio de Daniel Vila es una de las operadoras de Medanito y si el Gobierno no hace caer la concesión, podría dejar abierta la puerta para que este aumente su participación en el negocio. La llave para que la teoría conspirativa de Paco se derrumbe, la tiene el gobernador en su mano.