¿Corre riesgo el rol de Parés en la Legislatura?
El lasherino Néstor Parés ha tenido un 2016 agitado al frente de Diputados. El elegido de Cornejo para presidir la Cámara Baja no tiene una tarea fácil desde lo político, por cuestiones propias de su rol y también por críticas a su conducción que causan más de un ruido al interior de la Unión Cívica Radical.
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La cuestión es que esas situaciones estarían afectando el ambiente al interior de su bloque, justo en medio del proceso para elegir a las autoridades de la Cámara que recibirán al gobernador el 1 de mayo en el inicio de las sesiones ordinarias. Un punto a su favor es que aún tiene la confianza de Cornejo.
Después del caso de nepotismo por el que fue cuestionado y las complicaciones que generaron Guillermo Pereyra (Frente Renovador) y Marcos Niven (Demócrata) para aprobar el decreto de aumento docente , trascendió la controversia que se generó a partir de un escrache en su contra realizado en el anexo de la Cámara.
Este episodio superó la paciencia de algunos colegas que no están de acuerdo con el accionar de Parés y dudan en apoyarlo para que siga al frente de la Cámara de Diputados después del 20 de abril, fecha en la cual deben elegirse las autoridades para el inicio del período sesiones ordinarias.
Aunque están molestos, la palabra final la tiene Alfredo Cornejo, quien- por ahora- sigue "bancando" al lasherino, principalmente porque no encuentra nadie con un perfil adecuado para defender sus intereses en la Legislatura.
Consultado por el tema, Parés aseguró que la situación al interior del bloque es normal y que hace algunos días, junto a César Biffi (presidente del bloque Radical en Diputados), se reunió con Guillermo Pereyra, Marcos Niven y Pablo Priore (PRO), aliados de los radicales en Cambia Mendoza, para tratar el tema de la elección y todos le manifestaron su apoyo.
La oposición mueve sus fichas
Como la molestia se hace evidente en las conversaciones de pasillo (porque nadie quiere ir públicamente contra el elegido del gobernador), en la oposición aprovechan para agitar más las aguas de la interna radical, avivando a los descontentos para que vayan contra las posibles instrucciones de Cornejo.
“Junten cuatro y al que elijan de presidente nosotros lo apoyamos”, le dicen los peronistas a los diputados radicales en las conversaciones de pasillo, calculando que con sus 21 representantes más cuatro radicales “discolos” pueden poner a otro presidente en Diputados, que no sea cornejista. Aunque algunos lo piensan, no hay ninguno que haya dado un paso para acordar.
En el radicalismo existe un acuerdo tácito para acompañar, por lo menos un año, las iniciativas del gobernador en la Casa de las Leyes, eso más allá de cualquier interna, una situación que -al parecer- nadie rompería.
Por su parte, Parés aseguró que conoce de esa intención en la oposición y consideró que es algo poco ético y que no corresponde, porque tradicionalmente el partido gobernante preside la cámara.
La cuestión de fondo es que, a pesar de que se dejó atrás el incidente con la reincorporación al trabajo de los supuestos "escrachadores", la situación fue para muchos la gota que colmó el vaso y no quieren que sea el lasherino el que dirija la Cámara, especialmente porque consideran que se deja influenciar demasiado por su pareja.
Por ahora Parés no tendría problemas para seguir como presidente, pero sólo porque Cornejo lo mantendría y, porque ningún legislador se manifestó a favor de salirse de la "bajada de línea".
Las aguas no están tranquilas en Diputados, justo en el momento en que el gobernador necesita más que nunca certezas, en caso que nuevamente tenga que recurrir a la Legislatura si no lograr acuerdos paritarios en la mesa de negociación.

