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Bianchinelli: "Ahora los casinos pueden facturar sin control"

Criticó la decisión oficial de dar de baja el contrato con una empresa que estaba desarrollando el control on line de las máquinas tragamonedas por una comisión de dos millones de pesos por mes. El actual legislador defendió el contrato., aunque expresó con agobio: "Si me multan del Tribunal de Cuentas pagaré, pero del Casino no quiero hablar más".
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

El peronismo ensayó una crítica contra el gobierno de Alfredo Cornejo, que avanza por primera vez hacia una intervención concreta en el negocio del juego en la provincia.

En los próximos días se dará a conocer la baja del contrato con una empresa llamada Sielcom, que tenía a cargo desde el año pasado un sistema de control on line de las máquinas tragamonedas de todos los casinos de Mendoza por una recaudación mensual que se calculaba en el orden de los dos millones de pesos cuando funcionara a pleno.

Según las autoridades del Instituto de Juegos, esa contratación es innecesaria porque cada máquina tragamonedas tiene un software "encriptado e inviolable" que brinda al Estado información en red, completa y gratuita, a la que se puede acceder sencillamente con una clave de usuario.

Por ello, el criterio oficial es que el negocio para Sielcom representa un "control paralelo" que se suma al reporte que las propias tragamonedas dan gratis. Y hay más: también está el "control físico" de los inspectores del Instituto y la información que aportan las cámaras de video de los casinos.

Sin embargo, para el ex presidente del Instituto de Juegos y Casinos, Carlos Bianchinelli, esa medida "es un error" que le hará perder el control unificado de la recaudación del juego a través de las máquinas y un beneficio impositivo: "Puede ocurrir que los casinos facturen sin control; todas las provincias donde se instaló este sistema aumentaron 30 por ciento los ingresos por impuestos", expresó.

En el gobierno creen además que la empresa Sielcom está ligada al grupo Vila-Manzano, que ya explota una porción importante de los tragamonedas, pero Bianchinelli sostuvo en cambio que el titular es Daniel Galimberti, un empresario con 15 años de experiencia en este tipo de sistemas.

El proceso de baja de Sielcom está siendo manejado con mucha precaución por parte de las autoridades actuales de Instituto y el Poder Ejecutivo.

Evita el Gobierno hablar de los empresarios del juego que podrían estar involucrados, aunque sea un elemento de análisis. Pero además se prepara para hacer frente a críticas políticas como la del anterior presidente del Instituto y actual diputado provincial Bianchinelli.

Bianchinelli afirmó que esta decisión es facultad del Gobierno, pero advirtió a la vez que la baja de Sielcom lo dejará a merced del control de los propios casinos privados.

Aseguró por otra parte que el proceso de adjudicación del sistema fue transparente y que lo encaró por instrucciones de la Fiscalía de Estado y el Tribunal de Cuentas, "que pedían un control unificado".

Afirmó que nunca le pagó una factura a Sielcom y sostuvo que "la empresa no ha podido terminar de instalarlo", ante lo cual la gestión de Josefina Canale podía darle de baja por vencimiento de plazos o darle uno nuevo.

"Si me multan del Tribunal de Cuentas pagaré, pero del Casino no quiero hablar más", completó, con agobio, el ex presidente, quien ha debido enfrentar críticas fuertes por su patrimonio.

Según pudo saber este diario, la firma emitió dos facturas por los servicios de octubre y noviembre del año pasado.

Sielcom, según se indicó del Instituto de Juegos y Casinos, había empezado a desarrollar el control on line en los casinos estatales, con lo que se aseguraba una ganancia de un millón de pesos por mes, a lo que iba a sumar los casinos privados que le reportarían una comisión igual.

"El precio era muy caro", evaluaron en el organismo, por lo cual, la baja "está decidida", dijeron distintas fuentes del Instituto y del Poder Ejecutivo en los últimos días.